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Alemania asume que Grecia tendrá que pedir un tercer rescate

El ministro de Finanzas alemán sostiene que no habrá quita sobre la deuda

Schäuble (centro) y Sturnaras (derecha), el mes pasado en Atenas.
Schäuble (centro) y Sturnaras (derecha), el mes pasado en Atenas. EFE

El ministro alemán de Hacienda, el democristiano Wolfgang Schäuble (CDU), puso este martes sobre la mesa la necesidad de un tercer paquete de ayudas que evite la bancarrota de la economía de Grecia. Apenas cinco semanas antes de las elecciones generales alemanas, el ministro más poderoso de Angela Merkel admitió así que no han terminado los impopulares rescates griegos, que comenzaron hace más de tres años entre protestas de los sectores conservadores de la CDU y sus socios liberales (FDP) en el Gobierno. Schäuble manifestó en un acto electoral cerca de la ciudad norteña de Hamburgo que “hará falta un nuevo programa” que permita a Grecia mantener la solvencia después de 2014.

Para entonces concluirán los pagos del actual programa de rescate. No obstante, el jefe de las finanzas alemanas rechazó que se esté cociendo una nueva quita de deuda pública griega, que esta vez afectaría a los países europeos que participaron en los dos rescates anteriores.

Con sus declaraciones, Schäuble ha sacado del cajón los controvertidos rescates europeos, hasta ahora delicadamente evitados por los democristianos durante la campaña electoral. Muchos expertos creen que dicha quita es inevitable y que, por primera vez, los acreedores públicos europeos y el Fondo Monetario Internacional podrían anotar pérdidas por sus multimillonarios préstamos a Atenas.

El homólogo griego de Schäuble, Yannis Sturnaras, reaccionó rechazando de plano que su Gobierno contemple “este tipo de cosas”, según recogió Efe. Sturnaras insistió, además, en que Grecia va a cumplir “a tiempo” las condiciones impuestas por la troika a cambio de los programas de rescate en marcha hasta el año 2014. El presidente del Gobierno de Grecia, Andonis Samarás, apremió este martes a sus ministros para que avancen en las reformas pactadas con la troika de acreedores, conformada por los socios europeos, el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Merkel destaca los avances de la economía helena y pide más reformas

Su Ejecutivo aseguró que “se van a cumplir los plazos” en un claro mensaje para aliviar tensiones en Europa. Atenas quiere despedir al menos a 4.000 empleados públicos y acelerar las privatizaciones de empresas y bienes del Estado, así como introducir nuevos impuestos inmobiliarios. El directivo alemán del BCE, Jörg Asmussen, viajará el miércoles a Grecia para supervisar las reformas antes del pago del próximo tramo de ayudas prevista en el acuerdo de rescate y que ascienden a 1.000 millones que se transferirán previsiblemente el próximo octubre.

Merkel, más discreta que Schäuble ante la posibilidad del enésimo desembolso griego, sostuvo este martes en el diario Ruhr Nachrichten que su Ejecutivo “quiere mantener la cuestión abierta” hasta que se vuelva a evaluar la situación a primeros de 2015 o finales de 2014.

La canciller ha insistido durante todo el verano que “no ve” la necesidad de una nueva quita de deuda, pero su Gobierno de centroderecha había rechazado hasta este martes explicar cómo se financiará el gasto público griego cuando se agoten los fondos del segundo rescate, a finales del año próximo. Según el diario conservador Frankfurter Allgemeine Zeitung, en Atenas ya se habla de nuevas negociaciones con los acreedores para mantener al país heleno a flote hasta el año 2016. Durante esos dos años, aseguran, hará falta menos dinero que en los dos rescates anteriores.

Schäuble aclaró también que “los griegos tienen hasta el año 2020” para poner en orden sus cuentas y volver a financiarse en los mercados financieros. Según el ministro, los socios europeos tendrán que “ayudarles otra vez para que paguen menos intereses por endeudarse”. Grecia “aún no ha salido del agujero”, aunque en opinión de Schäuble “ha logrado progresos significativos”. La canciller Merkel ha tenido palabras parecidas con Atenas, donde “aún tienen que cambiar muchas cosas” pese a los “claros avances” y “esfuerzos reformistas”.

El asunto de los recates griegos ha tenido desde 2010 una fuerte carga polémica en Alemania, aligerada sin embargo desde que Merkel visitó Atenas el pasado otoño. En estos últimos meses, la consigna de Berlín ha sido destacar la supuesta recuperación helena. Los medios más sensacionalistas y agresivos, incluido el conservador Bild, han aflojado sus ataques contra la economía de Grecia. La proximidad de las elecciones, precedida por la decisión de Cancillería de conservar a los griegos en la moneda única, relegó la crisis a un segundo plano mediático. Hasta que toque un nuevo rescate o Merkel “vea” la necesidad de otra quita. Es improbable que sea antes de los comicios del 22 de septiembre en los que la economía alemana puede decidir el resultado.