Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Coca-Cola no volverá a fabricar refrescos en Madrid

La Audiencia Nacional avala el plan de la embotelladora de cambiar la planta de Fuenlabrada por un centro logístico en el que readmitió a los despedidos del ERE

Protesta de trabajadores de Coca-Cola ante el Congreso
Protesta de trabajadores de Coca-Cola ante el Congreso

Coca-Cola no volverá a fabricar refrescos en Madrid. La embotelladora española había perdido todas las batallas judiciales contra los 821 trabajadores a los que quiso despedir en 2014 con un ERE. Pero ha ganado la última. La Audiencia Nacional, que anuló el ERE de Coca-Cola Iberian Partners, ha permitido que la readmisión de los empleados de la fábrica cerrada en Fuenlabrada (Madrid) se lleve a cabo en su nuevo centro logístico, y no en una planta productiva, como exigía parte de la plantilla. La empresa tampoco abrirá las plantas cerradas en Alicante, Asturias y Mallorca.

Los trabajadores de Fuenlabrada fueron despedidos y posteriormente readmitidos en el nuevo almacén montado en las instalaciones de la fábrica. Este verano llevaron a cabo un curso de formación y acudieron a trabajar en septiembre. Pero decidieron mantener viva la protesta contra la compañía (y la acampada a las puertas de la fábrica) hasta que se les devolviera exactamente su misma labor en la compañía. Para eso, era necesario que Coca-Cola volviera a producir refrescos en Madrid. Y no lo hará, con el aval de la justicia. "Declaramos que sus readmisiones se han producido regularmente, por lo que absolvemos a las empresas Coca-Cola Iberian Partners S.A. (...) sobre la pretensión referida a la readmisión irregular", señala en su auto la Audiencia Nacional.

El sindicato CC OO se ha mostrado en contra del auto de la Audiencia Nacional y ha anunciado que lo va a recurrir, según ha informado el sindicato en un comunicado. Ha señalado que, después de haber quedado patente que actuó de mala fe durante la huelga (motivo por el que fue anulado el ERE) "no hay disculpa ni excusa que pueda justificar la decisión de la empresa de no reabrir un centro de producción industrial". Contra la resolución de la Audicencia, según consta en el auto, se puede interponer recurso de reposición, en plazo de cinco días, a partir del siguiente a la recepción de la notificación.

Por su parte, la empresa ha celebrado la decisión de la justicia, frente la que hasta ahora había perdido siempre. "Tras la resolución de este incidente de readmisión en el que la Audiencia Nacional da la razón a la empresa, Coca-Cola Iberian Partners inicia una nueva etapa con el único fin de garantizar la rentabilidad y la competitividad de sus actividades y así seguir dando empleo a los 4.380 trabajadores que continúan ligados a la empresa en distintos puntos de España", ha señalado en un comunicado.

Román Merino, que ha actuado como asesor laboral de la compañía, explicó que todos los readmitidos tienen ya un puesto asignado en el nuevo centro logístico. La semana que viene, avanzó, se reunirán con el comité de empresa de Fuenlabrada para tratar de “reconducir” las relaciones y convencerles de que desmantelen el campamento de protesta que mantienen a las puertas de la antigua fábrica.

"Voluntad" pacificadora

La justicia no exige a la compañía que reabra las fábricas cerradas y la Audiencia Nacional acepta que se cambie la planta productiva por un centro logístico en el caso de Fuenlabrada, ya que este plan permite mantener los puestos de trabajo, los salarios y las condiciones anteriores al ERE. La Audiencia, además, cree que la empresa ha demostrado "voluntad" para cerrar pacíficamente el conflicto. "Los grupos profesionales y niveles retributivos, propuestos por las empresas condenadas, se corresponden milimétricamente con las categorías que tenían dichos trabajadores en el momento de sus despidos, según las tablas de conversión contempladas en el Anexo sexto del convenio", señala sobre la reincorporación que ha llevado a cabo en Fuenlabrada.

"La readmisión en los propios términos no puede abstraerse de las circunstancias concurrentes en cada caso concreto, de manera que su aplicación debe realizarse de tal modo que prime la conservación del vínculo laboral y la protección de la estabilidad en el puesto de trabajo más que la sujeción al rígido y tradicional principio de invariabilidad de las condiciones de trabajo, cuya aplicación debe atemperarse a la realidad objetiva de hacerla posible", señala el auto del tribunal.

Alaba, incluso, la decisión de buscar una fórmula a la fábrica cerrada. "Debemos resaltar finalmente, que las empresas condenadas contra todo pronóstico y en contradicción con su nuevo modelo organizativo, decidieron la reapertura del centro de Fuenlabrada, si bien como centro logístico y no como fábrica, acreditando, de este modo, una manifiesta voluntad de concluir pacíficamente el conflicto, asegurando, en todo caso, el mantenimiento de los puestos de trabajo de los ejecutantes en Fuenlabrada dentro de sus grupos profesionales y niveles retributivos ajustados al nuevo convenio", dice el auto.