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El deterioro del mercado laboral

Los hogares con todos sus miembros en paro marcan otro récord

Las familias en las que no hay ningún ocupado se acercan a los 1,5 millones mientras las que no tienen ingresos superan las 560.000

La cola en el exterior de la oficina de los Servicios Públicos de Empleo en la calle Evaristo San Miguel.
La cola en el exterior de la oficina de los Servicios Públicos de Empleo en la calle Evaristo San Miguel. JUAN CARLOS HIDALGO (EFE)

La persistencia del deterioro del mercado laboral ha elevado el total de desempleados hasta un máximo histórico en España en los 4.978.000 personas, el 21,52% de la población activa. Casi cinco millones de dramas personales que también esconden otras realidades dramáticas, como la de los hogares en las que todos sus miembros activos no tienen un trabajo. Según la Encuesta de Población Activa que ha publicado hoy el INE, las familias en esta situación han marcado también un récord desde que se realiza la estadística con 1.425.200, lo que equivale al 11% del total.

El número de hogares en las que todos sus miembros que buscan activamente un trabajo y no lo encuentran ha evolucionado de forma intermitente en los últimos trimestres, pero con una tendencia de base al alza en paralelo a las dificultades económicas. Así, desde finales de 2007, las familias en esta situación se han multiplicado por más de tres al pasar de las 400.000 de entonces a los casi 1,5 millones actuales. Frente al tercer trimestre de 2010, hay 132.900 familias más en esta situación.

Las familias en las que no puede trabajar ninguno de sus miembros alcanzan el 11% del total

Bajando aún más al detalle, los hogares en las que sus miembros afirman que no son perceptores de ningún ingreso también alcanzan niveles desconocidos hasta la fecha con 560.000.

Desde el inicio de los problemas en el mercado laboral hace ahora cuatro años, su número se ha duplicado desde los 350.000 de finales de 2007. Esta cifra coincide con la de familias que en ese momento no tenía ningún miembro activo trabajando, lo que denota que era un problema estructural que al calor de la crisis se está multiplicando a marchas forzadas. De hecho, lleva subiendo de forma constante desde el primer trimestre de 2010.