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FINAL DEL RESCATE

La troika comienza su quinta y última visita a España antes del fin del rescate

Los representantes de la Comisión, FMI y BCE confirmarán el cumplimiento de las condiciones

El programa concluirá formalmente el próximo enero tras la aprobación del Eurogrupo

El representante de la troika, Matthias Mors, a la derecha, en Atenas. Ampliar foto
El representante de la troika, Matthias Mors, a la derecha, en Atenas. EFE

Este lunes comienza la quinta y última visita a España de la troika para revisar la marcha del programa de asistencia al país. La llegada de los representantes de los acreedores del rescate —la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional— se produce apenas quince días después de que los ministros de Finanzas de la zona del euro, el Eurogrupo, respaldaran el fin del rescate a la banca española en enero, una salida "limpia", es decir, que no necesita prórrogas.

En su visita, los técnicos de la troika se centrarán en analizar la aplicación de las reformas estructurales y en el estado de los bancos que recibieron la ayuda financiera. "Vamos a hacer lo que hacemos habitualmente en cada visita a Madrid, vamos a hacer una evaluación del estado de la aplicación de las reformas de la supervisión bancaria y de las reformas de la regulación bancaria, y contactaremos a los bancos y las autoridades españolas", así como al Banco de España, ha dicho este lunes el portavoz comunitario de Asuntos Económicos y Monetarios, Simon O'Connor.

Las previsiones son que la troika publique en unas semanas un último "informe detallado" sobre el estado del programa. A este respecto, O’Connor ha recordado que hasta el vicepresidente comunitario, Olli Rehn, ha confirmado “que el programa ha sido un éxito” y que “hay varios elementos de la supervisión bancaria que han sido reforzados, pero deben ser aún terminados en su aplicación, vamos a ver eso", ha añadido.

"También vamos a poner al día nuestro análisis y nuestra evaluación del estado preciso de los bancos que han recibido dinero público en el contexto del programa, pero nada en particular más allá de esto", ha avanzado el portavoz. Preguntado por si esta evaluación podría dar lugar a recomendaciones que el país siga tras el fin del programa, O'Connor recordó que los últimos informes sobre el mismo "ven en detalle todo lo que se ha hecho, los desafíos a los que las autoridades españolas aún tienen que hacer frente, todas las reformas cuya aplicación puede que tenga que completarse y continuar".

Empleados 41.300 millones

España ha utilizado finalmente 41.300 millones de euros para recapitalizar y reestructurar su sector bancario, de los 100.000 millones que tenía a su disposición en la línea de crédito concedida por sus socios comunitarios en julio de 2012. Pese a reconocer que España no necesita más ayudas, el Eurogrupo instó al Gobierno a mantener el impulso reformista y advirtió de que la situación del sector financiero aún es frágil. La troika, por su parte, puso el enfásis en los problemas para reactivar el crédito, que sigue en mínimos y a la baja.

"Respaldamos plenamente la decisión de no solicitar ninguna asistencia financiera posterior del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE)", señalaron los ministros de Finanzas de la zona del euro en un comunicado conjunto al término de su encuentro.

En su siguiente reunión, el pasado 22 de noviembre, el Eurogrupo pidió a España que concrete las reformas pendientes y anunció una "segunda ronda" de reforma del mercado laboral, mientras que la Comisión Europea cifró en 2.500 millones de euros el esfuerzo estructural que tendrá que hacer el país para cumplir con el objetivo de déficit en 2014.

Opinión de los mercados

Para el ministro español de Economía, Luis de Guindos, el fin del programa de ayuda "es una buena noticia, no solo para el sistema bancario español, sino también para la economía española y la europea, y aquí están las bases para la recuperación de la economía española".

Afirmó que tras el programa de asistencia, los mercados ven a la banca española mucho más sólida, solvente y firme de lo que era hace un año y medio y tampoco se prevé "ninguna necesidad adicional de capital".

De hecho, el pasado viernes, Standard & Poor's mejoró la perspectiva de la deuda soberana española de negativa a estable, por la mejora en su posición exterior y la gradual reanudación de su crecimiento económico, aunque mantiene su calificación en BBB-/A-3', calidad media aceptable dentro del grado de inversión.