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La crisis del euro

S&P advierte de que el plan francés para ayudar a Grecia supondrá un "impago selectivo"

La agencia de calificación adelanta que considerará el acuerdo del Gobierno de Sarkozy con la banca como una suspensión de pagos. -El anuncio acaba con la mejora en los mercados de deuda

El primer ministro griego, Yorgos Papandreu, conversa con el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy.
El primer ministro griego, Yorgos Papandreu, conversa con el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy. EFE

La agencia de calificación de riesgos Standard & Poor's ha advertido hoy de que el acuerdo con la banca acreedora de Grecia que plantea Francia y está estudiando Alemania supondrá un "impago selectivo" por parte del país mediterráneo, lo que conllevará un nuevo recorte en la nota de solvencia del Estado heleno. La razón que ofrece la agencia es que va más allá de una estricta renovación de la deuda que poseen estos acreedores.

La posibilidad de un nuevo recorte en la nota de Grecia, que entre otras consecuencias no permitiría al Banco Central Europeo seguir aceptando deuda de este país como garantía para prestar dinero, ha frenado la recuperación que se venía registrando en los mercados de deuda desde el pasado miércoles. Pese a la advertencia de S&P, la Comisión Europea ha insistido en que seguirá buscando una solución que no acarree la declaración de un impago, ya sea selectivo o no.

Bruselas ha respondido a la agencia recordando que aun no se ha tomado una decisión

Tras aprobar las medidas de ajuste a finales de la semana pasada, Grecia recibió el sábado la buena y esperada noticia de que los países de la UE aprobaban el quinto tramo de la ayuda por 12.000 millones de euros -de los que el FMI aportará 3.300 millones- del primer rescate. Con este dinero, Atenas podrá seguir cumpliendo con sus compromisos de pago hasta septiembre. No obstante, una vez superado este problema inmediato, las dudas se ciernen ahora sobre qué pasará hasta 2014, ya que el país sigue sin poder acudir al mercado a financiarse por su cuenta ni lo podrá hacer en el plazo esperado. En este periodo, Grecia debe hacer frente al pago de 85.500 millones. Para ello, los socios del euro están negociando un segundo paquete de ayuda financiera en el que se prevé la participación voluntaria de la banca y aseguradoras que han invertido su dinero en deuda griega.

Sin embargo, para Standard & Poor's, una de las tres agencias que dominan el sector de la medición de riesgos a escala internacional, la propuesta de Francia para que el sector privado también contribuya a pagar este segundo rescate supondría un "impago selectivo". El plan del presidente Sarkozy para la banca pasa porque las entidades acepten sustituir el 70% de los bonos de Grecia que vencen hasta 2014 por otros títulos con vencimiento a más largo plazo. De este 70%, el 50% se pondrían en nuevos bonos a 30 años y el 20% restante en títulos de deuda de "cupón cero", es decir, cuyos intereses no se van cobrando conforme se generan, sino al vencimiento. Una segunda opción barajada para hacer partícipe a la banca es el de reinvertir el 90% de la deuda en nuevos bonos a cinco años.

"Nuestra opinión es que cada una de las dos opciones de financiación descritas probablemente representaría un impago según nuestros criterios", afirma la agencia en un informe para inversores distribuido hoy. Además, en el texto, S&P manifiesta sus dudas sobre la capacidad de Grecia para cumplir con los requerimientos del FMI y la UE, y señala esta incapacidad como uno de los mayores riesgos que afectan a su calidad crediticia.

De los 85.000 millones de deuda que vencen en los próximos tres años, el Banco Central Europeo (BCE) y los bancos centrales de los países de la zona euro tienen en su poder unos 25.000 millones. Del resto, unos 50.000 millones están en manos de "participantes del sector privado" que han mostrado su voluntad a estar dispuestos a contribuir en algún tipo la refinanciación. Al parecer estas entidades estarían dispuestas a proporcionar unos 30.000 millones de "financiación neta" desde julio de 2011 a julio de 2014.

Standard & Poor's, que añade en el informe en el que da dado a conocer su valoración del plan francés que su decisión sería "temporal", rebajó a mediados de junio la nota de solvencia de Grecia a CCC, la peor del mundo entre los países que cuentan con calificación crediticia.

Para Bruselas, "el objetivo repetido por los ministros de Economía de la zona euro es precisamente evitar una situación de este tipo" -declaración de impago de la deuda-, según ha explicado el portavoz de Asuntos Económicos y Monetarios en la CE, Amadeu Altafaj. Además, ha recordado que "todavía no se ha optado por ningún modelo concreto de implicación del sector privado en un segundo programa para Grecia", y que se estudian las distintas opciones "con las instituciones financieras", por lo que no hay que "precipitarse". Sobre este punto, Altafaj ha restado importancia al comunicado emitido el sábado pasado por los ministros de Finanzas de la zona euro en el que se abre la puerta a retrasar la decisión sobre el segundo rescate de Grecia más allá del próximo lunes, como estaba previsto.

En los mercados de deuda, el anuncio de la agencia ha dado al traste con la mejora que venían registrando los llamados países periféricos del euro desde la aprobación el pasado miércoles del plan de ajuste en Grecia. En concreto, la prima de riesgo de España, que es el diferencial entre sus bonos a 10 años y los alemanes, de referencia, aumentaba a 237 puntos básicos, unos 3 más que al cierre del viernes tras llegar a superar los 240 a primera hora. Pese a que ha regresado a las subidas, se mantiene lejos del récord de 284 puntos básicos que marcó hace ahora dos semanas.

La de Italia avanzaba en mayor proporción (5 puntos básicos hasta los 188), lo que pone en evidencia que el motivo del correctivo volvía a ser el efecto contagio de los problemas de Grecia y no los problemas concretos de España. En los mercados de renta variable, los principales índices bursátiles europeos también han cerrado en rojo, aunque con pérdidas moderadas. Por su parte, el euro caía a un mínimo de sesión de 1,4510 dólares tras los comentarios de la agencia.