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Papandreu: "El referéndum ofrecerá un mensaje claro sobre nuestra participación en el euro"

Varios miembros del partido del primer ministro griego se oponen frontalmente a la convocatoria de la consulta y de dejan en serios apuros ante la moción de confianza del viernes

El anuncio hecho por el primer ministro griego, Yorgos Papandreu, de convocar un referéndum sobre el plan de rescate de la Eurozona al país heleno ha causado una gran crisis política en Grecia. Varias voces dentro de su partido, el Movimiento Socialista Panhelénico (PASOK), se han alzado ya contra el inesperado movimiento de Papandreu, que, ante el cariz de los acontecimientos, convocó por ayer por la tarde de manera extraordinaria a su Consejo de Ministros, que se prolongó hasta la medianoche y del que ha salido con la misma idea en la cabeza. ""El referéndum será una orden clara y un mensaje dentro de Grecia y fuera de ella sobre el camino europeo de Grecia y su participación en el euro, de la que nadie podrá dudar. La democracia está por encima de los apetitos de los mercados", recoge un comunicado difundido por su oficina al término de la reunión. "Nadie podrá dudar de nuestro recorrido dentro del euro", añade.

"El dilema no es el de elegir entre un gobierno u otro, sino entre un 'sí' o un 'no' al acuerdo sobre un nuevo rescate a Grecia, 'sí' o 'no' a Europea, 'sí' o 'no' al euro", añade en la nota el primer ministro, en la que califica de "beneficioso" para Grecia el acuerdo pactado la semana pasada y que incluye la entrega de 130.000 millones de euros hasta 2014 y una condonación del 50 por ciento de la deuda helena.

Papandreu ha confiado en que los socios de Grecia, así como también los griegos, apoyarán sus políticas, al tiempo que ha urgido a los líderes del G-20, que se reunirán entre el 3 y el 4 de noviembre en Cannes, a "garantizar que la democracia está por encima del apetito de los mercados".

Horas antes, el portavoz oficial del Gobierno, Angelos Tolkas, ya adelantaba que el primer ministro griego reiteró en la reunión su determinación de convocar la consulta. Otras fuentes cercanas al encuentro del consejo citadas por el canal Alpha, desvelaban que la pregunta que se plantearía en la consulta popular "será un 'sí' o un 'no' al acuerdo del nuevo rescate de 130.000 millones, sobre la permanencia en la zona del euro o sobre si mantener al euro como moneda nacional".

Seis destacados miembros de su formación han publicado una carta abierta en la prensa turca en la que le piden que se retire para dar paso a un gobierno de "salvación nacional". Por otro lado, la diputada del PASOK Eva Kailí también se ha desmarcado de la consulta popular -"anula prácticamente el acuerdo alcanzado el 26 de octubre en Bruselas y hace posible la quiebra del país", ha afirmado- y le ha reclamado al primer ministro que se eche a un lado y facilite la formación de un Gobierno de salvación nacional. La diputada Minela Apostolaki (PASOK) ha ido más allá y ha anunciado que abandona el grupo parlamentario socialista.

Según la nota pubilcada esta noche, el jefe del Gobierno se refirió a la necesidad de la cohesión política "ya sea con elecciones o sin ellas", pero abogó por evitar anticipar los comicios legislativos, como exige la oposición

e incluso algunos de los correligionarios del partido socialista gobernante, "para no ser arrastrados a una situación con el peligro de una quiebra".

La medida de presión por parte de algunos de sus compañeros de partido deja a Yorgos Papandreu en una situación muy delicada porque, además del referéndum, el lunes también anunció una moción de confianza para este viernes y su margen de sacarla adelante es muy escaso. En el Parlamento, 152 de los 300 diputados totales son del PASOK, pero tras el abandono de Apostolaki y la oposición que ha encontrado en su partido respecto al referéndum colocan al primer ministro griego en una posición muy delicada. Si, como piensan muchos analistas, la convocatoria del referéndum fue un movimiento de consumo interno para ganar legitimidad ante los ciudadanos por los fuertes recortes económicos y sociales que se avecinan, ha sido, precisamente, desde su propio partido donde ha encontrado una oposición más fuerte.

La convocatoria del referéndum fue una decisión personal de Papandreu que no la consultó ni con su ministro de Economía, Evangélos Vénizélos -hospitalizado por unos dolores abdominales-. "Nadie sabía que iba a hacerlo", ha señalado un funcionario del gobierno que ha pedido mantenerse en el anonimato, según ha recogido Reuters. "Solo un par de asesores más cercanos habían sido informados".

A esta presión interna hay que sumar la externa. Todas las instituciones comunitarias y los países de la eurozona se han mostrado muy críticos, además de sorprendidos, por la decisión de Papandreu. El presidente francés, Nicolas Sarkozy, le ha pedido que viaje mañana a Cannes, donde el jueves y viernes se celebra la cumbre del G-20, para abordar la crisis y encontrar soluciones.