España critica la reforma financiera de Bruselas por insuficiente

Salgado remite una carta a la Comisión junto a seis de sus homólogos para exigirle que endurezca el borrador y respete las directrices pactadas a nivel internacional

Si ayer era Bruselas la que recriminaba a España su retraso a la hora de trasladar la normativa comunitaria para controlar los sueldos de los banqueros, hoy ha sido España la que ha afeado al Ejecutivo comunitario que la reforma financiera que está planteando es insuficiente. Según una carta remitida por España y otros seis países a la Comisión Europea, el proyecto sobre solvencia bancaria, en sus términos actuales, debilita el acuerdo internacional de Basilea III sobre requisitos de capital, lo que es "inaceptable" y podría "poner el peligro la estabilidad financiera". Por este motivo, le ha reclamado que la endurezca.

En la misiva, firmada por la ministra de Economía española, Elena Salgado, y sus homólogos de Reino Unido, Suecia, Bulgaria, Estonia, Lituania y Eslovaquia; se afirma que "es necesario evitar cualquier debilitamiento de los principios de Basilea III en la legislación". Bruselas tiene previsto presentar el texto a principios de julio. "Cualquier desviación o retraso sustancial en los plazos (para aumentar los fondos propios de las entidades) enviaría una señal negativa al exterior sobre "el compromiso de la UE de poner en marcha los acuerdos internacionales", dice el documento.

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En opinión de estos países, el borrador actual contiene "desafortunadas diferencias clave" con Basilea III, relacionadas con los niveles de fondos propios máximos y mínimos exigidos a los bancos, pero también con los plazos orientativos para cumplir estos requisitos. Los siete países critican especialmente las disposiciones que impedirían que los estados europeos pudieran ir más lejos en el endurecimiento de los requisitos de solvencia, si así lo considerasen conveniente.

Requisitos mínimos de capital, no máximos

"Claramente, ésta no era la intención de Basilea III y no es aceptable desde nuestro punto de vista. Los acuerdos de Basilea siempre han buscado establecer requisitos mínimos de capital y no máximos", asegura la carta, dirigida al comisario de Mercado Interior y Servicios Financieros, Michel Barnier; y al responsable de Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn.

La portavoz del comisario Barnier, Chantal Hugues, ha respondido que la propuesta de Bruselas pretende respetar "el nivel de ambición de Basilea" y su "equilibrio conjunto", pero que deberá incorporar diferencias para atender a las "especificidades" de la Unión y sus 8.000 bancos. Hugues ha explicado que el objetivo de impedir que un país pueda exigir por ley un aumento de fondos propios a todas las entidades de su territorio pretende evitar lo sucedido en Irlanda, cuya decisión de garantizar todos los depósitos agravó la crisis, al provocar una huida de capitales desde Reino Unido.

En cualquier caso, ha asegurado que el borrador de Bruselas "no impedirá que los supervisores nacionales puedan exigir un nivel de capital más elevado para reflejar riesgos específicos" de una entidad o país, como una burbuja inmobiliaria. También ha recordado que unos requisitos de fondos propios excesivos restarían capacidad de financiación al sector bancario, que es su función última.

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