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El primer ministro portugués admite impagos a la Seguridad Social

“No soy un ciudadano perfecto”, dice Pedro Passos Coelho

El primer ministro de Portugal, Pedro Passos Coelho.
El primer ministro de Portugal, Pedro Passos Coelho. EFE

“No soy un ciudadano perfecto” y “no soy Sócrates”, son las dos últimas defensas del primer ministro de Portugal, Pedro Passos Coelho (PSD), cogido en falso por el impago a la seguridad social entre los años 1999 y 2004, cuando trabajaba como autónomo.

El diario Público reveló hace unos días que Passos Coelho no había cotizado a la Seguridad Social durante cinco años y, al día siguiente, el primer ministro pagó más de 4.000 euros al organismo público, aunque esa deuda ya estaba prescrita; por otro lado, el impago de esas cotizaciones como autónomo solo redundaba en su propio perjuicio, pues esos años desaparecen de su historial laboral a la hora de recibir una pensión. Por eso mismo, y porque su caso era el de otros 77.000 ciudadanos a los que la Seguridad Social no les había notificado la falta, el caso parecía cerrado, incluso el líder socialista António Costa, no quiso hacer sangre y no pidió más aclaraciones. "Estaba convencido de que no tenía que pagar", se defendió Passos Coelho.

Pero el caso ha ido a más y el mismo diario ha revelado que también entre 2002 y 2007 el político centrista había tenido cinco requerimientos de Hacienda por incumplimiento de obligaciones fiscales. Ante las nuevas informaciones, el primer ministro aclaró públicamente su situación en unas jornadas parlamentarios del PSD en Oporto: “Mi familia está preparada para todo lo que pueda suceder en este año electoral", dijo. "Quien quiera revolver en mi vida para encontrar episodios de esos no precisa tanto trabajo, ni romper la obligación de secreto -en referencia a la inculpación de 27 funcionarios de Hacienda que entraron sin permiso en sus datos fiscales-. Pueden tener la certeza de que yo, muchas veces en mi vida, me atrasé en mis obligaciones fiscales, o pagué aquello que el Estado me exigía”.

“Nadie esperará que yo sea un ciudadano perfecto”, añadió, y fue más allá. "No estoy en política para enriquecerme. Yo no soy Sócrates, en referencia el ex primer ministro socialista, en prisión desde el 22 de noviembre por presunto fraude fiscal entre otros delitos. “No tengo ninguna deuda fiscal”, añadió Passos. "Nadie encontrará que haya usado mi puesto para enriquecerme, prestar favores o vivir fuera de mis posibilidades. Cuando deje mi puesto de primer ministro, volveré a mi vida normal, pagando los préstamos al banco y a vivir de mis posesiones que no son muy diferentes, por no decir menores, de las que tenía cuando inicié mi trabajo como primer ministro”.

Sus palabras no solo no han acallado a la oposición sino que han soliviantado al Partido Socialista, por su referencia a Sócrates, cuando antes nunca lo había hecho. También el Partido Comunista ha solicitado en el Parlamento que la Seguridad Social entregue todo el historial del primer ministro, por considerar que esos datos sí son públicos. Hace unos meses, también fueron pedidas sus declaraciones fiscales, pero él se negó a proporcionar datos privados.