Cambio de plomos en las eléctricas

Iberdrola, Endesa y GN buscan fuera un bálsamo contra la crisis y la regulación doméstica

Torres eléctricas en Madrid
Torres eléctricas en MadridULY MARTÍN

Iberdrola ha salido del capital de la portuguesa EDP y podría estar buscando comprador para parte de su negocio de distribución en España; Endesa refuerza su presencia en Latinoamérica y acaba de firmar un contrato de compra de gas durante 20 años con la norteamericana Cheniere, y Gas Natural Fenosa (GN) busca en Israel contratos y alternativas para volver a poner en marcha su onerosa planta de regasificación de Daimietta (Egipto) y alberga expectativas de negocio derivadas de la crisis ucrania.

Las tres eléctricas, aunque siguen perdiendo chispa en sus resultados, se aprestan a renovar cables y plomos en sus cuadros de luces para proteger sus cuentas.

Las bridas regulatorias y fiscales que les aplican las autoridades, la negativa evolución para sus intereses del tipo de cambio de algunas divisas, la lenta salida de la crisis y hasta la climatología en algún mercado han vuelto a ralentizar la progresión de sus resultados. Las tres grandes de la Bolsa española —Iberdrola, GN y Endesa—, aunque siguen ganando mucho dinero, han recortado entre enero y marzo ventas, resultado bruto de explotación (Ebitda) y beneficio recurrente, respecto a igual periodo de 2013.

Unos flojos resultados, en opinión de algunos analistas, que no han impedido a sus directivos destacar la solidez financiera de sus compañías y reafirmar sus objetivos y estrategias para este año y los próximos.

“Cifras mejores de lo esperado, pero siguen mostrando debilidad”, dicen en Ahorro Corporación sobre los resultados de Iberdrola. El grupo vasco tuvo un beneficio neto de 953 millones en el primer trimestre, cifra superior en un 8,4% a la de igual periodo de 2013, pero su beneficio neto recurrente (sin extraordinarios) se redujo en un 4,6%.

La compañía, en todo caso, atribuye sus ganancias a la aportación de los negocios internacionales —crecieron un 22% y suponen ya el 62% del total, frente a una caída del 25% en la contribución de su negocio doméstico— y a resultados extraordinarios por desinversiones en EDP y Brasil.

Iberdrola, que registró en 2013 una caída anual del 7% en su beneficio neto tras sufrir un impacto regulatorio bruto de 801 millones, subraya ahora que sus resultados del primer trimestre reflejan “la buena marcha operativa” de todos sus negocios, pese al impacto “negativo” de las medidas regulatorias aplicadas en España desde julio de 2013. Medidas que le suponen 260 millones en margen bruto (estima 380 millones para todo el ejercicio 2014).

Las modificaciones normativas lastran los resultados de los grupos de energía

En tributos, entre enero y marzo, aumentó sus pagos un 9,9% hasta 444 millones de euros.

Cambios regulatorios y mercados exteriores han sido claves también en los resultados de Endesa, que ganó en el primer trimestre un 5,9% menos que en igual periodo de 2013.

Las medidas regulatorias y fiscales aprobadas en España desde 2012 han tenido un impacto acumulado en sus cuentas, según Endesa, “de 1.719 millones, de los que 390 millones corresponden al primer trimestre de este año”.

La caída del beneficio trimestral ha sido propiciada también por un recorte del 29% en sus negocios en Latinoamérica.

Los resultados operativos en esos mercados, dice Endesa, se han visto afectados “por la fuerte devaluación de algunas de sus monedas, por el fuerte incremento de costes de distribución en Argentina y por la caída del resultado de generación en Chile”.

Gas Natural, que registró una caída del 2,3% en su beneficio neto en el primer trimestre, asegura que su perfil de negocio, su diversificación de actividades, su presencia internacional y una estricta política financiera le han permitido compensar, en parte, los impactos macroeconómicos y regulatorios registrados en este periodo.

Los cambios regulatorios desde 2012 en el sector eléctrico español impactarán en su Ebitda anual, prevé GN, en 600 millones a partir de 2014. Y hasta el 31 de marzo, solo el decreto de julio pasado sobre distribución y generación eléctrica en España, le supuso un impacto de 76 millones en su Ebitda. La depreciación de los tipos de cambio le han repercutido con otros 44 millones.

La caída del beneficio neto en GN “ha sido menor de la esperada”, según JP Morgan, “y se debe enteramente a menores depreciaciones y amortizaciones y, por tanto, se ha logrado con una menor caja operativa de la esperada”.

Los tres grupos comparten, en definitiva, una doble estrategia para afrontar la actual situación: ampliar sus inversiones fuera de España y limitarlas dentro, como respuesta a los cambios regulatorios y a la debilidad del mercado doméstico; y recortar los costes y la deuda.

“Valoramos positivamente la estrategia” de Gas Natural, señalan en Renta 4, “centrada en los negocios que ofrecen potencial de crecimiento (gas, Latinoamérica y distribución de gas en Europa) frente a la reducción de inversiones en aquellos otros negativamente impactados por la regulación (electricidad y distribución eléctrica)”.

En el primer trimestre, GN invirtió 367 millones, un 42,8% más que en 2013, sobre todo por la incorporación en arriendo de un buque metamero. Y cerró el primer trimestre con una deuda de 14.172 millones (aunque si se descuenta el déficit de tarifa pendiente de recuperar, 496 millones, y las retenciones de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia en 2014, 70 millones, se sitúa en 13.606 millones, cifra que supone una ratio de endeudamiento del 47%).

Los tres grandes de la Bolsa reducen sus ventas y beneficios recurrentes en 2014

Iberdrola, por su parte, invirtió 630 millones en el primer trimestre, “confirmando”, según la empresa, “la contención de las inversiones establecida en los últimos años”. Cifra y reparto de inversiones acorde, en todo caso, con lo anunciado por su presidente en febrero, en Londres, cuando adelantó que entre 2014 y 2016 su grupo iba a invertir 9.600 millones con “el foco puesto” en proyectos energéticos y países “con una “regulación predecible y estable”. El grueso de estos fondos va a ir a Reino Unido (41% del total), Latinoamérica (23%) y EE UU (17%).

La deuda del grupo, en el primer trimestre, se redujo en más de 3.100 millones respecto a la de igual periodo de 2013, y alcanzó los 24.346 millones. Pero si se incluyen, puntualiza Iberdrola, los 1.372 millones pendientes de cobro por el déficit de tarifa, esta cifra alcanza los 25.718 millones, un 11% menos que hace un año. La liquidez del grupo ascendía a 10.936 millones al cierre del trimestre, cifra que cubre sus necesidades de financiación 27 meses.

En Deutsche Bank creen que Iberdrola es, tras estos resultados, uno de los valores más interesantes del Ibex y destacan su vocación por proteger al accionista y su exposición internacional.

Endesa, que según los analistas de Renta 4 presenta la situación financiera más sólida del sector, tiene en su balance 1.818 millones en derechos de cobro por déficit tarifario y 530 millones por compensaciones de los sobrecostes de la generación eléctrica extrapeninsular. Su deuda financiera neta ascendía a 31 de marzo a 4.395 millones, 58 millones más que al cierre de 2013, tras haber abonado 1.588 millones por un dividendo a cuenta en enero.

Sus inversiones en el primer trimestre sumaron 382 millones, por encima de los 357 millones del mismo periodo de 2013, de los que un 38% se destinaron a España y Portugal. Según su Plan Estratégico 2014-2018, las inversiones en la península Ibérica se estabilizarán este año tras haber sufrido un recorte del 33% en 2013, e irán aumentando cada año hasta alcanzar 800 millones en 2016.

Las tres eléctricas, por último, no cejan en su pulso con la Administración española y han presentado recursos ante la Audiencia Nacional en contra del reparto de la financiación del bono social en 2014. Casi en paralelo las autoridades de Competencia, que creen que las eléctricas pueden estar realizando comunicaciones equivocas a sus clientes sobre las tarifas de la luz, han abierto una investigación a estas compañías.

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