El Banco de China considera que la banca en la sombra está en fase "muy inicial"

En una conferencia en la capital nipona, el número dos del Banco Central chino consideró que estos bancos no regulados son "un problema pequeño", aunque el FMI advirtió durante su asamblea que plantean serios riesgos y deben ser supervisados con firmeza.
Este sistema paralelo de créditos concede a las empresas mayor acceso a la financiación pero a la vez complica la regulación y, según el organismo que preside Christine Lagarde, representan una parte cada vez mayor del producto interior bruto (PIB) chino.
Yi asistió a la asamblea del FMI y el BM mundial en sustitución del gobernador del Banco Popular, Zhou Xiaochuan, quien faltó a la cita en una decisión atribuida a la disputa que China y Japón mantienen por la soberanía de las islas Senkaku/Diaoyu.
Esta ausencia, junto con la del ministro de Finanzas, Xie Xuren, fue deplorada por Tokio, mientras que Lagarde instó a que ambos países resuelvan sus diferencias territoriales de manera "armoniosa".
Hoy, en una jornada de seminarios que pone el broche final a la asamblea de los organismos, Yi repasó la política monetaria china en los últimos diez años e insistió en varias ocasiones en que la prioridad del Banco Popular es "controlar la inflación".
También enumeró otros desafíos como el de crear el empleo suficiente e intentar mantener el equilibrio de su balanza de pagos, al tiempo que destacó los avances logrados en el sistema bancario chino y afirmó que a diferencia de lo que ocurría a finales de la década de 1990, ahora se encuentra "en buena forma".
Según las previsiones publicadas esta semana por el FMI, la economía china crecerá este año un 7,8 por ciento, dos décimas por debajo de lo pronosticado en abril.
Durante la asamblea anual de este organismo y el BM, cuyas reuniones principales concluyeron ayer, Lagarde instó a China a activar el "motor" del consumo interno y ser socio de la economía mundial "a tiempo completo".


























































