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El agravamiento de la crisis

Las diferencias entre Alemania y Francia reavivan las dudas en los mercados

La prima de riesgo española sube con fuerza y supera los 350 puntos básicos y la de Italia roza los 400. -Las Bolsas registran importantes descensos

Los líderes europeos están inmersos en un tenso debate sobre cómo reforzar el fondo de rescate del euro. La decisión debe tomarse este fin de semana en la cumbre de la UE, de la que se espera algún tipo de avance aunque desde el Gobierno alemán de Angela Merkel se empeñan en rebajar las expectativas conscientes de las diferencias que todavía separan a Berlín de París. En Bruselas, los principales puntos del orden del día serán el refuerzo y ampliación del fondo de rescate del euro, cerrar filas en cuanto a la recapitalización de la banca y avanzar en la participación de las entidades en el rescate de Grecia, dos iniciativas que están enervando al sector financiero europeo. Además, el temor a que las diferencias entre Alemania y Francia impidan llegar a un consenso están pasando factura a los mercados con importantes descensos en las Bolsas y repuntes en el acoso contra la deuda de los periféricos.

En las Bolsas, el español Ibex 35 ha bajado un 2,73% con los bancos al frente de los números rojos. Santander y BBVA han registrado unas pérdidas cercanas al 5%. Tras este recorte, que aumenta el descenso del selectivo acumulado desde enero al 12,69%, abrirá mañana en 8.608 puntos. En el resto de Europa, los descensos también han sido relevantes. Milán se ha dejado un 3,78%, el índice Euro Stoxx 50 un 2,5%, Fráncfort otro 2,49% y Londres, un 1,21%. En París, que ha cedido un 2,32% al cierre, sus principales bancos han sufrido un severo castigo con recortes del 7,6% para Société Générale y del 6,7% para Credit Agricole.

Los números rojos se han acelerado por informaciones aparecidas a media tarde que apuntaban a un nuevo aplazamiento de la cumbre a petición de Alemania. Bruselas ha negado el rumor y ha ratificado tanto la convocatoria como sus esperanzas de lograr avances. En los mercados de divisas, la presunta noticia ha sido suficiente para hacer que el euro pasase de cambiarse a 1,38 dólares a hacerlo a 1,36.

En la deuda, la prima de riesgo de España, que es el sobreprecio exigido a sus bonos a 10 años frente a los alemanes, de referencia por su estabilidad ha subido en más de 17 puntos básicos hasta superar los 350 puntos básicos, su peor registro de los últimos 25 días. La de Italia ha rebasado los 400 puntos básicos por primera vez en este periodo después de que sus bonos con vencimiento en 2021 hayan vuelto a superar la cota psicológica del 6%.

Un borrador de la cumbre al que ha tenido acceso Bloomberg aboga por que los bancos con problemas puedan utilizar sus recursos a cambio de una penalización que evite el riesgo moral de las ayudas. Esto es, que quien ha obrado malamente pague por sus errores. Según el texto también se quiere permitir al nuevo fondo dar créditos a los Estados bajo presión por hasta el 10% de su PIB. Esta posibilidad, de confirmarse, permitiría a España recibir un préstamo preventivo de hasta 100.000 millones de euros con sus correspondientes intereses y plazos de devolución.

Los países, continúa el texto, podría pedir créditos al fondo "antes de que tengan que afrontar dificultades por un incremento de los costes de financiación". Sin embargo, la propuesta no gusta en Alemania. "Si abrimos esta vía de crédito a tan gran escala, los países con problemas sin duda van a explotarla", ha señalado un portavoz del departamento económico de Angela Merkel. "Esto no es lo que entendemos por un muro de contención para Italia y España. ¿Cómo vamos a crear un fondo los suficientemente potente como para asumir este gasto?", ha añadido en declaraciones a esta agencia de información económica. Además, para ello debería aumentar su capacidad desde los 440.000 millones de euros actuales.

Entre las otras funciones barajadas para reforzar el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF) también se aboga por permitirle comprar deuda de los países del euro directamente en las subastas o en el mercado secundario. En el primer caso, sin embargo, no podría superar a las compras de los inversores privados, por lo que como máximo adquiriría hasta el 50% de las emisiones.

En un estadio superior de los problemas, también podría adquirir títulos de los Estados bajo presión en el mercado secundario, donde se negocian los bonos de deuda soberana una vez emitidos. Esto se llevaría a cabo a petición de los países y por una cantidad prefijada.