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PRISA estrena una nueva etapa de recuperación

El grupo centrará sus esfuerzos en dos objetivos: la transformación digital e impulsar el negocio en Latinoamérica. Cebrián anuncia la creación de una comisión de sucesión

Juan Luis Cebrian durante su intervención en la junta de accionistas de Prisa, en el Teatro Real de Madrid.
Juan Luis Cebrian durante su intervención en la junta de accionistas de Prisa, en el Teatro Real de Madrid. EL PAÍS

El Grupo PRISA (editor de EL PAÍS) ha entrado en una nueva fase de recuperación tras superar los problemas financieros de los últimos años, agravados por la crisis internacional y las dificultades de los medios. Así lo manifestó el presidente del grupo de comunicación, Juan Luis Cebrián, durante su intervención en la junta general de accionistas celebrada este viernes en el Teatro Real de Madrid, donde proclamó: “Lo peor ha pasado y esta es una buena coyuntura para abordar nuevos emprendimientos”.

El presidente de PRISA pronunció un discurso optimista basado en la mejoría de las cuentas del grupo durante el pasado ejercicio. En 2015 el beneficio neto fue positivo por primera vez desde 2010 y el beneficio operativo (Ebitda) creció por primera vez desde 2008. “Nos permite inaugurar una nueva etapa. Hace un año por estas mismas fechas anunciamos que nos encontrábamos en el umbral de la misma y hoy podemos decir con toda justicia que ha comenzado ya”, proclamó Cebrián ante la junta general de accionistas en alusión a una nueva fase de recuperación para el grupo de medios.

El máximo ejecutivo de la compañía repasó los esfuerzos realizados por el grupo los últimos años. “Reducción de la deuda, incremento de capital y sostenibilidad de las operaciones en un ambiente muy hostil al que, junto a la debilidad estructural de la empresa, se sumaban la crisis financiera y la incertidumbre generada por los cambios tecnológicos”.

3.500 millones menos de deuda

Los datos ilustran el esfuerzo para soslayar esas dificultades y alcanzar una nueva fase de recuperación para la compañía. El grupo ha reducido la deuda consolidada en 3.500 millones de euros entre 2008 y 2015, ha tenido que afrontar pagos por más de 1.000 millones de euros en intereses y gastos, ha realizado ampliaciones de capital por valor de 1.300 millones y ha realizado desinversiones por 3.000 millones de euros, “en un esfuerzo continuado por sanear el balance y garantizar el futuro de la compañía”.

Renovación del consejo y comisión de sucesión

La junta general de accionistas de PRISA aprobó la renovación de cinco miembros del consejo de administración y ratificó los nombramientos de cuatro nuevos consejeros: Glen Moreno, Alfonso Ruiz de Assín, Elena Pisonero y Blanca Hernández. También aprobó el nombramiento de dos consejeros dominicales: Joseph Ourghoulian y Khalid Tani Al Thani, en representación de dos de los mayores accionistas.

El presidente del grupo, Juan Luis Cebrián, ampliará su mandato dos años hasta 2020, aunque los dos últimos años no tendrá poder ejecutivo. "No tengan duda de que si en algún momento que estuviera en contradicción mi permanencia personal con los intereses de la compañía, serían estos, y solo estos, los que tendría en cuenta a la hora de tomar decisiones, por dolorosas que pudieran ser para mí", advirtió el máximo ejecutivo del grupo.

Cebrián anunció la creación de una comisión que se encargará de elaborar un plan de sucesión ordenada tanto para él como para el consejero delegado. Se trata de fijar un método de relevo para que, cuando llegue el caso, se produzca de la forma más natural posible. Este procedimiento es una las prácticas habituales del gobierno corporativo de las grandes empresas, según las normas auspiciadas por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

El consejero delegado de la compañía, José Luis Sainz, abundó en esa idea y explicó que “tras un largo periodo de crisis y ajustes, el grupo ha podido, durante el ejercicio pasado, situar el foco en el crecimiento y transformación de los negocios, en consolidar las nuevas iniciativas y en realizar un profundo cambio de la organización”. Y sentenció: “En PRISA, la recuperación es firme”.

El grupo de medios de comunicación no quiere bajar la guardia por eso su presidente anunció que tiene la intención de que la deuda no supere en ningún caso en dos o tres veces el Ebitda atribuible (el resultado operativo). El año pasado, la empresa redujo la deuda en 951 millones hasta dejarla en 1.660 millones.

Cebrián hizo balance de los últimos años de la compañía y recordó que “muchos de los problemas a los que se enfrentó el grupo en los últimos lustros, y que ya han sido resueltos, tuvieron que ver con la evolución de los precios de los derechos deportivos para la televisión de pago”. E insistió: “La política respecto al fútbol, sometida a toda clase de especulaciones y manipulaciones acabó por convertirse en una amenaza para la estabilidad de los grupos de comunicación”. Por eso, ha explicado que una vez que la compañía vendió Canal Plus a Telefónica el año pasado, el grupo puede redefinir su nueva estrategia y plan de desarrollo.

Revolución digital

Sainz precisó que la transformación digital y el negocio en Latinoamérica, donde la compañía obtiene el 63% de sus beneficios, seguirán siendo los ejes principales del desarrollo estratégico de la compañía.

El consejero delegado detalló como PRISA se ha convertido en una de las compañías pioneras en el proceso de transformación digital, tanto en el cambio de modelo de negocio como en innovación, participando en algunos de los proyectos tecnológicos y de contenidos más avanzados, en colaboración con los principales jugadores digitales. “El futuro de todas nuestras operaciones está ligado indefectiblemente al desarrollo en Internet. Nos encontramos no solo ante un cambio tecnológico, sino ante una revolución de comportamientos”, aseveró Cebrián.

La recuperación de la salud financiera de la compañía llevó al primer ejecutivo a manifestar que “las entidades acreedoras deben poner también de su parte”. Y añadió: “Durante más de un lustro hemos estado trabajando fundamentalmente para ellas y ahora es tiempo de que lo hagamos para los accionistas, que han sufrido enormemente las consecuencias de esta crisis”.

El presidente del grupo concluyó su intervención asegurando que “la empresa tiene no solo garantizado su futuro, sino que ha logrado crear la plataforma sobre la que edificar un crecimiento sostenible y continuado”.

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