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Tecnología

El PC reclama su sitio a la tableta

El sector del ordenador portátil y de sobremesa no sólo sobrevive a la invasión de otros sistemas, sino que contraataca y aumenta sus ventas en todo el mundo

Una fábrica de Acer, en Taiwán.
Una fábrica de Acer, en Taiwán. GETTY

Jason Chen, el consejero delegado de la taiwanesa Acer, acaba de apostar el futuro de su compañía a la producción de PC. El ejecutivo está convencido de que, pese a la invasión de la tableta y los smartphones de los últimos años, el ordenador de sobremesa seguirá gozando de buena salud. Y los datos parecen estar de su parte: los compradores, particulares o empresas, siguen sustituyendo sus viejos ordenadores por otros nuevos. Es decir, siguen confiando en el ordenador como dispositivo. Tal es así que la polémica sobre el fin del PC, en sus versiones de sobremesa o portátil, se está desvaneciendo. “No vemos para nada que la tableta vaya a acabar con el PC”, afirma Álvaro Torres, director de Análisis de IDC. Lo mismo dice Maite Ramos, directora general de Lenovo en España, convencida de que “el PC seguirá porque los usuarios son cada vez más exigentes y las tabletas tienen limitaciones”.

“Las ventas de PC están siendo mejores que las de tabletas”, asegura Jesús Domínguez, Business Manager IT de GfK. En el cuarto trimestre de 2014 se distribuyeron 83,7 millones de PC en el mundo, según Gartner, el 1% más que en igual periodo del año anterior. Las cifras son aún mejores en España. “Después de caer”, cuenta Salvador Cayon, director de marketing de HP, “un 12% en 2012 y un 25% en 2013, las ventas de PC acabaron 2014 con un repunte del 37%”. Por el contrario, a las tabletas, que iban a destronar al ordenador, les ha ido peor. Según GfK, sus ventas en España subieron sólo un 2,9% el año pasado. “Su crecimiento ha bajado drásticamente en todo el mundo”, confirma Torres, “ya que después de crecer un 52% en 2013, sólo avanzaron el 7,2% en 2014”.

Crece la impresión de que la caída de ventas de los ordenadores de sobremesa estos últimos años ha sido coyuntural, motivada por la crisis y la aparición de las tabletas y la expansión de los smartphones. “Los consumidores”, explica Cayon, “decidieron gastar su dinero en los nuevos dispositivos y seguir con su viejo ordenador”. Tan fuerte fue el alza de las tabletas (que, según Gartner, pasaron de los 20 a los 250 millones de unidades anuales entre 2010 y 2014) que produjo la impresión de que el PC había sido puesto fuera de juego. Pero el parón en la venta de tabletas ha puesto las cosas en su sitio. El PC sigue dominando. El año pasado se vendieron en España 3,6 millones de ordenadores y 3,4 millones de tabletas.

Pocos defienden ya la idea de que estos dos dispositivos se anulan entre sí. Al revés: son dos máquinas diferentes, para usos distintos, y seguirán teniendo, cada una de ellas, su papel diferenciado. “Lo normal es que utilices una tableta, por ejemplo, cuando quieras consumir información y un PC cuando la quieras crear”, prosigue Cayon. En los hogares, la tableta sigue siendo ideal para tareas de ocio como leer, escuchar música o sacar fotos. El PC, dicen los expertos, seguirá siendo utilizado para tareas de creación o estudio (procesar textos o crear presentaciones) y como la poderosa máquina multimedia en que se ha convertido, para descargar cine y música o editar fotos.

Los fabricantes de PC defienden la idea de que la tableta sigue limitada por su capacidad de procesamiento, almacenamiento y vídeo. También porque “los usuarios se enfrentan, con estos dispositivos, a problemas de compatibilidad para imprimir, descargar fotos o editar documentos”, opina Fernando Calvo, director de la división Windows de Microsoft. “Aun cuando los millennials [generación digital] utilizan mucho la tableta o el móvil, no prescinden del PC, sobre todo los universitarios, ya que no pueden trabajar sin éste”. En las empresas pasa algo similar. La tableta está siendo utilizada, en competencia con el smartphone, en los puestos móviles (técnicos de asistencia, vendedores…), mientras que el PC domina en los trabajos no móviles.

Para contraatacar a las tabletas, los PC han tenido que evolucionar. Es el caso del formato de sobremesa “todo en uno”, con el procesador integrado en la pantalla, cuyas ventas crecieron el año pasado en España un 35%. O los PC con pantalla táctil, “que dan una experiencia similar a la de la tableta”, explica Domínguez. Tan populares se están haciendo que este año “se espera que el 15% de las ventas sean de ordenadores táctiles”, asegura Cayon.

En los portátiles (que son ya el 80% de las ventas) se están popularizando las versiones híbridas como los convertibles y los “dos en uno” (portátil y tableta a la vez), cuyas ventas crecieron el año pasado un 236%. Y aunque parten de cifras minúsculas, su potencial es importante. “Los convertibles”, explica Cayon, “que denominamos 360 en HP, permiten girar la pantalla de modo que el PC se queda como un bloque único y se convierte en una tableta”. Los “dos en uno” permiten separar el teclado para usar la pantalla como tableta.

José Manuel Mas, profesor de Digital Business de ESIC, separa el destino de los PC de sobremesa particular y de empresa. “El PC en el hogar está abocado a desaparecer debido a la integración de sus funcionalidades en los móviles y tabletas. La gente juega en videoconsolas y puede leer o estudiar con las tabletas. Además, el uso de la nube exigirá PC menos potentes. Bastará una pantalla y un teclado enchufados a un potente ordenador remoto”, opina Mas.

Juan Ramón Mallart, responsable de Soluciones de Movilidad de IBM, añade que “el mercado no presiona para incorporar más tabletas al puesto de trabajo y reinventarlo en clave de movilidad”. El consultor cree que si la tendencia no ha avanzado más es porque “no hay suficientes aplicaciones corporativas disponibles para las tabletas”. En su opinión el PC convencional “quedará limitado a colectivos que necesiten mucha capacidad de procesamiento”. Y en los hogares, añade, “su desaparición será cuestión de tiempo”.