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El juez sentencia a Rajaratman a 11 años de cárcel por enriquecerse con información privilegiada

El gestor del fondo especulativo Galleon deberá pagar una multa de 10 millones de dólares

El juez tampoco tuvo compasión con Raj Rajaratnam a pesar de que los abogados le pidieran que tuvieran en cuenta su estado de salud. El fundador del fondo especulativo Galleon acaba de ser sentenciado a 11 años de prisión y a una multa de 10 millones de dólares (7,3 millones de euros) por usar información privilegiada para enriquecerse. "Es un virus que debe ser erradicado", ha dicho el magistrado, Richard Holwell.

El financiero ya fue considerado por un jurado popular en mayo como culpable de 14 cargos por fraude y conspiración, tipificados en EE UU con penas de hasta 24 años de cárcel. La defensa intentó desde entonces rebajarla a entre seis y nueve años argumentando riesgo de problemas cardiacos. Rajaratnam, nacido en Sri Lanka y de 54 años, optó por permanecer en silencio en el momento en que se le anunció el castigo.

El juez, en cualquier caso, le ha concedido unos días de libertad, ya que el inversor no tendrá que aparecer por prisión hasta el 28 de noviembre. Lo más seguro es que vaya al mismo centro penitenciario que Bernard Madoff, en Carolina del Norte, porque tiene un hospital. El financiero necesita un trasplante de riñón. Aunque tanto él como su equipo defensor habían llevado el tema de su salud en privado, se especulaba con que se iba a someter a esta intervención en enero. De hecho, su delicado estado podría haber influido en la decisión del juez para no condenarle a la pena máxima por este tipo de delito.

Galleon tuvo que ser desmantelado hace dos años tras la fuga de clientes que sufrió la firma neoyorquina a raíz del estallido del escándalo, considerado como el mayor caso de tráfico de información confidencial en tres décadas. Entonces manejaba activos por valor de 3.700 millones de dólares con inversiones en firmas tecnológica como Google y Apple. Rajaratnam obtuvo un beneficio ilícito con sus prácticas de acceso a la información por valor de 63,8 millones de dólares (46,4 millones de euros).

"Sus crímenes y el propósitos de ellos son el reflejo de un virus en nuestra cultura de hacer negocios que necesita ser erradicado", ha afirmado el juez, que con esta dura sentencia otorga al mismo tiempo una importante victoria para el regulador del mercado de valores en EE UU y para el fiscal Preet Bharara en su cruzada contra este tipo de fraudes de guante blanco.