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American Airlines se declara en suspensión de pagos

La socia de Iberia en la alianza Oneworld garantiza que seguirá operando con normalidad. -Las acciones de la compañía se desploman en Bolsa

AMR, la matriz de American Airlines, socia de Iberia en la alianza OneWorld, acaba de presentar la declaración de suspensión de pagos en un tribunal en Manhattan para poder reestructurar su abultada deuda y reducir costes, según ha informado la compañía. La aerolínea estadounidense, que cuenta en la actualidad con 78.000 empleados, acaba de nombrar además a Thomas Horton, presidente desde julio pasado y antiguo director financiero, como su nuevo consejero delegado de la matriz de la compañía.

En un comunicado, la tercera aerolínea estadounidense garantiza a sus clientes que las operaciones seguirán con normalidad a pesar de este desenlace, que se llevaba semanas negociando con los sindicatos.

Horton asegura en una nota que el recurso a la suspensión de pagos "ha sido una decisión muy difícil". Pero a reglón seguido añade que es un paso "necesario" para redirigir la compañía y hacerla "más eficiente, financieramente más fuerte y competitiva". Los retos a los que se enfrenta el sector, puntualiza, "no tienen precedentes". Se refiere a la crisis económica global, el alza del combustible y el empuje de las aerolíneas de bajo coste.

Sin embargo, AA no puede afrontar estos retos con la actual estructura de costes, incluidos los laborales. La compañía tiene unos 4.100 millones en caja, unos activos por valor 24.720 millones de dólares y un pasivo de 29.550 millones de dólares.

En una rueda de prensa posterior, Horton ha revelado que la compañía llevaba 10 años evitando la suspensión pero, una vez que se han visto avocada a ella, la consideran una oportunidad para reconstruir la empresa. El objetivo, ha añadido, es que la reestructuracion dure al menos 15 meses, el tiempo que llevó a Delta y Northwest dejar atrás la suspensión de pagos.

American Ailines tiene una alianza reforzada con Iberia y British Airways en el marco de la nueva política de cielos abiertos para las rutas entre Europa y Estados Unidos. Además, anunció meses atrás un pedido récord de aviones a Airbus y Boeing para modernizar su anticuada flota. Sobre este contrato, el directivo ha defendido que la suspensión de pagos no va a afectarle ya que es firme. De hecho, ha celebrado que "esos aviones suponen un activo formidable de cara a la reestructuración".

IAG, el grupo resultante de la fusión entre Iberia y British Airways, ha reaccionado a la noticia mostrando su "confianza en el futuro de American Airlines". "Creemos que este paso demuestra su determinación y compromiso", añade IAG en un comunicado en el que también destacan que el negocio que comparten con su socio estadounidense, centrado en los ingresos compartidos de tráfico en el Atlántico Norte, "continúa operando normalmente". Por último, señalan que están "seguros" de que Horton será "un excelente líder para la compañía".

El buitre de la suspensión de pagos empezó a revolotear a principios de octubre sobre la aerolínea, lo que provocó que sus acciones cayeran hasta cerca de un 40% en Wall Street en su peor jornada desde el ataque al World Trade Center. La posibilidad de acogerse al capítulo 11 es una opción a la que se han visto obligadas a recurrir la mayoría de aerolíneas en algún momento de su historia. Desde la gran desregulación del sector en 1979 ha habido 189 suspensiones de pagos, 40 de ellas desde los atentados del 11-S.

La socia de Iberia llevaba días sufriendo en Bolsa por el impacto de la debilidad económica en su balance. Hoy, sus acciones de desplomaban un 60% en el mercado electrónico antes de la apertura del mercado en Nueva York. Ayer sus títulos se cerraron en 1,62 dólares y hoy han llegado a desplomarse un 86% hasta situar su valor por debajo del cuarto de dólar (0,23 dólares). A partir de ese momento, sin embargo, han moderado ligeramente el desplome. En oposición al batacazo de AA, las acciones de sus rivales registraban un rebote con un avance del 8,5% de US Airways, una subida del 4% para United y de un 3% en el caso de Delta.

AA y Southwest han sido las únicas hasta ahora entre las grandes aerolíneas de EE UU que no habían declarado suspensión de pagos tras el 11-S, lo que evitó que pudiera negociar con los sindicatos una reestructuración de costes. La socia de Iberia también se quedó al margen del proceso de consolidación posterior en el sector que dio lugar a la nueva United, resultado de la fusión entre United Airlines y Continental Airlines, y la nueva Delta, el grupo que salió de la integración entre Delta Line con Northwest. Ambas son superiores en tamaño a American Airlines.