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Nueve presidentes abandonarán la CECA al implantarse la reforma financiera

El órgano pasará de 21 a 12 miembros, la mayor reducción de su historia.

El presidente de Caja Canarias, Álvaro Arvelo (i), el director general de Caja Navarra, Enrique Goñi (c), y el presidente de Caja de Burgos, José María Arribas. Ampliar foto
El presidente de Caja Canarias, Álvaro Arvelo (i), el director general de Caja Navarra, Enrique Goñi (c), y el presidente de Caja de Burgos, José María Arribas.

Las cajas se disponen a asumir su tercera reforma estructural, aprobada el jueves en el Congreso. Los efectos de las dos anteriores no solo se han reflejado en la unión de 45 cajas en 15 bancos, sino también en los sillones de los órganos de gobierno de la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA). El miércoles 22 de febrero se constituirá el nuevo consejo de administración que supondrá la salida de ocho presidentes y un director general. El órgano pasará de 21 a 12 miembros, la mayor reducción de su historia.

Según fuentes de las entidades, los afectados son: Enrique Goñi, director general de Caja Navarra, integrada en Banca Cívica y Álvaro Arvelo, presidente de Caja Canarias, que dejan el cargo en favor de Antonio Pulido, presidente de CajaSol y del grupo Banca Cívica. La voz de Kutxabank será Mario Fernández, presidente de la BBK, que entrará en la CECA como uno de los cuatro vicepresidentes. Esto supone que Xabier Iturbe, presidente de la Kutxa, abandona el consejo.

Enrique Ambrosio, presidente de Caja Cantabria y Victor Manuel Bravo, de Caja Extremadura, ambos en Liberbank, dejarán la Confederación.

Bankia pierde dos representantes: José Luis Olivas, expresidente de Bancaja y Juan Antonio Fernández-Velilla, presidente de Caja Rioja. BMN pierde a Fernando Alzamora, presidente de Sanostra. Julio Fernández Gayoso, expresidente de Novacaixagalicia, será sustituido por José María Castellano, presidente del banco.

De los 12 que quedan, tres podrían salir en poco tiempo

De los 12 que quedan, tres podrían salir en poco tiempo: Jordi Mestre, presidente de Unnim (en proceso de venta) y Adolf Todó, de CatalunyaCaixa, nacionalizada, así como Evaristo del Canto, presidente de Caja España, en proceso de integración en Unicaja. Así de los 21 consejeros que aprobarán las cuentas de 2011, pronto solo quedarán nueve.

Los presidentes de las tres cajas pequeñas, Pollensa, Ontinyent y Caja 3, formarán la comisión de control y la de auditoría.

El poder de la CECA estará concentrado en la comisión ejecutiva, que estará formada por Isidro Fainé, presidente de La Caixa, Amado Franco, de Ibercaja, Rodrigo Rato, de Bankia, Braulio Medel, de Unicaja y Fernández, de Kutxabank.

Con este nuevo panorama, la cuestión es cuál será el futuro de la CECA. ¿Se quedará como un proveedor de servicios tecnológicos o mantendrá su función de lobby del sector ante el Ministerio de Economía y el Banco de España? Fuentes del sector consideran que los servicios de depositaría de valores, así como los de tesorería que ahora ofrece la CECA pueden seguir siendo útiles para los grandes bancos de cajas. En un momento de ahorro de costes como el actual, la Confederación puede ayudar. Sin embargo, la cuestión de fondo es si la CECA se mantendrá como defensor de la obra social, la banca minorista y la vinculación territorial de las entidades con el tejido productivo de las regiones de origen, ahora que están por toda España. “Los bancos tradicionales están deseando que no haya diferencia entre nosotros y ellos, pero si se desdibujan los valores de las cajas perderíamos nuestras señas de identidad y la vinculación más valorada por los clientes”, resume un alto directivo preocupado por el futuro del sector. Además de valores, es una clave comercial.

Otros ejecutivos confían en que Isidro Fainé defienda de la obra social, pero admiten también que “"as normas contables que exigen más capital afectan al modelo corporativo para que se asemeje más al de los bancos". Las excajas están en una encrucijada por motivos externos, pero también "por la gran cantidad de pecados cometidos", como reconoció Francisco Verdú, número dos de Bankia.