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HP separa el negocio de ordenadores de los servicios corporativos

Meg Whitman dirigirá, tras la partición, las actividades de la compañía para empresas

El plan de despidos se eleva de nuevo, hasta los 55.000 trabajadores

Tableta electrónica de HP
Tableta electrónica de HP REUTERS

La partición de la empresa tecnológica Hewlett-Packard (HP) es inevitable. La tecnológica de Palo Alto acaba de presentar los planes para separar su negocio en dos: una firma controlará los ordenadores personales e impresoras; otra, los servicios y equipos para empresas. Las dos compañías cotizarán como empresas independientes en Wall Street. Los accionistas aplaudieron el paso, con un alza superior al 6% en sus títulos.

La separación, que se produce en plena reestructuración y con un plan de despidos de 55.000 trabajadores encima de la mesa, es algo que reclaman desde hace tiempo los inversores. Evitará que la división de productos para consumo lastre el rendimiento de la dedicada a las corporaciones, que crece más rápido. Un paso que dio su rival IBM hace una década cuando vendió el negocio de ordenadores personales a la china Lenovo, que acaba de hacerse también con sus servidores para empresas.

HP está en un intenso proceso de ajuste de su estructura de negocio, que Meg Whitman inició hace dos años para adaptarse a la nueva realidad de la computación. Este ejercicio debía ser el de la consolidación de la estabilización para crecer ya en 2015. En este contexto, el pasado mes de mayo anunció un recorte adicional de hasta 16.000 empleados, que se sumaron a los 34.000 programados. Y hoy, la cifra total comunicada en una conferencia para analistas, se estima en un máximo de 55.000 trabajadores, es decir, entre 5.000 y 10.000 más que en la última estimación de cinco meses atrás.

La participación de HP se anuncia menos de una semana después de que eBay, que también fue dirigida en el pasado por Whitman, hiciera lo propio con el sistema electrónico de pagos PayPal. La consejera delegada asegura a los inversores que la transformación de la compañía está encarrilada y que el objetivo de estos ajustes es conseguir simplificar al máximo las operaciones.

Los detalles se presentaron antes de abrir el mercado en Nueva York. Whitman se pondrá al frente de la empresa que se dirigirá a las corporaciones. La dedicada a ordenadores personales e impresoras estará gestionada por Dion Weisler, el ejecutivo que ya está al mando de la división de consumo. HP cerró el pasado ejercicio con unos ingresos de 112.000 millones de dólares.

Mitad de los ingresos

La unidad de impresoras y sistemas personales es la más grande del grupo, con la mitad de la cifra de negocio. La que dirigirá a partir de ahora Whitman estará integrada por las divisiones encargadas en la actualidad de la venta de servidores, sistemas de red y de almacenamiento de datos, así como los servicios para empresas, programas y asistencia financiera.

Los recortes permiten a una corporación del tamaño de HP ser mucho más flexible para poder adaptarse a un mercado que cambia con rapidez, como el tecnológico. La separación de las unidades de negocio permite, a la vez, que el peso de la reestructuración recaiga más sobre la parte que va más rezagada. También puede ser una manera de vender uno de ellos a un tercero.

La tecnológica de Silicon Valley es uno de los ejemplos más evidentes de las dificultades por las que atraviesan los viejos dinosaurios del sector, como Microsoft, tras la brusca caída de las ventas de los ordenadores personales por la competencia de los nuevos dispositivos móviles, como las tabletas y los teléfonos interactivos. Ahora ponen toda su esperanza en la gestión de datos.

La segregación lleva tiempo sobre la mesa, y HP no es ajena a este tipo de procesos. Ya hizo una separación parecida con Agilent Tecnologies en 1999. Estas operaciones, además, suelen ser bien recibidas por los inversores. Leo Apotheker, el predecesor de Meg Whitman, planteó incluso vender por completo la unidad de servicios personales. Algo que la ejecutiva descartó.