‘Monsieur’ Carmignac busca delfín

La gestora de fondos francesa cambia de estrategia y su presidente afirma que antes de cinco años tendrá un sucesor

Édouard Carmignac, presidente de la gestora de fondos Carmignac
Édouard Carmignac, presidente de la gestora de fondos CarmignacTHOMAS SANSON (AFP)

Édouard Carmignac (París, 1947) está en plena forma. No había más que verlo en el teatro Mogador de la capital francesa subirse al escenario y cantar, con movimientos de cadera incluidos, junto a la joven y bella Joss Stone. Y sin embargo, busca delfín. El carismático gestor de fondos —famosas son sus cartas en la prensa europea enmendando la plana al anterior presidente del BCE, Jean-Claude Trichet— habrá elegido sucesor en un plazo no superior a cinco años. El anuncio lo hizo en la reunión anual con clientes que celebró el pasado lunes en París y a la que fueron invitados diferentes medios de comunicación, entre ellos EL PAÍS, y que culminó con el concierto de la cantante británica.

El evento conmemoraba el 25 aniversario de la puesta en marcha de esta boutique de fondos. Una fecha a priori para la celebración, pues la firma es un claro caso de éxito con un crecimiento exponencial hasta gestionar un patrimonio próximo a los 55.000 millones de euros. Sin embargo, la ley de mercado deja poco margen para la nostalgia, lo que importa es el mañana y no las rentas pasadas. El evento se desarrolló en clave de expiación colectiva delante de los clientes —que no pagan unas comisiones especialmente bajas— por las modestas rentabilidades de sus fondos en los últimos años, especialmente en sus productos estrella como el Patrimoine.

“No podemos fallar. Este año habrá que andarse con pies de plomo y no gestionaremos con el piloto automático puesto”, prometió Carmignac. Durante su intervención subrayó que el talento del que se ha rodeado garantiza que la transición en el puesto de mandos será tranquila. En menos de un lustro prometió dar un paso atrás —“El futuro de Carmignac debe depender menos de mí”—, aunque es evidente que su sombra seguirá siendo alargada. No en vano es el máximo accionista, la empresa lleva su nombre —el personalismo se verá reforzado a partir de ahora, ya que desparece el apellido “Gestion” de la marca—, su hija Maxime, responsable del negocio en Reino Unido, tiene una silla en el equipo de dirección y, además, el presidente tiene una alta consideración de sí mismo (“Podría ser el hijo de Warren Buffett”, dijo en una reciente entrevista al Financial Times).

EE UU es la mayor apuesta; ya no hay tanta pasión por los países emergentes

Más allá del anunció de la sucesión, lo cierto es que son tiempos de cambio para la gestora. Las novedades se plasman en caras nuevas y en un giro estratégico. Carmignac ha fichado a un nuevo equipo de renta variable europeo dirigido por Muhammed Yesilhark, exgestor de SAC Global Investors. Además, Michael Hulme sustituirá a David Field —que se ha cogido un año sabático— como gestor de fondos de renta variable de materias primas. Por otro lado, el sello diferencial de la firma francesa había sido la apuesta por las materias primas y los mercados emergentes, una filosofía que le permitió batir a sus rivales en los primeros años de la crisis económica. Ahora, el mercado ha dado la espalda a estos activos, y Carmignac, parafraseando a John Maynard Keynnes, ha dado un giro al timón porque las circunstancias han cambiado.

La gran apuesta de la gestora pasa a ser Estados Unidos. La apuesta por el crecimiento estadounidense ha pasado de pesar el 7,9% en sus carteras de acciones hace un año a ponderar con el 25,1%. Por el contrario, la importancia de los mercados emergentes ha descendido del 28,1% al 19,8%, y la energía, del 12,5% al 7%. En cambio, la rotación de activos para aprovechar la estabilización de la economía europea ya pondera con el 8,2%, frente al 3,2% de hace un año.

“El mayor riesgo para nuestra estrategia sería un crecimiento en EE UU mayor del esperado. Esta situación obligaría a la Reserva Federal a acelerar la retirada de estímulos”, reconocía Carmignac durante su intervención ante los clientes. Al cierre del curso 2013, las carteras de los fondos de la firma estaban invertidas en un 49,9% en renta variable, el 42,6% del dinero estaba en bonos, y solo el 7,4%, en liquidez. Un dato llamativo es que cerca del 60% de los activos totales están denominados en dólares, ya que Carmignac cree que el diferencial de crecimiento entre EE UU y otras zonas como Europa, que implica también que cada región esté en fases distintas de sus políticas monetarias, debería favorecer la apreciación del billete verde.

Frédéric Leroux, Global Manager de la gestora, explicó a la prensa de forma más detallada la estrategia global en renta variable de Carmignac para 2014. Este experto espera una mejora de los fundamentales de la economía estadounidense que beneficie a las cotizaciones y justifique las valoraciones actuales. “Fortalecemos nuestra apuesta temática de crecimiento en EE UU a través de valores cíclicos”.

La firma alerta del riesgo de deflación y pide al BCE más agresividad

En el caso de los mercados emergentes, Leroux señaló que el potencial a largo plazo está intacto, “con unas valoraciones muy atractivas”, a pesar de que se ha abierto un periodo de transición provocado fundamentalmente por el tapering (retirada de estímulos) de la Reserva Federal. “Las perspectivas del universo emergente son ahora muy heterogéneas. Por tanto, habrá que hacer una selección de compañías muy cuidadosa y centrada fundamentalmente en China, México e India, las economías que más nos gustan en este momento”, argumentó el Gestor.

En el caso de Europa, la visión de Carmignac es que se trata de una economía que regresa poco a poco a una fase de normalización tras las sacudidas que pusieron en peligro hace un par de años la supervivencia del euro, “pero la eurozona es todavía muy dependiente de la recuperación global, del apoyo del BCE y de un euro más débil”. Uno de los sectores que gustan a la gestora en el Continente es el financiero, ya que sus valores cotizan con descuento frente a sus homólogos de EE UU. Desde Carmignac creen que la política de Mario Draghi deberá ser “más agresiva” para contrarrestar la caída de los precios, “una tendencia deflacionista que el posible recorte del gasto público en Francia podría exacerbar”.

Junto a EE UU, otra de las apuestas de Carmignac para 2014 es Japón, aunque siempre con instrumentos de cobertura sobre la divisa. “La depreciación del yen y los efectos del programa de estímulos del Gobierno están dando soporte a la renta variable japonesa”.

“Las diferencias entre los niveles de inflación y la convergencia entre las distintas balanzas por cuenta corriente son factores importantes para la sostenibilidad del ciclo económico mundial, a pesar de que las presiones deflacionistas en Europea son un foco de preocupación”, concluyó Leroux.

Sobre la firma

David Fernández

Es el jefe de sección de Negocios. Es licenciado en Ciencias de la Información y tiene un máster en periodismo por EL PAÍS-UAM. Inició su carrera en Cinco Días y desde 2006 trabaja en EL PAÍS, donde se ha especializado en temas financieros. Ha ganado los premios de periodismo económico de la CNMV, Citigroup, Aecoc y APD.

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