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Saint-Gobain vende la vidriera Verallia a dos fondos de inversión

Los fondos de inversión Apollo y Bpifrance se hacen con el 100% de las acciones, por las que abonan casi 3.000 millones en metálico

Proceso de fabricación de botellas en una planta de Verallia. Ampliar foto
Proceso de fabricación de botellas en una planta de Verallia.

La multinacional francesa Saint-Gobain ha anunciado este jueves la venta de la vidriera Verallia a dos fondos de inversión, Apollo Global Management, que tendrá el 90% del capital de la firma, y Bpifrance, que ostentará el 10% de las acciones, tras desembolsar un total de 2.945 millones de euros. Saint-Gobain da así el paso definitivo y vende una de sus filiales más relevantes, una operación que llevaba sopesando desde 2007 y que había pospuesto en anteriores ocasiones por la “solidez” de su negocio y su capacidad para capear las dificultades económicas. Los sindicatos presentes en el comité de empresa de Verallia en Francia se han opuesto a la transacción.

"La decisión no se tomó antes por coherencia estratégica", explica Jean-Pierre Floris, presidente y director ejecutivo de Verallia y hasta hoy hombre fuerte de Saint-Gobain en la firma, en declaraciones a EL PAÍS. "Ha sido una de las unidades más estables durante la crisis". La empresa gala manejaba “cinco ofertas, tres de ellas muy cercanas en términos de valor”, según el ejecutivo, en su mayoría de fondos de inversión y de inversores estratégicos. Finalmente, los fondos Apollo Global Management y Bpifrance, estadounidense y francés respectivamente, han logrado el control de la firma con una oferta que “no presenta problemas desde el punto de vista de la competencia”, añade Floris.

Tanto Apollo como Bpifrance se mantendrán al margen de la gestión de la empresa, una condición que queda reflejada expresamente en los contratos en los que queda plasmada la transacción cerrada definitivamente este jueves. “Para mí era una condición para salir de Saint-Gobain y aterrizar en Verallia”, añade Floris, que abandonará su puesto como vicepresidente ejecutivo en el fabricante galo de materiales para infraestructuras. “El plan de negocio para los próximos años es exactamente el que hemos redactado nosotros y se basa en la mejora operacional y en el mantenimiento de la política de inversión”, subraya al tiempo que reconoce que el plan de expansión internacional sí será una decisión única de los nuevos dueños de Verallia. "El cambio en el accionariado brinda nuevas oportunidades de comprar otras empresas del sector y expandirnos. Saint-Gobain está llevando a cabo compras en otras ramas de actividad, pero no en la de Verallia. Estamos estudiando proyectos tanto en Europa como en América Latina”.

Verallia es la firma fabricante de envases de vidrio líder en los mercados europeos de vino, cerveza, bebidas espirituosas y alimentación y la tercera empresa mundial del sector. Con sede en París, tiene presencia en los cuatro países más poblados de la eurozona –Francia, Alemania, Italia y España– y en tres de América Latina –Brasil, Argentina y Chile–, además de en Ucrania, Rusia y Argelia. En 2014 produjo más de 25.000 millones de botellas y tarros de vidrio al año y facturó 2.400 millones de euros. “Para nosotros es importante tener una posición fuerte en Europa, porque nos permite tener una red de fábricas que permite acompasar la producción, ser flexibles y adaptarse a las necesidades de los clientes [en su mayoría, productores de vino, cava y cerveza]”, apunta Floris.

En España la compañía tiene 1.100 trabajadores, una cifra que la empresa prevé que se mantenga estable en los próximos años. “La fusión no debería afectar al empleo. Los crecimientos en el mercado ibérico son considerables y, si a eso le sumamos una buena cosecha de vino y de aceite, las perspectivas para 2016 son buenas”, apunta el director general de Verallia para España y Portugal y ejecutivo clave en esta nueva etapa, Paulo Pinto, en conversación con este diario.

Preguntado por el impacto del enfriamiento económico de los emergentes, Floris sostiene que “no afectará” a Verallia más allá de Rusia y Ucrania. “Es cierto que el conflicto y las dificultades económicas han provocado una caída de las ventas allí y nos ha obligado a exportar el 70% de la producción a otros países del entorno como a Polonia o Alemania”, añade el dirigente de Verallia. “En Brasil estamos mejorando el negocio de un año a otro y, al no tener presencia en China, creemos que la crisis emergente no nos afectará en gran medida”, zanja Floris.