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Ahorrar con el cambio de moneda

Nueve consejos para aprovechar cada uno de nuestros euros en nuestro viaje fuera de la eurozona

El euro se cambia en casi todo el mundo.
El euro se cambia en casi todo el mundo. AP

Ahora que empieza el buen tiempo y la época de viajar la tenemos a la vuelta de la esquina, sin mencionar el Mundial de Fútbol en Brasil, tenemos que sacar el mayor partido a cada euro que cambiemos. Para conseguir que los euros que canjeamos a cualquier tipo de cambio, de los 181 restantes que existen en el mundo, debemos tener una serie de consideraciones.

1. El tipo de cambio no es igual en todos los lugares: Los tipos oficiales que cada día podemos comprobar, son meramente informativos y orientativos. Aunque no son los que probablemente recibiremos, es muy importante tenerlos en cuenta para hacer una estimación de los precios de la moneda que compramos.

El primer paso que se debe dar es la perfecta organización del viaje. Los días que vamos a pasar en el lugar que tiene moneda diferente, considerar los gastos fijos, como comida y alojamiento, que realizaremos, y a los que sumaremos otros gastos en ocio.

2. El aeropuerto no es el mejor sitio para cambiar: En realidad es uno de los sitios donde el cambio de compra va a ser más bajo. Es decir por cada euro recibiremos menos moneda extranjera, que nos supondrá directamente una pérdida. Pero sí es verdad que es probablemente el lugar más seguro donde obtener el efectivo deseado.

Las teorías sobre los pactos que realizan las ventanillas de los aeropuertos, para sacar un beneficio extra, son cada vez más sólidas y los rumores incesantes. Con este secreto a voces tenemos que ser conscientes de la necesidad de preparar de antemano el cambio de moneda. Si no queremos sacara dinero en exceso debemos pensar en los primeros gastos, como puede ser el taxi hasta el hotel. Si no, estaremos desperdiciando la capacidad de nuestro dinero de manera segura.

3. No es ninguna locura acudir a las casas de cambio de las zonas más transitadas: Es sin lugar a dudas el sitio perfecto para cambiar durante el viaje, porque es donde podremos realizar un mejor ajuste de la transacción y obtener un mayor beneficio. Suelen ofrecer la operación sin comisiones y puede resultar un gran ahorro. Es importante no acudir al primer establecimiento que veamos, puede que no sea el más barato y tenemos la suerte de que en las zonas con gran afluencia de turistas podemos encontrar prácticamente uno en cada esquina.

4. Pagar con tarjeta y los gastos pequeños al contado: Puede resultar una de las opciones más económicas para el viajero, a parte de la comodidad y seguridad que supone no llevar grandes cantidades de cash encima. Debemos acordarnos de comprobar los límites que tenemos para realizar pagos con tarjeta (también lo de sacar dinero con ella) en el día y en el mes. Es aconsejable comunicar al banco que nos marchamos de viaje para que sean conscientes de que vamos a utilizar la tarjeta en el extranjero y así evitar que la bloqueen.

Existen tarjetas especializadas en perfiles de clientes que se dedican a viajar con frecuencia. Que nos ofrecen desde seguros de asistencia en viaje, pérdida de equipaje, gastos médicos… hasta programas de puntos. Una de las mejores tarjetas que podemos conseguir es la American Express.

5. La comisión de sacar dinero con tarjeta: En realidad depende de la tarjeta y del banco con el que operemos. En la actualidad hay tarjetas bastante interesantes para los clientes, que permiten sacar dinero en cualquier cajero del mundo gratuitamente, como ocurre con la tarjeta de Evo Bank. Si no es así, y nuestro banco nos cobra comisiones suelen rodar el 4% del capital total, aunque puede variar según las entidades.

Si vamos a realizar un viaje fuera de las fronteras de nuestro país, aunque trabajen con la misma moneda, es importante informarnos sobre los costes que supone sacar dinero en cajeros ajenos a la red en la que nuestra entidad opera.

6. Si podemos cambiar con la entidad bancaria en la que operamos habitualmente, mejor: Los tipos de cambio suelen estar fijados así como la comisión, pero si tus viajes son habituales o tienes buena relación con el personal de la sucursal podrás negociar estos conceptos. Es importante llevar una cantidad inicial para cualquier imprevisto. El cambio de divisa tardará en realizarse unos días por lo que organizarse es imprescindible.

7. Nunca se deben aceptar ofertas realizadas por particulares: Cuando los turistas se dirigen a las casas de cambio siempre hay algún que otro estafador merodeando. Te prometen transformaciones realmente beneficiosas e incluso te acompañan a cerciorar la moneda a alguna casa de cambio con la que estén compinchados. Los billetes que nos entregan son falsos y no tendremos ninguna oportunidad de cambiarlos ni reclamar nada al carecer de comprobantes y recibos.

8. El uso del dólar: Es muy común pensar que en los países de Sudamérica es mejor utilizar el dólar que la moneda propia. Nada hay más alejado de la realidad, es cierto que en muchos de ello el dólar está muy valorado y te lo aceptan en casi cualquier establecimiento. Pero es verdad que los precios suelen ser más altos.

Para los afortunados que acudan a Brasil a ver el Mundial de Fútbol deben saber que el uso del dólar no está muy extendido y es mejor operar con reales.

9. El dinero que no gastas no lo podrás cambiar a la vuelta en España: Existen unas divisas llamadas “no convertibles”. Fuera del euro, dólar, el yen y alguna otra moneda importante, el resto de cambios solo se podrán comprar y vender en el país donde operan económicamente. El banco no te cambiará estas monedas y quedarán inservibles. Por es importante hacer un cálculo de los gastos y no cambiar dinero en exceso.

Si seguimos estos consejos a pies juntillas, no solo no tendremos problemas en nuestros viajes, sino que sacaremos el mayor partido a todo nuestro dinero.

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