Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
La crisis del euro

Moody's prolonga el examen sobre la AAA de Francia

La agencia advierte de que los riesgos que amenazan su nota de solvencia pueden aumentar por la crisis de deuda y el menor crecimiento de la eurozona

La agencia Moddy's ha reaccionado hoy a la decisión de sus colegas de Standard & Poor's de quitar a Francia la triple A recordando que, hasta final del primer trimestre, no tiene por qué anunciar sus conclusiones. Sin embargo, según ha indicado la sociedad de medición de riesgos en un informe publicado esta mañana, los riesgos que amenazan su nota de solvencia siguen muy presentes y lejos de mejorar desde su último análisis, podrían recrudecerse.

Así, aunque de momento Moody's asegura que mantiene la matrícula de honor sobre la deuda soberana de Francia y afirma que su perspectiva estable, estima que existen importantes riesgos derivados de los problemas de deuda y del crecimiento de la eurozona. Estos son "dos factores que no controla el Gobierno y que pesan sobre las finanzas del país". Cuanto más volubles sean los mercados de deuda y de la financiación bancaria, añade, mayor será la presión sobre la nota de los países de la eurozona. Asimismo, no descarta que Francia tenga que salir en ayuda de algún otro socio del euro o de alguna de sus entidades financieras en caso de que la situación empeore.

Moddy's también advierte de que el crecimiento económico de la segunda potencia del euro presiona su déficit, que cerró 2011 en el 5,5%, y condiciona la intención del Gobierno de Nicolas Sarkzoy de reducirlo. Pese a ello, sigue dando crédito al Elíseo y ve posible que logre rebajarlo al 3% este año. En ese sentido, el presidente francés anunció el domingo que a final de mes presentará nuevas reformas, entre las que estará la subida del IVA. El miércoles, Sarkozy se reunirá con los agentes sociales para impulsar también reformas en el mercado laboral.

Tal y como afirma Moody's, el Gobierno francés "tiene menos margen de maniobra" sobre su presupuesto. "Sus relativamente altos niveles de endeudamiento, el muy alto nivel de gasto público en relación al PIB y el importante y estructural déficit fiscal reducen la capacidad del Gobierno de responder a futuros shocks que afecten negativamente en su compromiso" de devolver la sostenibilidad a sus cuentas públicas.

En este apartado, la agencia comenta que París cuenta con menos recursos que los que tenía cuando en 2008 eclosionó la primera crisis financiera y recuerda que el Gobierno se ve obligado a consolidar sus finanzas en un momento crítico para el crecimiento económico.

La importancia del déficit, en opinión de Moody's, es que las expectativas de los inversores dependerán del respeto a los objetivos de consolidación presupuestaria. Tras la rebaja de S&P, Francia solo cuenta con dos matrículas de honor sobre tres posibles. Fitch, la tercera agencia y que es propiedad de un grupo francés, ya ha dicho que este año no bajará la AAA de Francia, aunque la mantiene en perspectiva negativa.

Bruselas acusa a S&P de malinterpretar sus planes

La Comisión Europea ha criticado hoy que Standard & Poor's realizó "una seria malinterpretación" de los planes contra la crisis. En opinión de Bruselas, el argumento de que la excesiva austeridad afectará negativamente al crecimiento que esgrimió para sacar la tijera sobre la nota de solvencia de nueve países del euro, no es correcta. Según Bruselas, la actuación de la UE contra la crisis también apuesta por estimular la actividad.

Bruselas defiende que el Ejecutivo comunitario aboga por una "doble estrategia basada en una consolidación inteligente y en las reformas estructurales pensadas para impulsar el crecimiento y el paro", ha declarado el portavoz de la Comisión, Olivier Bailly, que muy "extraño".

En cualquier caso, los hechos parecen dar la razón a S&P. Al menos durante los últimos meses ya que el crecimiento de la eurozona mantuvo su atonía en el último tramo del año. En el cuarto trimestre, su PIB volvió a avanzar un 0,2%, lo que prácticamente supone su estancamiento, por unos planes de ajuste que van a continuar en 2012.

Más información