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REPORTAJE

Las ‘telecos’ se concentran para competir

La compra de Ono por Vodafone y otras fusiones creará un mapa en el sector similar al eléctrico, con tres grandes grupos y una menor rentabilidad

Fuente: compañías y CNMC. pulsa en la foto
Fuente: compañías y CNMC.

La compra de Ono por Vodafone, confirmada este lunes a primera hora, supondrá una vuelta atrás en la concentración del mercado con los tres principales operadores —Telefónica, Vodafone y Orange— controlando más del 90% del mercado del móvil y la banda ancha por ingresos y entre el 70% y el 80% por clientes. Un mapa similar al del sector eléctrico y casi desconocido desde que se liberalizaron las telecomunicaciones en 1998 y surgieron decenas de compañías para romper el antiguo monopolio de Telefónica.

El nuevo panorama tras este proceso de consolidación es un mercado con tres grandes competidores, menos rentabilidades, alzas mínimas de la base de clientes, lo que forzará al trasvase entre compañías, y ofertas más agresivas de paquetes convergentes. El mercado móvil cerró 2013 con 51,9 millones de líneas, tras perder un millón. La banda ancha fija creció solo un 5,7% hasta los 12,2 millones y el único segmento que se disparó fue el de la fibra óptica, que se duplicó.

Con un mercado tan maduro, el único método para crecer es el de robar clientes a los rivales. En 2013, las portabilidades, que permiten cambiar gratis de compañía conservando el número, crecieron un 29,5% en 2013 hasta los 6,7 millones de líneas móviles.

La operación de Vodafone-Ono servirá como catalizador para nuevos procesos, con Jazztel y Yoigo como novias estelares. También se forzarán otras operaciones de consolidación como los de los de cable regionales (Euskaltel, R y Telecable), o los de los móviles virtuales (Masmóvil, Pepephone...) cuyo tamaño les impide ofrecer paquetes (fijo, móvil e Internet) competitivos.

La expectación se centra ahora en el movimiento de Orange

La competencia es feroz y los ingresos y rentabilidades caen en picado, y estas ven en la consolidación la única salida. Los ingresos tanto de Telefónica de España (-13,6% en 2013) como de Vodafone (-14,4% en su último trimestre) acumulan descensos de dos dígitos, y el resultado bruto de explotación (Ebitda) también cae (en un 7% y un 23,7%, respectivamente). No le va mejor a Ono, que tradicionalmente ha presentado la mejor rentabilidad. En el último año su margen sobre Ebitda se ha desplomado.

Jazztel sigue presentando ratios de crecimiento, aunque menores que en años anteriores, debido al esfuerzo para conseguir que toda su base de clientes de ADSL se apunte al móvil (con subvención de terminales y regalo de minutos de tráfico) como por la inversión para tender su red propia de fibra. La compañía que preside Leopoldo Fernández Pujals ha elevado su Ebitda en 2013 un 6,5%, lejos del objetivo del 18% previsto en su plan 2013-2017.

La expectación se centra ahora en el movimiento de Orange. La filial del grupo francés se ha fijado como objetivo convertirse en el segundo operador pero el movimiento de Vodafone hace inviable lograrlo salvo que salga de compras. Jazztel, y muy en segundo término, Yoigo, son las piezas a batir. La primera tiene como desventaja el alto valor en Bolsa (2.500 millones), aunque es una compañía saneada con escasa deuda. Por su parte, el cuarto operador de móvil mantiene su pujanza (incluyendo la oferta de 4G) carece de oferta de banda ancha fija, porque se antoja difícil que Movistar mantuviera su pacto de cederle el uso de Fusión.

El consumidor debe esperar que esa consolidación en las telecos, a diferencia de lo que ocurre en el sector energético, sea un motor eficaz para la reducción de precios. Solo en el último año, el precio de la telefonía móvil (medido como ingreso medio por minuto) cayó un 22% y desde 2005, han descendido a la mitad.

Solo en el último año, el precio de la telefonía móvil cayó un 22%

La operación de Vodafone tendrá un impacto inmediato en el mercado de la banda ancha de alta velocidad, donde solo compiten a escala nacional Telefónica y la cablera. Aunque la tecnología que usan es distinta, ambas proporcionan velocidades de más de 100 megabits por segundo (Mbps), necesarias para la creciente demanda de datos y vídeo. La cablera tiene una red de 45.000 kilómetros y 7 millones de hogares con fibra híbrida coaxial. Telefónica está tendiendo una red de fibra hasta el hogar, y cuenta ya con 600.000 clientes.

Esa es la principal razón para el interés de Vodafone por Ono, ya que fortalecería su presencia en España. En banda ancha fija pasaría de 953.000 clientes y una cuota del 7,5% a 2,64 millones y una cuota del 21%, y en móvil incluiría un millón de clientes a sus 13,6 millones y ampliaría su cuota al 26%. La compañía ha perdido en los últimos doce meses 1,7 millones de clientes de móvil, a manos precisamente de Ono y Jazztel. Vodafone firmó un acuerdo con Orange para llevar la fibra a seis millones de hogares en 50 ciudades en cuatro años, que ahora podría quedar trastocado.

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