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La crisis del euro

Funcas prevé un déficit del 8% y eleva a 40.000 millones los recortes de 2012

Laborda vaticina que España estará en recesión hasta mediados de 2012 dentro de un escenario "optimista"

El nuevo presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en el debate de investidura.
El nuevo presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en el debate de investidura. ULY MARTÍN

El director de Coyuntura de Funcas, Angel Laborda, ha asegurado que el déficit de las administraciones cerrará el año cerca del 8% del PIB, "bastante por encima" del objetivo del 6%, lo que obligará a un ajuste en 2012 -para reducirlo al 4,4% del PIB- de unos 40.000 millones. Esta cifra equivale a más del doble de los 16.500 millones de euros en recortes que prevé el nuevo Gobierno, que de momento no ha anunciado medidas de la suficiente envergadura como para reducir el gasto en estos volúmenes.

Según explicó el presidente, Mariano Rajoy, en el debate de investidura, esperará hasta conocer el dato definitivo de déficit a cierre de año y a elaborar el nuevo cuadro macro para concretar sus medidas.

Laborda advierte de que el ajuste en el empleo no solo no ha acabado sino que se acelera

La prioridad debe ser sanear la banca para poner fin a la asfixia del crédito

Menos pesimista que Funcas, el servicio de estudios del BBVA calcula que el conjunto de las Administraciones Públicas acabará 2011 con un déficit del 6,5% pese al desvío de las comunidades; mientras la firma de gestión de activos Intermoney augura que se irá al 7%.

Durante la jornada Perspectivas económicas y para el negocio inmobiliario, organizada por la Fundación Asprima, Laborda fundamentó estos pronósticos en los resultados de ejecución presupuestaria del Estado y de la Seguridad Social hasta noviembre, datos que se publicaron ayer, y que ya superan los objetivos de un desfase del 4,8% del PIB comprometidos ante Bruselas para todo el año. Para el economista, la responsabilidad de no cumplir con estas metas corresponde, principalmente, a las comunidades autónomas.

Además, Laborda ha indicado que ha sido "exagerado" hablar de recuperación en los primeros trimestres de 2011, a lo que ha añadido que el PIB parece haber entrado ya en recesión en el cuarto trimestre del año. Pese a ello, mantiene que el ejercicio acabará con un crecimiento interanual del 0,7%. A partir de ese momento, la cosa empeora. En sus previsiones y en la de la mayoría de expertos se contempla que la economía española permanezca en recesión durante el primer semestre de 2012, con tasas negativas incluso del 1%, que luego se estabilice en los meses de verano, y que empiece a reactiarse en el cuatro trimestre con un decrecimiento medio para todo el año del 0,5%.

En este contexto, Laborda ha asegurado que "el ajuste del empleo no ha terminado", sino que incluso "se ha acelerado" en los últimos meses, lo que achacó en parte a la "rigidez" del mercado laboral. Con todo, el director de Coyuntura de Funcas ha aclarado que este escenario es incluso "optimista", ya que depende de que en el primer semestre del próximo año se vaya resolviendo la crisis de deuda soberana, que se avance en el ajuste fiscal y que se vaya saneando el sector financiero.

De este lado, Laborda ha indicado que es "prioritario" sanear los balances de la banca para que no continúe la "asfixia" del crédito, ya que éste es, junto con el necesario ajuste fiscal, "el principal factor de desconfianza de los inversores" hacia España. Según dijo, esta situación hace que no haya demanda de vivienda y que no se reactive el sector de la construcción, lo que incide en la "espiral de menos empleo" y, de nuevo, en un mayor deterioro de los balances de la banca.

Por lo pronto, Funcas prevé que la construcción de viviendas caiga un 18% en 2011, hasta los alrededor de 100.000 inmuebles, y espera que se mantenga esta tendencia hasta mediados de 2012. A partir de ese momento, si comienza a fluir el crédito, medidas fiscales como la deducción por compra y el IVA superreducido para vivienda nueva podrían permitir una recuperación de las viviendas iniciadas en la recta final del próximo año, hasta cerrar con una caída de entre el 4% y el 5%, con 95.000 viviendas.