Salgado contempla la entrada del FROB en el Banco de Valencia

El agujero de 800 millones en la entidad valenciana, filial de Bancaja, abre una crisis en la cúpula de Bankia, que estudia acudir a su rescate - Olivas abandonó el banco sin el acuerdo de Rato

Los problemas en las instituciones financieras valencianas parecen no tener final. Primero fueron las dificultades de encaje de Bancaja en su fusión con Caja Madrid; después llegó la quiebra de la Caja Mediterráneo (CAM), cuya subasta se intentará cerrar a finales de noviembre. Ayer surgió otro quebradero de cabeza más: el Banco de Valencia.

Esta entidad, controlada antes por Bancaja, está ahora integrada en el Banco Financiero y de Ahorro (BFA), matriz de Bankia. Tras detectarse un déficit de provisiones de unos 800 millones, BFA estudia acudir a la ampliación de capital, con su parte correspondiente, lo que le supondrá desembolsar unos 300 millones. El Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) podría completar la ampliación. "En primer lugar tendría que llevar a cabo esa aportación de capital la matriz de Bankia. En todo caso, el FROB tiene unas facultades y lo que no podemos hacer es tener una entidad financiera en nuestro sistema financiero que precisa de ayuda y esa ayuda no se le proporciona", ha resaltado la vicepresidenta económica del Gobierno, Elena Salgado, en declaraciones a su llegada a Bruselas para participar en la reunión del Ecofin.

La entidad valenciana debe ampliar capital para cubrir su déficit
BFA está dispuesto a suscribir el 38% que corresponde a su participación
Si la sociedad no logra suficientes fondos privados, sería nacionalizada
Olivas ha sido el responsable de la gestión de la firma valenciana
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"Cualquier problema que pueda haber en el sistema financiero que pudiera conducir a un déficit en el presupuesto (del Estado) será financiado por el fondo de garantía de costes, es decir por el propio sistema", ha recordado. Así, ha garantizado que "no va haber ninguna perdida ni ninguna necesidad de que los contribuyentes aporten dinero para financiar la reestructuración del sistema financiero". "Se han aportado fondos pero estos fondos no han costado nada al contribuyente ni van a hacerlo en el futuro", ha recordado la vicepresidenta en relación a las créditos concedidos hasta la fecha por el Estado y que, en la última fase de la reestructuración ascienden a unos 7.500 millones de euros.

Hasta el 28 de octubre, José Luis Olivas ocupaba la presidencia ejecutiva del Banco de Valencia, y, a la vez, la vicepresidencia de Bankia. Ese día decidió dejar el cargo y que Aurelio Izquierdo, ex director general de Bankia, le sustituyera. El abandono causó un fuerte malestar en la cúpula de BFA y Bankia, ya que se consideró que podía entorpecer la venta del Banco de Valencia. BFA llevaba meses intentando desprenderse del 38% que controla, consciente del déficit de capital que arrastra desde hace meses. La participación económica de BFA es del 27,5% y el otro 10% pertenece a otros socios con los que participa en una sociedad.

El 31 de octubre, Rodrigo Rato, presidente de BFA y Bankia, comentó ante la comisión ejecutiva que la marcha de Olivas se había hecho sin su consentimiento y que consideraba que podía ser negativa para los intereses del grupo. En la entidad se considera que este enfrentamiento abierto entre Rato y Olivas coloca a este último en una posición delicada, ya que se le considera responsable de la situación del Banco de Valencia. Su futuro dependerá de que se resuelva el problema de forma no traumática. En caso contrario, parece complicado que Olivas se mantenga en Bankia. El riesgo es que el Banco de Valencia termine en manos del FROB.

Ayer, el Banco de Valencia, reconoció en un comunicado que necesita una ampliación de capital, pero no precisó su importe. Fuentes del mercado estiman que podría necesitar 800 millones para recapitalizarse y sanear los activos inmobiliarios dañados. Su capital actual es de 1.200 millones y tiene créditos por 18.300 millones. De ellos, 3.200 millones son con exposición al ladrillo.

BFA estudia acudir a la ampliación de su filal que ascendería a unos 300 millones, siempre y cuando también acudan otros accionistas (los actuales entre ellos, presentes en el consejo), y se alcance un capital suficiente para sanear la entidad. El esfuerzo para BFA será importante, pero no descalabra sus previsiones, según algunas fuentes del mercado. Analistas consultados creen que podría ajustar mucho el nivel de recursos propios de BFA, lo que le dificultará el cierre del ejercicio. Por eso, es muy posible que el FROB complete la ampliación. El objetivo es evitar mayores deteriores en el Banco de Valencia, expuesto en el mercado a rumores sobre su futuro.

Ayer la entidad comunicó a sus empleados que se "está preparando una ampliación de capital, que se anunciará antes del cierre del ejercicio, cuyo objetivo es doble; por una parte, hacer frente a los ajustes que se pongan de manifiesto en la inspección de Banco de España y, por otra, reforzar la situación financiera y de solvencia del Banco". "En la citada ampliación", continuó el comunicado, "participarán tanto los actuales accionistas del Banco, así como posibles nuevos accionistas".

Mientras tanto, BFA acelerará el proceso de venta, si bien parece que puede retrasarse hasta que concluya la subasta de la CAM, a final de mes. Si apareciera un comprador que quisiera todo el capital, BFA vendería su participación, incluso a un precio por debajo del valor en libros.

Ayer fue un día agitado para la entidad. Tras la publicación en El Mundo de la necesidad de capital, la CNMV suspendió la cotización antes de que abriera el mercado. Alrededor de las 15 horas, emitió un comunicado en el que afirmó que el Banco de España le está haciendo una inspección para determinar "las necesidades de recapitalización y/o saneamiento requerido". A la vez, recordó que el "Consejo de Administración tiene la delegación de su junta de accionistas para poder aumentar el capital del banco hasta un importe nominal de 60 millones, cifra que pudiera no cubrir las necesidades de capital de Banco de Valencia, lo que llevaría a tener que adoptar acuerdos adicionales para cubrir dichos desfases".

Esta ampliación de 60 millones de valor nominal supondría emitir 240 millones de nuevas acciones. Si hubiera comprador para ellas, al precio de cierre de ayer de los títulos (cuya cotización cayó 8,05%), supone una valoración de casi 200 millones de euros. Tras el comunicado, los títulos del Banco de Valencia regresaron al mercado.

El conseller valenciano de Economía, Industria y Comercio, Enrique Verdeguer, explicó antes de conocer el comunicado que se están contemplando diversas salidas para dar estabilidad al Banco de Valencia, entre las que figura la entrada del FROB.

Fuentes de BFA señalaron que la participación financiera en la entidad valenciana "es puramente financiera, sin funciones ejecutivas". También se recordó que "BFA nunca ha participado en la gestión del Banco de Valencia, que es totalmente independiente". Sin embargo, esto contrasta con la memoria del banco, que dice que la participación del 38% de BFA "implica la toma de control sobrevenida del Banco de Valencia". La prueba es que esta entidad no ha pasado las pruebas de esfuerzo ni el Banco de España le realizó el examen de capital principal como al resto del sector. La razón argumentada entonces por el supervisor fue que sus resultados "consolidan dentro de BFA".

Rodrigo Rato (derecha) y José Luis Olivas, el día de la presentación de Bankia.
Rodrigo Rato (derecha) y José Luis Olivas, el día de la presentación de Bankia.CARLES FRANCESC
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