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Botín augura un cambio de ciclo y pide al Gobierno que siga con las reformas

En 2012 los beneficios de la entidad cayeron un 59%, hasta los 2.205 millones de euros

El presidente del Santander, Emilio Botín.
El presidente del Santander, Emilio Botín. EFE

“Vemos el futuro con optimismo porque, aunque los próximos trimestres serán duros en España, tenemos la confianza de que estamos cerca de un cambio de ciclo”. Emilio Botín, presidente del Banco Santander, concluyó de esta forma su discurso ante la junta general de accionistas de la entidad al tiempo que invitaba al Gobierno, al que echó más de un halago, a “ser ambicioso y continuar con las reformas que posicionen a España con ventaja para competir con el resto del mundo”.

En consonancia con el informe del Consejo Empresarial de la Competitividad (CEC), del que el Santander es uno de los socios más activos, el banquero cántabro insufló un soplo de aire fresco al augurar la bonanza a final de año y, “de forma más evidente”, en 2014. Botín, que no se adentró en la creación de empleo, añadió: “Las perspectivas comienzan a ser más positivas, gracias a las decisiones adoptadas en Europa, a las medidas valientes y necesarias del Gobierno y al ajuste del sector privado, que se están traduciendo en una mejora clara de la percepción de España”.

Botín, que acostumbra en las juntas a proponer recetas al Gobierno de turno, destacó “los avances en la corrección de los desequilibrios” como la reforma laboral (“dota de más flexibilidad a las empresas”), el apoyo a las pyme y el control del déficit público, para el que será clave “avanzar en la reforma de las Administraciones Públicas”. También abundó en la reestructuración financiera: “Tengo confianza en que nuestro sistema financiero contará con una dimensión adecuada y será el más sólido de Europa”. El respaldo al Ejecutivo fue motivo de una pregunta de un accionista, al que Botín contestó: “El Banco Santander siempre ha apoyado y seguirá apoyando al Gobierno de España”.

En ese sentido, destacó “el avance decisivo” en la unión bancaria y alabó las disposiciones del Banco Central Europeo (BCE), como factor clave para la gestión de la crisis, al tiempo que reseñaba “la convicción de que el euro no se rompe”, aunque no se refirió nunca a la crisis de Chipre.

Tengo confianza en que nuestro sistema financiero será el más sólido de Europa

Emilio Botín

El Santander, mientras tanto, tratará de volver a la senda creciente de los beneficios. Botín señaló que 2012 ha supuesto un punto de inflexión y que 2013, “una vez terminados los saneamientos inmobiliarios”, se producirá “un fuerte aumento de beneficios”, que el año pasado cayeron un 59% hasta 2.205 millones.

La entidad mantendrá la retribución a los accionistas, que en 2012 ha sido de 0,60 euros por acción por quinto año consecutivo. Ello ha supuesto un reparto de 6.086 millones de euros (20% en efectivo y 80% en acciones).

Además, persigue consolidar una fuerte posición de liquidez y capital (un core capital con una ratio del 11% y del 8% en lo que se conoce fully ibaded, es decir, como si la exigencia de los nuevos requerimientos se anticipara a 2013 en vez de 2019 como está previsto) y completar las integraciones en Polonia y España. La junta aprobó la absorción de Banesto, que lleva 19 años bajo su control. La integración permite al Santander, además de operar bajo una sola marca, ganar cuota en el mercado español.

A la recuperación de los beneficios y a esa integración se refirió también el consejero delegado, Alfredo Sáenz, cuya situación judicial fue abordada por varios accionistas. Sáenz, condenado a inhabilitación por acusación y denuncia falsa, fue indultado por el Gobierno de Rodríguez Zapatero y, posteriormente, el Tribunal Supremo anuló ese indulto. Botín, contra su costumbre, trató de zanjar la cuestión ente la primera pregunta: “Tenemos informes terminantes de que no hay impedimento legal de que el consejero delegado siga ejerciendo sus funciones”. Para Botín, Sáenz “ha desarrollado una magnífica labor para el banco y el consejo ha ratificado su plena confianza”. El Banco de España tiene que decidir si inhabilita a Sáenz; pero al mismo tiempo el Gobierno prepara un real decreto que traspone las pautas de la autoridad bancaria europea.

Los desahucios también salieron a colación en varias ocasiones, tanto en el discurso de Botín como en el turno de ruegos y preguntas. “En Banco Santander lo tenemos muy claro, el desahucio es la última y peor opción para todos: para nuestros clientes y también para el banco”, dijo el banquero, que insistió en que “desde noviembre el banco no ha desahuciado a ningún cliente” y que ha lanzado fórmulas de flexibilidad de pago.