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Remediar, el futuro de la gestión

El respeto a los derechos humanos por parte de las empresas, un objetivo a mejorar

Remediar, el futuro de la gestión

Tezsler Sandor, empresario textil, escapó del Holocausto nazi. Montó una empresa en Estados Unidos y, apabullado por los conflictos raciales, convocó a su director de operaciones. Levantaría una fábrica en el punto más caliente de los enfrentamientos, Kings Mountain, (Carolina del Norte). Los líderes de la comunidad blanca exigieron una contratación no integrada del mismo modo que la comunidad negra. Eligió a los 16 mejores capataces. Ocho blancos y ocho negros. ¿Alguna pregunta?, increpó Sandor. Ambas comunidades preguntaron por los comedores, baños y demás instalaciones de los otros, a lo que el empresario húngaro contestó: “Ganáis el doble de lo que se paga por aquí, ¿alguna pregunta?”. Kings Mountain se convirtió en la primera fábrica de integración norteamericana.

“Lo que hace años fue atípico, hoy es una realidad que ha de exigirse al mundo de los negocios, porque el peso de las empresas es tan grande en la sociedad, que su papel para intervenir y remediar conflictos es incuestionable. Crear empleo e integrar a los empleados en compañías multirraciales son los mejores aliados de empresarios y ejecutivos para ello”, afirma José Pinto, profesor y asesor de la Universidad Internacional Schiller.

Según la ONU, “la cooperación privada es decisiva en el avance económico”

Que los futuros directivos se están formando en responsabilidad social corporativa (RSC) para integrar esta dimensión en la estrategia de sus organizaciones y tratar de poner coto a conflictos mundiales es ya un hecho en las principales escuelas de negocios. “Cuando un empresario o un directivo busca modificar la realidad que está viviendo ha de preguntarse cómo cambiar las actitudes de su compañía o de su equipo. Los laboratorios Merck, cuando descubrieron de forma fortuita que uno de sus medicamentos curaba, además, la ceguera producida en África por un mosquito de los ríos, decidieron donarlo a países donde la enfermedad era endémica. También British American Tobacco creó la fundación contra el trabajo infantil para erradicarlo en países como Tanzania, Zimbabue, Filipinas o Malaui. Y es que las empresas se han revelado como agentes muy eficaces para resolver problemas sociales utilizando su disciplina de negocio”, añade Pinto.

Contribuciones responsables como las de las 200 empresas españolas de la Cámara Oficial Española de Comercio de Guatemala, que han ratificado recientemente su respaldo al desarrollo económico, así como al proceso pacificador del país, donde generan 17.000 empleos y en el que España es el segundo país proveedor de Europa y el tercer inversor.

Una responsabilidad que se está exigiendo igualmente desde Naciones Unidas. “En el nuevo mundo que surge a raíz de la división de la Unión Soviética y el despegue de países emergentes y de Oriente Medio es determinante la cooperación del sector privado en tres pilares: desarrollo económico, paz y protección de los derechos humanos”, apunta desde Nueva York Jan Eliasson, vicesecretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU).

También desde allí, Nassir Abdulaziz Al Nasser, presidente de la Alianza de las Civilizaciones de Naciones Unidas (UNAOC), manifiesta que “el mundo empresarial ha de involucrarse más en apoyar proyectos que ahonden en la prevención de conflictos a escala mundial. Por ello, hemos alcanzado un acuerdo de colaboración con el Grupo BMW”.

“Los empresarios deben apoyar la prevención de conflictos”, añade

Al Nasser se lamenta de que “España ha reducido drásticamente su aportación a la Alianza, de un millón a 400.000 euros. Y no podemos olvidar que es cofundadora, junto a Turquía, de este proyecto que lucha para prevenir los conflictos por diferencias educacionales o de religión”.

Sobre el acuerdo alcanzado con BMW, Milena Pighi, responsable de ciudadanía corporativa del grupo, apunta que “hemos puesto en marcha, junto a UNAOC, el Premio Innovación Intercultural para seleccionar los proyectos punteros que promuevan el diálogo y el entendimiento intercultural y contribuyan a la paz. Además de un premio monetario, los 10 ganadores realizarán un programa de capacitación durante un año, en el que podrán presentar su proyecto a posibles patrocinadores”.

Del mismo modo, EF Education First colabora con la Alianza para promover el diálogo mundial desde su escuela EF-UNAOC. “Cada año, en un país distinto, este ha sido en EE UU, becamos durante una semana a 100 jóvenes talentos de todo el mundo para discutir acerca de los principales problemas que afectan a la humanidad y estudiar posibles vías de solución”, explica Carl Johan Westring, vicepresidente de EF.

En el reverso de la cada vez más amplia responsabilidad de las empresas en procesos de paz, expertos de todo el mundo han unido su voz para exigir a las compañías una RSC ligada al respeto de los derechos humanos en su expansión internacional, especialmente en zonas de conflicto. “Posibles raptos a directivos y empleados, amenazas, sabotajes, incluso atentados en oleoductos, puentes y otras obras de ingeniería en países en desarrollo son solo la punta del iceberg de una situación en la que las empresas contratan seguridad privada que cuenta con ametralladoras y las usa con riesgo de perjudicar a la sociedad civil. Es una situación complicada pendiente de regulación”, advierte Joaquin Garralda, profesor de IE Business School.

Más de 350 firmas españolas se han adherido a los Principios de Davos

Por ello, a pesar de que las empresas siguen siendo acusadas de malas prácticas, cada vez es mayor el número de las que han pasado de estar obsesionadas por el beneficio a toda costa o el crecimiento a cualquier precio, a dar un paso adelante en políticas sostenibles y responsables socialmente, tal como exige el Pacto Mundial de Davos, al que se han adherido 354 empresas españolas. Endesa, Acciona, Telefónica, Repsol, Freixenet, Fundación Adecco, Esade, Abengoa, Bankinter, BBVA, Banco Sabadell o Ence son algunas de ellas. Según las conclusiones de la última encuesta sobre la implantación de los 10 principios del pacto, los derechos humanos son el ámbito con menor tasa de aplicación, con menos del 25%, aunque el 40% de las empresas que cotizan en Bolsa indican que poseen una normativa específica sobre derechos humanos.

Para mejorar esta situación se ha elaborado el informe Ruggie desde Naciones Unidas (integrada por 193 estados y más de 80.000 empresas), que impone a los Gobiernos proteger los derechos humanos, y a las organizaciones, respetarlos para no vulnerar derechos de terceros y remediar las consecuencias negativas de su actividad. “Si una empresa agrícola llega a Colombia y quiere contratar seguridad para sus empleados se encuentra ante el gran problema de estar contratando personal con el que indirectamente se va a financiar a la guerrilla. En España existe ya un borrador de ley que incluye responsabilidad subsidiaria de las empresas”, concluye Garralda.