Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Carlota Areces valora El Corte Inglés en sus cuentas en 2.000 millones

La 'accionista rebelde' del grupo critica la venta del 10% por 1.000 millones de euros

Su firma Cerlar posee el mismo porcentaje, al que asigna un valor en libros de 203 millones

Edificios de El Corte Inglés en la Castellana (Madrid)
Edificios de El Corte Inglés en la Castellana (Madrid) EFE

¿Cuánto vale El Corte Inglés? Esta pregunta enfrenta a uno de los accionistas minoritarios del grupo con la mayoría de propietarios. Corporación Ceslar, gestora del 10% de las acciones en manos de una heredera del fundador, Carlota Areces. Considera que, con la venta del 10% del grupo a un inversor catarí por 1.000 millones de euros, se está infravalorando la compañía, cuyo precio total sería de 10.000 millones. Sin embargo, el valor que la propia Ceslar da en sus libros a todo El Corte Inglés es muy inferior: 2.030 millones de euros.

Cuando el Corte Inglés anunció el mes pasado que vendía un 10% de sus acciones a un inversor catarí, además de la entrada por primera vez de capital extranjero, estaba haciendo público algo más: que el grupo entero estaba valorado en 10.000 millones. Poco después se conoció la letra pequeña de la venta. Señala que, si la compañía no logra una determinada evolución de resultados, el jeque Hamad Bin Jassim, podría quedarse con el 12,5% de los títulos. Así, según evolucionen las ventas, El Corte Inglés vale entre 8.000 y 10.000 millones de euros. ¿Es mucho o poco?

Carlota Areces, sobrina del fundador Ramón Areces y una de las accionistas, se ha rebelado contra la operación, que tacha de “opaca”. Cree que la compañía vale mucho más y critica la poca información que le ofrecieron antes de cerrar el trato. A través de un comunicado, aseguró la semana pasada que podría emprender medidas judiciales para frenar la venta a ese precio, que el banco Morgan Stanley ha dado por bueno.

El valor de El Corte Inglés no es fácil de fijar. No es una empresa cotizada, por lo que depende de cómo se evalúen sus activos y sus rendimientos. Carlota Areces señala que 10.000 millones es poco, porque entre 2013 y 2014, la firma independiente Tinsa valoró las propiedades inmobiliarias del grupo en 17.400 millones de euros. Los edificios que albergan los grandes almacenes, dice Ceslar, valen ya más que el precio pagado por el inversor catarí. Sin embargo, en esa cuenta no se incluye la deuda y demás pasivos.

La propia Corporación Ceslar contabiliza su propio 10% de El Corte Inglés por un importe muy inferior: 203 millones de euros, lo que supondría valorar el grupo en 2.030 millones. Usa el coste de adquisición, de modo que no es una referencia de valor de mercado, pero sí de las plusvalías que acumula en esa participación. Si la vendiera al mismo precio que el jeque de Qatar compra, 1.000 millones, las plusvalías serían de casi 800 millones, un 400%. “Ese precio no significa nada. Es una valoración histórica de hace más de 30 años que no se ha cambiado”, justificó ayer una portavoz.

Conflictos familiares

No es la primera vez que el precio de los títulos de El Corte Inglés enfrenta a los accionistas. En 2007 otro heredero emprendió una batalla legal por la venta de su participación. César Areces exigía que les compraran los títulos valorando la compañía en cerca de 14.000 millones, aconsejado por dos expertos. La empresa encargó otra tasación, que dejaba el valor en 5.500 millones. Al final, tras pasar por varios juzgados y de que el Supremo señalara que ninguno de los dos cálculos era adecuado, César Areces llegó a un acuerdo extrajudicial. El pago que recibió se estimó en 50 millones, es decir, que la empresa valía más de 7.000 millones.

Bloomberg, por su parte, en un reportaje realizado en 2013, realizó su propia cuenta: 10.000 millones. Realizó el cálculo sobre la base de las ventas, el ebitda y teniendo en cuenta tres compañías con características similares que cotizan en Bolsa: Macy’s, Marks & Spencer y Nordstrom.

El domingo 30 de agosto El Corte Inglés celebra su junta de accionistas. Será la primera bajo la presidencia de Dimas Gimeno, que relevó en septiembre de 2014 a su tío, Isidoro Álvarez. Se votarán cambios de estatutos, para poder dar entrada al capital nuevo. Y habrá, como siempre, turno de ruegos y preguntas. Alguna versará, seguro, sobre la venta del 10% al jeque Hamad Bin Jassim.