La crisis financiera

La Bolsa española pone fin a su peor racha desde 2008

El Ibex logra remontar los 8.000 puntos tras rebotar un 3,56% en una jornada de locos. -Las especulaciones sobre las ventas a corto y el repunte de Wall Street respaldan fuertes subidas en Europa

Hoy sí se ha conseguido. Tras nueve jornadas consecutivas cerrando en rojo, la Bolsa española ha puesto fin esta tarde a su peor racha desde 2008 apoyada en el rebote de los parqués europeos y el tirón al alza de Wall Street, que ha cerrado ganando un 3,95%. En una jornada de locos en las que los principales índices del Viejo Continente se han apuntado, una vez más, a la montaña rusa que está caracterizando a este turbulento agosto, la conclusión del día ha sido, por fin, en positivo.

Pese a ello, el terreno perdido en lo que va de mes deja al selectivo español y a algunos de sus colegas europeos en sus niveles más bajos desde marzo de 2009, cuando la economía internacional atravesaba la peor fase de la Gran Recesión. Tampoco es suficiente, ni mucho menos, para enjugar las pérdidas anuales del parqué español, que se deja un 16% desde enero.

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Al final del día, quien más ha subido con un alza del 4,10% ha sido Milán, muy castigada por el paso que ha dado Italia en la lista de los países con más posibilidades de ser el siguiente socio del euro que necesite ayuda por los problemas de deuda. Por detrás se han quedado Fráncfort, con un 3,28%; Londres, un 3,11%, y París, que ha logrado remontar un 2,90%. Al cierre en Europa, el Dow Jones de Wall Street avanzaba un 2,35%. En el mercado de divisas, el euro se ha mantenido estable sobre los 1,42 dólares.

En cuanto a la deuda, el sobreprecio exigido a los bonos españoles frente a los alemanes, la conocida prima de riesgo, ha recuperado su tendencia a la mejora tras el paréntesis de ayer. En concreto, ha bajado en 14 puntos básicos hasta los 269. La italiana ha hecho lo propio y se ha reducido en 17 hasta los 272 -con lo que acorta diferencias con España tras adelantarla el pasado viernes-. También han mejorado los diferenciales de Bélgica o Francia, mientras han empeorado las de los ya rescatados Grecia, Irlanda y Portugal.

El inicio de la sesión en Europa ha vuelto a estar marcado por un intento de rebote tras el varapalo de ayer, cuando el conjunto de los parqués registraron caídas del orden del 5%, lo que desplomó algunos índices como el Eurostock 50, que agrupa a las 50 compañías cotizadas más grandes del euro, a niveles de hace dos años y medio. Las llamadas compras técnicas de los inversores -que en esencia significa aprovechar las gangas que han aparecido tras el correctivo de las dos últimas semanas- explicaron las subidas iniciales, pero pronto volvieron los nervios.

El miedo al estancamiento económico y el temor a que la crisis del euro llegue a Francia, país que se ha convertido en el actor inesperado de este último episodio de turbulencias, han acabado por imponer la dura realidad de que el nivel que tenían las Bolsas antes de verano no se ajustaba a lo que está por venir de aquí hasta final de año. De ahí que se hayan esfumado miles de millones de euros de los mercados en apenas dos semanas.

Con este abanico de dudas de todo tipo, se ha repetido el patrón de los días previos. Primero, las ventas se han localizado en la banca, sobre todo en la francesa pese a los desmentidos de que el país no está en riesgo de perder la triple A. Esto ha provocado que el principal índice francés, el CAC 40, fuese el primero en darse la vuelta al mismo tiempo que el resto ponía freno a las compras y, con el paso de las horas, entraban también en rojo. Así, a la hora de comer, el Ibex cedía un 2,45%.

Sin embargo, a partir de ese momento, la apertura en verde de Wall Street ha animado a los más osados a apostar de nuevo por las compras. Los inversores estadounidenses, que tras días pendiente del temor a un estancamiento de la primera potencia mundial y de la crisis europea han optado por celebrar un buen dato de empleo en el sector privado como si se tratara de la Super Bowl, y el principal índice neoyorquino, el Dow jones de Industriales, ha llegado a avanzar un 2,4%. Al calor de este repunte, que al igual que en España no enjuga las pérdidas anuales superiores al 5% que acumula desde enero, en Europa se han puesto a celebrar la Champions.

Pero hay que recordar que es agosto y que, por culpa del verano y del menor volumen de dinero en circulación, la volatilidad es la reina, lo que hace que cualquier movimiento en positivo o negativo resulte exagerado. A ello también ha ayudado las especulaciones sobre la posibilidad de la prohibición de las apuestas a la baja en la eurozona. Las ventas a corto son una forma de inversión consistente en apostar por la caída en Bolsa de un determinado activo. El proceso más habitual es el siguiente: un inversor pide prestadas las acciones de una compañía a un tercero durante un plazo determinado. Finalizado el periodo de préstamo el inversor recomprará esos títulos para devolvérselos a su propietario con la esperanza de que su valor de mercado haya caído. De acertar en la previsión, se apuntará la diferencia entre el precio al que vendió las acciones y el precio de recompra.

La posibilidad no confirmada de su suspensión ha sido suficiente, sin embargo, para que algunos especuladores hayan decidido deshacer estas apuestas, lo que ha ayudado al rebote. Una vez más, se cumple la máxima de la Bolsa: compra con el rumor, vende con la noticia.

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Las pérdidas de estos días en los mercados rememoran los peores momentos vividos por la economía mundial tras la caída de Lehman Brothers en septiembre de 2008BRENDAN MCDERMID (REUTERS)
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