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El Banco de Portugal suspende la venta de Novo Banco

Las bajas ofertas repercutían negativamente en el resto del sector bancario

Perjudicados por el Banco Espírito Santo protestan ante la sede de Novo Banco en Lisboa, la pasada semana.
Perjudicados por el Banco Espírito Santo protestan ante la sede de Novo Banco en Lisboa, la pasada semana. AFP

No habrá venta del Novo Banco antes de las elecciones portuguesas. El Banco central se dio un año para vender la entidad creada en agosto de 2014 con los activos buenos del Banco Espírito Santo. Pasado ese tiempo, el banco regulador ha decidido suspender su venta. Ni a chinos (Fosun y Anbang) ni a americanos (Apollo). El proceso comenzará de cero a finales de año, según el comunicado del Banco de Portugal.

El proceso de la venta iba bien hasta hace unos meses. Cinco ofertas consistentes que le dio margen al Banco de Portugal para elegir a las tres mejores y pedirlas pujas al alza, especialmente a las favoritas, Fosun y Anbang; pero en estos últimos meses la bolsa china ha caído y Fosun, el gran favorito, ha reducido su plan internacional de compras, además de la crisis de la deuda griega, como reconoce el regulador. A principios de mes, el BdP suspendía la venta a su primera opción, Anbang.

Las ofertas que se acercaban a los 4.000 millones de euros, de pronto le restaban 1.000 millones cuando el Banco Europeo advirtió que Novo Banco iba a necesitar, cuando menos, de una recapitalización por esa cantidad. "Uno de los factores de incertidumbre más determinantes", dice el BdP en su comunicado, "es que el Novo Banco puede estar sujeto a un refuerzo de sus fondos propios por determinación de la autoridad supervisora".

Las pérdidas semestrales de NB, rondando los 450 millones de euros, también rebajaron las ofertas. Aparte del conflicto permanente con suscriptores de papel comercial por valor de 800 millones de euros y que, con la caída del BES, valen cero.

"Uno de los factores de incertidumbre más determinantes", dice el BdP en su comunicado, "es que el Novo Banco puede estar sujeto a un refuerzo de sus fondos propios por determinación de la autoridad supervisora"

Novo Banco nació con los activos buenos -que no se han revelado tan buenos- del BES, sus oficinas, empleados y créditos a empresas (muchas de la órbita Espírito Santo), más una inyección de 4.900 millones de euros. Si la venta es por menos de ese dinero, la diferencia la tienen que poner el Fondo de Resolución de la Banca en partes proporcionales a la cuota de mercado de cada entidad. Es decir, que si se vendía por 2.500 millones, a la Caixa Geral de Depósitos -que aún no ha devuelto nada del dinero público prestado para su saneamiento- le tocaba poner casi 900 millones; en el caso de BCP -que cotiza a cifras históricamente mínimas, 4 céntimos la acción- debía poner 500 millones, y el BPI -con un problema de sobreexposición de su negocio en Angola de 3.000 millones de euros-, cerca de 300 millones.  Según Diario Económico, la última oferta de Fosun solo llegaba a los 1.500 millones de euros, una cifra que ponía en riesgo la estabilidad de todo el sector bancario.

La decisión del Banco de Portugal de aplazar la venta, se convierte en una patata caliente de la inminente campaña electoral, algo que el Gobierno de centro derecha PSD-CDS intentaba evitar desde el primer momento. Pero la presión de los dirigentes de los bancos privados, BCP y BPI principalmente, ha hecho que el gobernador detenga el proceso hasta que se realizan en noviembre las pruebas de stress de la banca, a las que aún no se ha sometido Novo Banco. La valoración que obtenga entonces NB pondrá indirectamente un precio de compra objetivo y unas exigencias de capitalización o no del banco.

El retraso, según el INE, tiene un efecto director en el déficit presupuestario -aunque el Gobierno lo niega. Según el Instituto Nacional de Estadística el retraso en la recuperación de esos 4.900 millones de euros significaría que el déficit anual, lejos de bajar del 3%, como es el objetivo del Gobierno, subiría al 7,4%.

A primera hora de la tarde, el primer ministro Pedro Passos-Coelho, confirmó el aplazamiento de la venta, pero señalando que su Gobierno nada tenía que ver. "Fue el Banco de Portugal quien se dio el plazo de un año para la venta; el Gobierno nunca ha presionado ni en un sentido ni en otro".

La confirmación de la noticia tuvo un efecto positivo inmediato en la cotización de los bancos. El BPI subió un 5% y el BCP un 1%.