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Reino Unido inyecta otros 62.000 millones de euros en la economía

El Banco de Inglaterra amplía su programa de compra de deuda ante el riesgo de recaída

Mantiene por casi tercer año los tipos de interés en el mínimo del 0,50%

El Banco de Inglaterra ha anunciado este jueves que, tal y como se esperaba, volverá a darle a la máquina para inyectar otros 50.000 millones de libras (en unos 62.000 millones de euros) en la debilitada economía británica. Además, también ha decidido mantener, tal y como viene haciendo desde marzo de 2009, los tipos de interés en el mínimo del 0,50%.

El Comité de Política Monetaria del insituto emisor ha votado por unanimidad a favor de elevar el importe de su programa de recompra de activos mediante la emisión de reservas en 50.000 millones de libras (62.000 millones de euros), hasta alcanzar los 375.000 millones de libras (467.000 millones de euros).

En marzo de 2009, la institución también estableció un programa de compra de activos mediante la emisión de reservas, que ha sido ampliado sucesivamente hasta alcanzar su actual volumen. La inflación de Reino Unido se situó en mayo en el 2,8% interanual, dos décimas por debajo del dato registrado en abril y marcando así el nivel más bajo de los precios desde noviembre de 2009, lo que allanaba el camino a la institución presidida por Mervyn King para relajar aún más su postura monetaria.

Asimismo, el producto interior bruto (PIB) británico retrocedió un 0,3% en el primer trimestre, tal y como reflejaba la primera estimación del dato, aunque las cifras del cuarto trimestre de 2011 fueron revisadas a la baja para reflejar una contracción del 0,4%, una décima más de lo estimado previamente.

En su visita a Londres el pasado mayo, la directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, recomendó, como medidas para impulsar el crecimiento en este país, una ampliación del programa de "alivio cuantitativo" y una posible rebaja de los tipos de interés. Sin embargo, el Banco de Inglaterra ha optado de momento por adoptar una posición "de espera" en cuanto a los tipos, históricamente en su nivel más bajo, para ver cómo se desarrolla la situación antes de modificar su estrategia.