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Ferrovial corta la cinta en Texas

El grupo español estrena la autopista de peaje con el límite de velocidad más alto en EE UU

Acto de inauguración de la SH 130 en Texas, a cargo del gobernador de Texas, Rick Perry. A la izquierda, el  presidente de Ferrovial, Rafael del Pino
Acto de inauguración de la SH 130 en Texas, a cargo del gobernador de Texas, Rick Perry. A la izquierda, el presidente de Ferrovial, Rafael del Pino

Una imagen insólita en España, pero no en Texas, donde las autoridades estatales afrontan un verdadero reto para aliviar el problema de congestión que sufren sus carreteras. En ese contexto, el grupo español de infraestructuras Ferrovial acaba de inaugurar en Austin (Texas) la última extensión de la nueva autopista de peaje SH 130, un proyecto valorado en 1.400 millones de dólares (unos 1.080 millones de euros) que gestionará su filial Cintra.

En la ceremonia de corte de la cinta participó el gobernador tejano, Rick Perry junto al presidente ejecutivo de Ferrovial, Rafael del Pino, en medio de una gran fanfarria mediática por un detalle adicional: está limitada a 85 millas por hora, lo que la convierte oficialmente en la vía más rápida en EE UU, y eso crea a la vez fascinación y preocupación mientras en otros Estados del país se plantean incrementos similares.

La autopista será de acceso libre hasta el próximo 11 de noviembre, cuando empezará a funcionar el sistema de pago electrónico. Otra de las característica es que se construyó gracias a un consorcio público-privado, que generó 3.600 empleos en la región. Además del impacto económico, el alcalde de Lockhart, Le White, reiteró que la SH 130 beneficiará tanto a los residentes como a los negocios al facilitar una alternativa a la congestionada Interestatal 35, que une Austin con San Antonio.

La autopista será la vía más rápida en EE UU

“Hemos trabajado con más de 150 firmas en la construcción de este proyecto histórico para Texas”, señalaba en su intervención del Pino, que calificó de “visionario” el esfuerzo realizado tanto por las autoridades locales como por los inversores privados que apostaron por un proyecto “del que estarán orgullosos en el futuro”. Cintra y Zarchry American se harán cargo de la gestión y del mantenimiento de la infraestructura durante 50 años.