FCC renuncia a vender su participación del 38,9% en Realia

El anuncio de la constructora desbarata la opa que había lanzado Hispania sobre la inmobiliaria

Las torres Kio en la plaza de Castilla, en Madrid. La de la derecha pertenece a la inmobiliaria Realia
Las torres Kio en la plaza de Castilla, en Madrid. La de la derecha pertenece a la inmobiliaria Realiapaco navarrete (bloomberg)

FCC ha renunciado a vender el 38,9% que posee en la inmobiliaria Realia, según ha comunicado la propia constructora a la CNMV. La firma, de la que Carlos Slim se ha convertido recientemente en su máximo accionista, había puesto a la venta su participación a finales de 2013 y encargado la búsqueda de compradores a Goldman Sachs.

El pasado noviembre la socimi Hispania había lanzado una opa sobre la inmobiliaria cotizada de la que FCC y BFA, el banco público que controla Bankia, poseen el 38,9% y el 25%, respectivamente. La opa lanzada por Hispania valoraba cada título de la inmobiliaria en 0,49 euros, lo que implicaba valorar la empresa en unos 150 millones de euros.

Esta oferta quedaba considerablemente por debajo del precio al que cerraron ayer las acciones de Realia, a 0,73 euros por título, en total 224 millones. No obstante, la oferta de Hispania contaba con la baza de haber alcanzado un acuerdo con los acreedores de la inmobiliaria que les daba entrada en el capital.

El anuncio de FCC desbarata la opa de Hispania, gestionada por Azora y participada entre otros por el inversor estadounidense George Soros. Este inversor fue la primera opción a la que recurrió Esther Koplowitz para evitar que la constructora de la que era primera accionista acabara en el concurso de acreedores. Al final, las conversaciones no fructificaron y quien se convirtió en el salvador y primer accionista de la empresa fue el magnate mexicano Carlos Slim.

EL PAÍS de la mañana

Despiértate con el análisis del día por Berna González Harbour
RECÍBELO

Regístrate gratis para seguir leyendo

Normas

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS