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Lo verde conquista los pisos

Los césped artificiales y los huertos verticales revolucionan los balcones y terrazas con su fácil instalación

Césped artificial en una terraza residencial, de la empresa Cesped Vallirana
Césped artificial en una terraza residencial, de la empresa Cesped Vallirana

Tener espacios verdes en un piso ha dejado de ser problema. El mercado se ha adaptado a estos espacios sacando al mercado césped artificial o huertos verticales aptos para colocar en cualquier terraza por muy pequeña que sea.

El césped artificial no es más que una moqueta sintética que se ubica en jardines, balcones o áticos.

"Hace tan solo unos años este un producto era prácticamente nuevo en el mercado, de una calidad cuestionable y de un precio bastante elevado", comentan en la empresa Verdepadel.

Algo que también confirman en Césped Group: " el abaratamiento, tanto de su instalación como de su mantenimiento en los últimos tiempos, se ha unido al avance en las investigaciones para mejorar el resultado de los materiales".

Ahora se ha conseguido que este elemento sea resistente a los rayos solares, la intemperie y al desgaste por uso, generalmente deportivo. Además, el proceso de montaje se ha agilizado.

No obstante, antes de comprarlo es aconsejable conocer qué es lo que se necesita para poder instalarlo.

En Cesped Vallirana, especializados en la fabricación de hierba artificial, aseguran que no se requieren conocimientos técnicos elevados para realizar todo el proceso de montaje, ya que incluso muchos de sus clientes se atreve a hacerlo ellos mismos.

Imagen de hierba artificial, de la empresa Cesped Vallirana
Imagen de hierba artificial, de la empresa Cesped Vallirana

Para comenzar, se debe saber que el césped artificial se vende en rollos o bobinas al corte, para su mejor manejo. Para superficies menores de 30 metros cuadrados se deben utilizar los de 1x4 metros o de 2x4 metros, tratando de hacer el menor número de juntas posibles. Para terrenos por encima de los 30 metros cuadrados es recomendable optar por bobinas de dos y cuatro metros de ancho. El precio ronda desde los 12 euros por unidad hasta los 30 euros. La altura de la hierba es de 35 milímetros.

"Puede colocarse tanto sobre tierra como sobre suelos más sólidos como el hormigón. Si es sobre esta primera habrá que nivelar y eliminar todo rastro de suciedad y piedras", explican en la empresa de bricolaje Leroy Merlín. Y se puede colocar sobre cemento o baldosa. "Este tipo de superficies son ideales ya que se ahorra en nivelación, que es el proceso más arduo, trabajoso y complicado", recalcan en Vallirana.

Si por el contrario se quiere cambiar el césped natural por uno artificial, el proceso se consigue a través de la aplicación de un herbicida, que mata la hierba natural y permite después retirarla fácilmente del terreno. "En el 90% de los casos los clientes nos solicitan esta sustitución, ya que el mantenimiento de una moqueta es económicamente más barato", señalan en esta última empresa.

Para que quede un resultado natural se recomienda aplicarlo en varias tonalidades de césped.

Y en cuanto a su mantenimiento, a pesar de que existe la idea generalizada de que no precisan de cuidados, a una mayor atención mejor durabilidad. "Es tan sencillo como pasar un cepillo o limpiarlo con una manguera para eliminar el polvo", apuntan en Vallirana.

De lo artificial a lo natural

La escasez de metros ya no es un problema ni tampoco una excusa para poder cultivar. Tampoco lo es no disponer de un terreno.

Imagen de jardín vertical, con minigarden blanco, de la empresa Planeta Huerto
Imagen de jardín vertical, con minigarden blanco, de la empresa Planeta Huerto

Ahora, gracias a la tecnología y a nuevos mecanismos de cultivo, se pueden incorporar minihuertos en cualquier piso. Solo se necesita sol, agua, macetas, cajas o botellas recicladas.

¿Dónde colocarlos? En paredes, muros o jardines verticales, que podrán cubrirse con diferentes especies vegetales. Además, darán un toque de decoración verde a las superficies.

Desde mesas, que cuestan entre 100 y 275 euros, hasta sistemas de jardineras modulares, a precios desde 65 euros y adaptadas a cualquier tipo de vivienda, permiten la labranza de plantas aromáticas y otros vegetales de pequeño tamaño. Además, disponen de un mecanismo de fácil montaje.

Estos sistemas suelen estar conformados por diferentes recipientes que pueden ser apilados o unidos e incluso fijados a la pared.

Imagen de plantas cultivables, de la empresa Planeta Huerto
Imagen de plantas cultivables, de la empresa Planeta Huerto

"Cuando el mini jardín se usa en escalas relativamente grandes o en situaciones que el usuario desee una comodidad y autonomía mayor, sugerimos el uso de un mecanismo de riego especialmente desarrollado para este aspecto", comentan en la empresa Planeta Huerto.

Concebido con un método innovador de drenado por gravedad, toda el agua de riego en exceso en la raíz de la planta es drenada directamente hacia el plato ubicado en la base del conjunto, lo que asegura el mantenimiento de las plantaciones a largo plazo.

Para este tipo de espacios lo más recomendable es cultivar verduras de hoja verde como lechugas o escarolas. También plantas aromáticas, como la menta o el tomillo, que son más resistentes y precisan de menos espacio para su crecimiento.

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