El Gobierno llama a capítulo a las autonomías para atajar el déficit

Economía se reunirá con 12 comunidades la semana próxima.- Salgado descarta más recortes del gasto del Estado pero no cierra la puerta a subir impuestos

Cuando la economía salta con tanta asiduidad a las páginas políticas de un periódico es que algo no termina de funcionar. Todos los esfuerzos del Gobierno de Zapatero para calmar la tormenta sobre los mercados de deuda -recorte de sueldo de funcionarios y demás dolorosas medidas impuestas tras la conversión a la austeridad del Ejecutivo socialista en mayo del año pasado- corren el riesgo de caer en saco roto por el posible incumplimiento por parte de las comunidades de los objetivos de déficit público. El Ministerio de Economía ha presentado hoy el dato que empieza a confirmar los temores de los mercados, que llevan meses dudando de que España rebaje este año el desfase en sus cuentas públicas hasta el 6% del PIB. Para ello, las comunidades deberían cerrar el año con un déficit del 1,3%, pero las autonomías se han comido ya prácticamente todo el margen: el déficit se fue al 1,2% hasta junio.

"No está previsto ningún ajuste por el lado del gasto, ni a día de hoy ni de mañana"
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Con medio año por delante, queda apenas una décima de colchón. Aun así, la vicepresidenta económica, Elena Salgado, ha tratado de nadar y guardar la ropa en la presentación de las cifras de ejecución presupuestaria de las comunidades. "El objetivo del déficit se va a cumplir; tanto el del Estado como el de las comunidades", ha repetido media docena de veces con ligeras variaciones.

No parece tarea fácil. Cataluña, la mayor economía de España, ya ha anunciado que no va a cumplir, en una suerte de rebelión a la que de momento no se ha sumado ninguna otra comunidad. Pero las cifras hablan a las claras de las dificultades en algunas regiones para no rebasar el listón del 1,3%: siete autonomías rebasaban ya en junio esa cifra, en algunos casos de largo. El déficit en Castilla-La Mancha supera ya el 4%, y en Extremadura y Baleares está por encima del 2%. Salgado cree que hay margen para alcanzar el objetivo, pero no se fía: Economía ha llamado a capítulo a las 12 comunidades más incumplidoras, que deberán reunirse con el Ministerio la semana próxima para explicar qué medidas tienen en cartera.

Recortes en las comunidades

Economía pactó con la mayoría de las comunidades planes de recortes que se aprobaron entre abril y julio. Aún no los han puesto en marcha: el objetivo del Gobierno es que las autonomías activen ya esos recortes para corregir al menos parte de los desequilibrios fiscales, que podrían agravarse en algunos casos por la concentración de gastos en la última fase del año. La evolución de los ingresos puede ayudar en algunas zonas: Salgado ha puesto como ejemplo el caso de Andalucía, que en el segundo semestre recibirá fondos del Estado -procedentes del sistema de financiación- y fondos estructurales de la Unión Europea.

Pero la coyuntura no ayuda. La economía española tiene ante sí un horizonte sombrío. La desaceleración mundial puede truncar la frágil recuperación. Y crecer menos implica recaudar menos impuestos: por esa vía el cumplimiento del objetivo de déficit se hace más difícil a cada nuevo dato que confirma la pérdida de empuje de EE UU y Europa. Pero hay más: una recaída en la recesión por parte de España (que no se puede descartar) complicaría seriamente las cosas. Y cualquier desviación en el objetivo del 6% del déficit ocasionará nuevas turbulencias con la deuda pública. El Tesoro no acaba de encontrar la tranquilidad: la prima de riesgo española -la medida del desasosiego de los mercados, que mide la diferencia entre los intereses que paga España y los que paga el país más seguro, Alemania- está por las nubes. Eso supone un lastre para las arcas públicas, que deben dedicar más dinero al pago de intereses por los latigazos de la inacabable crisis fiscal europea.

La Administración central y la autonómica funcionan como vasos comunicantes: si las comunidades incumplen sus compromisos, el Estado central debe compensar la diferencia. ¿Cómo? "No está previsto ningún ajuste por el lado del gasto, ni a día de hoy ni a día de mañana. Y tampoco por el lado de los ingresos", ha subrayó Salgado, "a día de hoy". Traducción libre: habrá subidas de impuestos. Preguntada por la recuperación del Impuesto de Patrimonio (eliminado en 2007 por el Ejecutivo de Zapatero con el argumento de que estaba anticuado y recaía sobre la clase media), Salgado ha sido todo lo clara que puede ser una ministra de Economía en una situación como la actual, cargada de incertidumbre. "Si el Gobierno decide recuperar Patrimonio, el decreto ley estará listo en escasas horas", ha explicado a los periodistas.

De alguna manera, se trata de cuadrar un círculo: las comunidades tienen que acometer duros recortes del gasto, y eso suele suponer dificultades para reactivar la economía y menos recaudación de impuestos. Los ingresos no financieros de las autonomías cayeron el 3,5% hasta junio. Pese a que los gastos también retrocedieron -con fuertes recortes en la factura en farmacia- el resultado es ese déficit del 1,2%, rozando el larguero del objetivo para todo el año cuando quedan meses por delante. El análisis de Salgado es optimista: "Lo que exigen los datos es atención y dedicación para los Gobiernos autonómicos que están en peor posición". Eso, y tratar de que las balas pasen de largo en el mercado.

Salgado, en una reciente rueda de prensa.
Salgado, en una reciente rueda de prensa.SAMUEL SÁNCHEZ
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