Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

España cierra el año con récords en la deuda emitida y bajos intereses

El Tesoro emite 239.600 millones en todo el ejercicio. La mejora de los mercados rebaja a mínimos los costes de financiación con el 1,56% de media

Billetes de diez euros.
Billetes de diez euros. EFE

España realizó este jueves la última subasta de deuda de un año repleto de récords en lo que a financiación pública se refiere. El primero de estos hitos es que, desde enero, el Tesoro Público ha pedido prestados al mercado 239.600 millones de euros, lo que rebasa ligeramente el balance de 2013 y, por tanto, supone un nuevo máximo en la cifra bruta de deuda que ha puesto en circulación. En 2012 el montante era superior en 10.035 millones, pero no por las subastas, sino por los efectos extraordinarios del rescate bancario de los socios del euro.

Afortunadamente para las arcas del Estado —y este es el segundo de los récords—, el formidable esfuerzo de emisión realizado por el Tesoro ha venido acompañado por un recorte en los tipos de financiación hasta mínimos históricos. Aun así, todos estos hitos tienen una consecuencia: España ha elevado a niveles desconocidos hasta la fecha el dinero que debe a sus acreedores.

En la subasta de este jueves, el Tesoro colocó 2.620 millones en bonos y obligaciones a cinco, nueve y 10 años. El resultado superó en 100 millones el objetivo máximo de la operación pese a que hace ya unas semanas que el organismo dependiente de Economía alcanzó el 100% de sus necesidades de financiación para el ejercicio.

Además, el instituto emisor volvió a rebajar los tipos de interés gracias a que los inversores siguen manteniendo su apetito por el papel del Estado. En los bonos a cinco años, la rentabilidad del 0,896% comprometida es un nuevo mínimo. La deuda a nueve años salió al 1,588% y las obligaciones a 10 años se emitieron al mínimo histórico del 1,752%.

En todo el año, el interés que los inversores han solicitado para hacerse con la deuda española en las subastas del Tesoro ha sido del 1,56% de media, un nivel sin precedentes. Y esta cifra, que contrasta con el 2,45% de finales de 2013, seguirá bajando, porque de momento solo se computan las subastas realizadas hasta noviembre. Gracias a la mejora que ha venido de la mano del exceso de liquidez que ha condicionado a los mercados en el último ejercicio, el coste medio de toda la deuda en circulación ha retrocedido a su nivel más bajo en 150 años, con un 3,46%.

Para los planes del Gobierno, el descenso en los intereses ha permitido reducir la previsión de emisión de deuda neta de 65.000 a 55.000 millones, lo que supone un descenso del 23,5% con respecto a 2013. En aquel ejercicio, el resultado neto ascendió a 71.900 millones por la necesidad de financiar a las comunidades y Ayuntamientos. Y el bruto, a 238.560 millones. Para el presente año, la cifra de emisión consignada en los Presupuestos de 2014 rondaba los 242.00 millones. Ambos ejercicios han sido ejercicios consecutivos de récord. Pero con un matiz: que en 2012 el rescate a la banca elevó la cifra total de emisión en 40.000 millones extraordinarios. Sin embargo, este dinero no vino de los mercados tradicionales, sino de los socios europeos. Con vistas a 2015, el Congreso acaba de aprobar una previsión de emisión bruta de 242.765 millones, lo que a su vez amenaza con convertirse en otro máximo dentro de la estrategia del Gobierno de girar la esquina de la crisis a partir de este año.

El Tesoro afrontaba en 2014 una cantidad de vencimientos sin precedentes sobre los 185.600 millones. En 2015, la cifra bajará al entorno de los 160.000 millones, aunque el verdadero salto tendrá lugar a partir del próximo año, cuando se reducirá sobre los 80.000 millones. El repunte del dinero consignado como “debe” y la aglomeración de vencimientos en los últimos años —lo que evidencia una mayor apuesta por las letras— estuvo provocada por la necesidad de financiar el déficit en lo peor de la crisis. Ahora, no obstante, se trata de pagar la deuda acumulada en este periodo. De hecho, el conjunto del pasivo de las Administraciones ha rebasado por primera vez el billón de euros.

Más información