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Un 20% de empresas desaparecen cada año en España desde el inicio de la crisis

Las compañías de mayor tamaño capean con más éxito el temporal

El 24% de los negocios más pequeños se vieron abocados al cierre durante 2011

Fábrica de envasado de queso.
Fábrica de envasado de queso.

Un 20% de las empresas españolas se han visto obligadas a cerrar cada año desde el inicio de la crisis en España en 2008. La escuela de negocios Esade ha publicado esta mañana un informe elaborado tras el cómputo de las altas y bajas registradas en el Directorio Central de Empresas del Instituto Nacional de Estadística desde el año 2008.

El tamaño de la empresa es fundamental para sortear con mayor o menor fortuna la recesión, según se desprende del estudio. Las compañías sin asalariados son las que peor capean el temporal. Tomando los datos únicamente de 2011, tan solo resistieron el 76% de las empresas estudiadas que no tenían empleados. En el caso de las compañías que tienen en plantilla entre uno y nueve —la base del sistema productivo español al representar un 90% del total— la tasa de supervivencia llega al 84%. Esta situación hace a España "especialmente débil", según el informe.

Las compañías de alimentación y bebida así como la industria extractiva son las que esquivan con más éxito los efectos de la recesión

La diferencia es amplia respecto a las empresas con más trabajadores, que son las que se mantuvieron en mayor medida durante el pasado ejercicio a pesar de las dificultades económicas. El 94,3% de las que tienen entre 10 y 19 asalariados sobrevive mientras que el porcentaje llega al 96,7% entre las que tienen más de 20.

Por sectores, las compañías dedicadas a la alimentación y la bebida así como a la industria extractiva son las que esquivan con más éxito los efectos de la crisis. Entre las alimentarias, el 91% se mantiene en el mercado mientras que la tasa en las extractivas llega al 90,9% y en las firmas de energía, gas y agua alcanza el 90,8%. Por contra, el comercio (81,1%), la construcción (78,5%), la hostelería y restauración (74,5%) y otras actividades de técnicos y profesionales se ven muy afectados por el cierre de empresas.

Las minipymes que siguen en activo en un porcentaje mayor son aquellas vinculadas a los sectores con más demanda y, por tanto, más posibilidades de no verse abocadas al cierre. La profesora del departamento de Economía de ESADE, Anna Laborda, cree que el Gobierno debería poner en marcha medidas que fomentasen la fusión entre las empresas más pequeñas y con más dificultades para seguir adelante. "Se debería potenciar la sinergia entre sectores y compañías para crear compañías de tamaño medio y garantizar mejor su supervivencia", indica.