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La crisis de la moneda única se agrava

Las Bolsas se desploman por el temor a la quiebra de Grecia

El Ibex cae un 3,4% en otra jornada de fuertes descensos en Europa y se estanca en su nivel más bajo desde marzo de 2009. -La prima de riesgo supera los 350 puntos básicos

Algo que parecía tan descabellado hace ahora un año como la quiebra de Grecia y su salida del euro es, hoy por hoy, una posibilidad que está sembrando la duda sobre el futuro de toda la eurozona. Pero esta es una de las grandes moralejas de la crisis: que con el tiempo es capaz de superar todos los límites. El agravamiento de la situación, con un parte de guerra en el que destacan el cisma provocado por la precipitada salida del consejero alemán del BCE, Jurgen Stark, ante su disconformidad con la compra de bonos y la confirmación de que el mercado no se cree los anuncios de reformas de Atenas, está desplomando las Bolsas europeas. A tenor de lo que ha pasado en las primeras horas de negociación, los mercados afrontaban hoy su enésimo lunes negro desde que se desbordaron los problemas de Grecia y la sombra de la duda se extendió sobre la periferia europea. Además, por aquello de que todo siempre puede ir a peor, la explosión en un almacén nuclear en el sureste de Francia ha elevado el grado de incertidumbre a media jornada. Tampoco la apertura de Wall Street, que ha moderado las pérdidas que han atravesado Europa hasta el 1%, ha logrado traer algo de calma a los parqués del Viejo Continente, que tras cerrar hoy con descensos de entre el 2,3% de Fráncfort al 4% de París se mantienen en sus niveles más bajos de los dos últimos años.

La Bolsa de Fráncfort pierde la cota de los 5.000 puntos por primera vez en dos años

Con este mar de fondo propio de fuerte temporal, el Ibex 35 ha iniciado la jornada con una caída del 2,1% pero pronto ha aumentado el desplome hasta llegar al 4,04% a media mañana en línea con el resto de plazas europeas. Tras este momento de pánico que ha vuelto a poner en evidencia la hipersensibilidad con la que los inversores están respondiendo al recrudecimiento de la situación, las caídas, sin embargo, se han moderado al 3,41% al cierre, con lo que mañana abrirá en 7.640 puntos, su nivel más bajo desde finales de marzo de 2009, cuando España atravesaba lo peor de la Gran Recesión. Con todos sus valores en rojo, el mayor castigo ha sido para la banca, además de para Gamesa, Técnicas Reunidas, OHL, Sacyr y Telecinco.

En el resto del Viejo Continente, el CAC 40 de París se ha situado como el farolillo rojo de Europa con un desplome del 4% arrastrado por las fuertes caídas que ha sufrido su sector financiero, bajo presión por la exposición de las entidades a la deuda de Grecia. De hecho, los recortes de hoy también adelantan un eventual recorte por parte de Moody's de su nota de solvencia a lo largo de esta semana. Entre sus nombres propios destacan sus tres grandes financieros: BNP Paribas, que ha perdido un 12,3% de su valor en un solo día, Societe Generale, que ha hecho lo propio con un 10,75%, y Credit Agricole, que ha cedido un 10,64%. También Axa o Dexia han registrado importantes recortes del 9,73% o el 8%, respectivamente.

El índice de Milán ha caído algo menos con un 3,9% mientras Fráncfort se ha dejado un 2,27% tras decir adiós durante unos instantes a la cota psicológica de los 5.000 puntos por primera vez en dos años. En su caso también han sido los bancos quienes se han situado al frente del batacazo con descensos de hasta el 11% en el Commerzbank o del 7,5% en el Deutsche Bank. De poco han ayudado a disipar los temores de los inversores la insistencia de Bruselas o Berlín en negar que estén realizando preparativos para la suspensión de pagos de Grecia.

La banca cae a los niveles post-Lehman

Con los descensos de la banca en las últimas jornadas, el valor de los bancos europeos que cotizan en Bolsa están incluso por debajo del nivel que tenían tras los mínimos que secundaron a la quiebra de Lehman Brothers en septiembre de 2008, según Bloomberg. La agencia argumenta esta afirmación en el dato de que las acciones de las 46 principales entidades se intercambian a un precio medio que equivale a 0,56 veces su valor en libros, algo que no se veía desde marzo de 2009.

La cotización del euro marcaba a primera hora mínimos de 10 años con el yen y seguía perdiendo posiciones frente al dólar al cambiarse por 1,35. La moneda única cerró el viernes con su mayor caída semanal frente a la divisa estadounidense desde mediados de agosto de 2010. No osbtante, se ha recuperado a lo largo de la semana y se estabilizaba en los mismos niveles que en la jornada previa en torno a las 1,36 unidades del billete verde.

En la deuda, la prima de riesgo española -que es el sobreprecio exigido a los bonos a 10 años del Tesoro frente a los alemanes, de referencia por su estabilidad- ha empezado la semana con un repunte de más de 17 puntos básicos hasta rebasar los 356. Con este repunte, el indicador, considerado como el mejor barómetro de la confianza de los inversores en las finanzas de un país, ha superado las cotas que marcó la semana pasada y ha marcado su nivel más alto desde que el Banco Central Europeo reactivase la compra de bonos de los países con problemas el pasado 8 de agosto.

También ha empeorado con fuerza la prima de Italia (381, más 17 puntos básicos) a la espera de conocer cuál será la decisión de la agencia Moody's sobre su nota de solvencia, ya que se cumplen los tres meses preceptivos desde que esta sociedad pusiera bajo revisión a principios de verano la calificación actual de Aa2 que goza la deuda italiana. De momento, el incremento de las dudas sobre una futura extensión de los problemas de Grecia a Italia, cuya deuda pública supera con contundencia la media europea al rebasar el 120% del PIB, se han saldado con un repunte de la rentabilidad exigida por los inversores para comprar deuda del Tesoro italiano. En concreto, Roma se ha visto obligada a elevar el interés de sus letras a 3 y 12 meses hasta el 1,9% y el 4,15% de media para colocar 11.500 millones de euros, pero este aumento del precio no ha sido suficiente para evitar un deterioro de la demanda. A España, que tiene un calendario de emisiones menos exigente, le toca este jueves tantear al mercado en plena tormenta con una subasta de bonos a largo plazo.

La prima de riesgo, al alza

En cuanto a la deuda del resto de los países europeos, la prima del resto de los periféricos y de Bélgica o Francia, aunque también han subido, lo han hecho en menor medida. El caso de Grecia ha sido, sin embargo, el más sangrante ya que su diferencial con respecto a la deuda alemana ha marcado esta semana un nuevo máximo más de un año después de la puesta en marcha de su primer plan de rescate.

La prima de riesgo con la que cotizan los bonos griegos a 10 años ha superado por primera vez desde que el país se incorporó al euro los 2.000 puntos básicos mientras, en los títulos a dos años, periodo que más afectado se vería por un eventual impago, el interés exigido por los inversores seguía ha seguido subiendo hasta rebasar el 65%, todo un récord en la historia de la divisa europea. Además, a tres años, el tipo al que se movían los títulos del Tesoro griego también siguen acercándose peligrosamente a la barrera psicológica del 50% (45% y subiendo).

"Si pese a todos sus esfuerzos los griegos no lo consiguen no se debe excluir esta reflexión", afirmó el presidente del partido alemán CSU y primer ministro de Baviera, Horst Seehofer, en declaraciones anoche a la cadena pública de televisión ZDF. La opinión de Seehofer no es baladí, ya que su grupo está coaligado con la Unión Cristianodemócrata (CDU) de la canciller federal Angela Merkel en el Gobierno, que mantiene su rechazo a la medida. No obstante, Volker Kauder, jefe del grupo parlamentario de la CDU ya ha advertido de que la exclusión de Grecia del euro es imposible legalmente, por lo que "solo deberíamos discutir sobre lo que es posible".

En la misma línea, otro de los socios de Merkel, Philipp Rösler, que es presidente del FDP y ministro de Economía, también deja la puerta abierta a permitir la quiebra del Estado griego. "Para estabilizar el euro no debe haber a corto plazo tabúes a la hora de reflexionar", afirma Rösler en un artículo de opinión publicado hoy por el rotativo Die Welt. Pese a ello, el Gobierno mantiene la línea oficial y ha asegurado a través de su portavoz, Steffen Seibert, que "parte de la base de que Grecia está haciendo todo lo posible para cumplir con sus compromisos".

Por otra parte, en el ánimo de los inversores también ha pesado el pobre resultado de la reunión del G-7 del viernes. En su cita en Marsella, los países industrializados se comprometieron a dar una respuesta coordinada a la desaceleración pero no fueron capaces de anunciar los pasos concretos que se deberían dar para el apoyo a las economías. A los mercados ya no les basta con las buenas intenciones.

El barril de petróleo baja más de dos dólares

El petróleo ha caído más de dos dólares por barril esta mañana ante las preocupaciones sobre el empeoramiento de la crisis de deuda en Europa y una desaceleración del crecimiento global, lo que ha impulsado un repunte del dólar frente al euro que a su vez ha condicionado al alza el precio de esta codiciada materia prima.

En concreto, el crudo Brent de referencia en Europa ha bajado 2,25 dólares por barril hasta un mínimo de 110,50 dólares. El barril de crudo estadounidense, por su parte, caía 2,18 dólares a un mínimo de 85,06 dólares.

La creciente aversión al riesgo ayudaba a levantar al dólar contra una cesta de monedas, mientras que los mercados de valores cedieron en Asia y abrieron con pérdidas en Europa. "La gente está bastante nerviosa por Grecia y otros países europeos, por eso los inversores huyen hacia el dólar", ha explicado a Reuters Tetsu Emori, gestor de fondos de Astmax Co Ltd, con sede en Tokio.

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