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Nuevo curso, también para sus señorías

Las escuelas de negocios diseñan programas de gestión, liderazgo y emprendimiento para políticos

Algunos diputados que han sido alumnos recientemente de las escuelas de negocios.
Algunos diputados que han sido alumnos recientemente de las escuelas de negocios.

Arranca el curso. Hasta los políticos vuelven a las aulas. Las grandes escuelas de negocios españolas llevan años preparando programas específicos para formar a este colectivo, a menudo escurridizo por sus apretadas agendas profesionales. En general, se trata de cursos para responsables públicos con experiencia, de una duración no excesivamente prolongada y enfocados en la práctica de la gestión y el liderazgo. Esade lleva 15 años impartiendo su Máster en Dirección Pública y el Centro de Liderazgo Público y Gobernanza del IESE cuenta con una década de funcionamiento a sus espaldas. IE Business School ha sido la tercera en seguir esta tendencia con un curso que afronta ahora su tercera edición. Por sus aulas han pasado políticos como la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría; la ministra de Empleo, Fátima Báñez; el portavoz del PP en el Congreso, Tomás Burgos; el actual líder del PSOE, Pedro Sánchez o Jordi Jané, diputado de CiU y vicepresidente del Congreso.

La última en sumarse al carro es Deusto Business School. La institución vasca pretende educar a los políticos, aunque su oferta, que ha arrancado esta semana, no está enfocada en gestión, sino en innovación y emprendimiento. Se llama Programa de Liderazgo Público en Emprendimiento e Innovación y ha surgido, según su director, Iñaki Ortega, “con el boom del emprendimiento. Desde que Rajoy se presentó a las elecciones generales con la ley de emprendedores en su programa, todos los partidos han acabado introduciendo en sus propuestas de campaña medidas para apoyar a los emprendedores. Nos dimos cuenta de que había mucha voluntad política pero pocas herramientas para llevar a cabo este apoyo. Así que nos pusimos manos a la obra junto al Círculo de Empresarios y la Fundación del Pino”.

Diputados, alcaldes y senadores quieren limpiar su imagen con formación

Para los políticos, la formación se ha convertido en una de las fórmulas para limpiar su deteriorada imagen. Así lo reconoce el senador y portavoz del PNV, Jokin Bildarratz, alumno de este programa: “Ahora que los políticos somos percibidos negativamente por la ciudadanía, tenemos muchas maneras de pelear contra esa mala imagen y una de ellas es la formación, que significa la mejora continua. Además de este curso, estoy haciendo el doctorado y preparo mi tesis en Derecho Internacional para combatir esta lacra que tanto daño nos está haciendo”.

Miriam Andrés, senadora del PSOE y concejal en Palencia, opina que “los legisladores queremos saber más acerca de aquello sobre lo que legislamos; estar a pie de calle”, y eso es lo que le ha llevado a cursar el programa de emprendimiento de Deusto. Andrés inició su trayectoria política a los 22 años y reconoce que tiene la sensación de haber dejado su carrera de Derecho por el camino. “Tengo esa intranquilidad por seguir formándome porque la política no es para siempre ni debe ser para siempre”, sostiene convencida.

Los problemas de los representantes

Los responsables de las escuelas de negocios saben que formar a políticos y dirigentes públicos no es fácil. Uno de los principales hándicaps a los que se enfrentan es el manejo de su apretada agenda, en opinión de José Ramón Pin, profesor de IESE. De hecho, el máster de Esade, que hasta ahora dura 18 meses se acortará a 12 a partir de 2015 para facilitar la asistencia de su alumnado. Según el director del Instituto de Gobernanza y Dirección Pública de la institución, Albert Serra, “nuestro público, más que de políticos electos, es de gestores públicos con experiencia. El nivel político no soporta 400 horas lectivas, hace programas más cortos, de tres o cuatro días”. La escuela está sopesando lanzar en Madrid un curso de menor duración y “asequible a los políticos”. El máster de Esade cuesta 13.600 euros.

Serra asegura que lo que “más les cuesta a los alumnos es diferenciar el ámbito de la política del de la gestión. Las interferencias entre la política y la gestión son unas de las principales enemigas de la calidad institucional”.

En IESE no se ofrecen másteres, son programas de Liderazgo para la Gestión Pública (con un precio de 3.500 euros y diez meses de duración); Gestión Estratégica y Liderazgo Social (seis meses y un coste de 3.300 euros); Comunicación, Liderazgo y Gestión de Campañas Electorales (dura dos días y sale por 2.800 euros) y el programa estrella, en colaboración con Harvard: Evaluación de las Políticas Públicas y los Programas Sociales (990 euros). También el Programa Ejecutivo de Liderazgo Público de IE Business School ofrece un paso opcional por Harvard. Con ocho meses de duración, arranca su tercera edición a un precio de 3.900 euros.

Manuel Uriarte, teniente de alcalde del Ayuntamiento de Vitoria y concejal de Hacienda de la ciudad, suscribe las tesis de sus compañeros de curso. Y agrega otra más relevante: “En una ciudad de 200.000 habitantes la situación económica es difícil y hay que ayudar a la gente. Con este programa sabré cómo hacerlo. Como político temporal que soy, quiero luchar contra la afirmación habitual de los emprendedores de que lo que quieren es que los políticos no les toquen”.

Aunque los tres jóvenes políticos quieren aprender para aportar, de hecho, aseguran haber pagado el curso de su bolsillo, no todos los representantes públicos acostumbran a matricularse en escuelas de negocios. Miriam Andrés cree que son los más jóvenes (ella nació en 1976 y sus colegas en 1963 y 1970, respectivamente) los que tienen mayor voluntad de formarse. “En el día a día, nos encontramos con la necesidad de dar respuesta a problemas del ciudadano y, si no hemos estudiado, esto resulta muy difícil. Hay que tener formación para cumplir con el objetivo para el que hemos sido elegidos”, sostiene Uriarte.

Y vuelven al argumento del antiguo alcalde de Tolosa y actual senador del PNV: “Tenemos que cambiar la percepción de la sociedad sobre los políticos si no queremos que ellos nos cambien. Los políticos deberíamos ir por delante de la sociedad y dar soluciones para que no haya movimientos secesionistas como los actuales o esa desafección política a la que nos enfrentamos”, afirma Miriam Andrés. “El político debe de ser más representante del ciudadano que del propio partido”, incide Bildarratz.

El programa de Deusto incluye un proyecto de final de curso realizado en grupo y que competirá con el del resto de compañeros por llevarse a la práctica en la realidad. Así, se ha creado un proyecto de ayuda de emprendedores en smarts cities auspiciado por Ferrovial, un fondo para prestar dinero a emprendedores con un capital de 800.000 euros y se está planteando una reforma legislativa para apoyar a emprendedores sociales, esos son los tres ganadores del año pasado, explica Ortega, que han conseguido que diputados como José Máximo López Vilaboa se apunten en el curso por el boca a boca.

Arantza Quiroga, presidenta del PP en el País Vasco, fue una de las alumnas de la primera edición del programa de Deusto, que dura diez meses y tiene un coste de 1.900 euros. “Siempre tengo inquietud por seguir formándome, sobre todo, en conceptos nuevos, pegados a la realidad económica que nos toca vivir, como el emprendimiento”. Según Quiroga, ya no resulta tan raro como antes que los políticos cursen masteres, “tenemos que ponernos al día”.