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Soria se apoya en el Supremo para subir el recibo de la luz en abril

El ministro Soria matiza que el aumento no puede ir todo a cargo del consumidor

Las eléctricas presionan para evitar tasas o quitas voluntarias de la deuda

El ministro de Industria, José Manuel Soria, en el Congreso.
El ministro de Industria, José Manuel Soria, en el Congreso. EFE

La luz subirá el 1 de abril. Lo anunció este jueves en el Congreso el ministro de Industria, José Manuel Soria, que justificó la decisión en los recientes autos del Tribunal Supremo que dan la razón a las eléctricas al cuestionar los manejos técnicos del recibo —pactados entre PSOE y PP en 2011— para mantener congelado el recibo de la luz desde junio del pasado año mientras el déficit del sistema se disparaba camino de los 24.000 millones de euros. Los autos del Supremo, que eximen a las compañías hasta de financiar el llamado bono social para pensionistas de bajos ingresos, familias numerosas y parados, apuntalan una subida tarifaria que hasta la Comisión Nacional de la Energía (CNE) considera necesaria.

El 1 de abril está a la vuelta de la esquina y Soria no tiene mucho margen de maniobra. Por ello en el sector nadie piensa que la primavera se estrene con medidas contra el déficit del sector, nuevo recibo y nueva regulación. Sí se cuenta con que habrá decisiones inmediatas para atajar en parte el problema del déficit. Y la primera será la anunciada subida. Pero ¿en qué cuantía? Soria aseguró  este jueves que ni “la horquilla” ni “los porcentajes” están decididos. Pero en un sector especialista en elaborar fórmulas, las cuentas más probables ya están hechas.

Fuentes: Comisión Nacional de la Energía.
Fuentes: Comisión Nacional de la Energía.

Por partes. Para cumplir con los autos del Supremo, reconsiderando las subidas de la parte regulada del recibo (los llamados peajes) de los últimos seis meses y el bono social, los peajes, debería subir más del 30%, sostienen las empresas. Puesto que esos peajes suponen en torno a la mitad de la factura, la subida en el recibo debería rondar el 15%. Como tal aumento, en un contexto de crisis profunda, parece improbable: Soria repitió este jueves que “se equivoca radicalmente quien piense que el cumplimiento de los dictámentes del Supremo recaerá en la espalda de los consumidores”. Lo más sensato es pensar en una subida más moderada, de en torno al 5% en los peajes, lo que limitaría la subida final del recibo entre el 2,5% y el 3%. A la contención debe contribuir el hecho de que el segundo trimestre, en términos de precio de energía —que supone la mitad del recibo— suele ser favorable. La subida irá acompañada de un decreto para elevar el techo de déficit previsto por ley para este año (1.500 millones) y evitar incumplir la normativa en vigor —la base de los autos del Supremo— que obliga a eliminar el déficit de tarifa en el año 2013. Para más tarde quedará la consideración de medidas tendentes a acabar de una vez con la deuda —en línea con las recomendaciones de la CNE— y dotar al sector de una nueva regulación que sustituya a la vigente desde el año 1996. Desde las empresas, y especialmente desde la patronal que las agrupa, Unesa, la presión para evitar medidas indeseadas, ya sea la imposición de tasas a centrales nucleares o hidroeléctricas o quitas más o menos voluntarias de la deuda reconocida, es continua.

Los mensajes llegan al secretario de Estado de Energía, Fernando Martí, antiguo vicepresidente de la CNE, que mantiene contactos con las empresas para “escuchar”, aseguran fuentes de las compañías, no para adelantar medidas. Se trata, sobre todo, de cartografiar un problema que tiene muchas caras: desde una tarifa convertida en cajón de sastre —en ella cabe desde un IVA del 18% hasta las ayudas al carbón—, pasando por las competencias de las comunidades o los bandazos en las renovables.

Fuentes: Eurostat.
Fuentes: Eurostat.