IAG entra en beneficios pese a registrar pérdidas operativas

La aerolínea creada entre British Airways e Iberia gana 33 millones hasta abril en sus primeros resultados tras cerrar la fusión. -El balance de explotación arroja unos números rojos de

Aviones de British Airways e Iberia, en la T-4 del aeropuerto de Madrid-Barajas.
Aviones de British Airways e Iberia, en la T-4 del aeropuerto de Madrid-Barajas.

La aerolínea creada tras la fusión de Iberia y British Airways, IAG, ha logrado cerrar el primer trimestre del año con beneficios pese a registrar pérdidas operativas por la carestía del queroseno. Según los primeros resultados que ha presentado la compañía tras cerrar la operación y salir a Bolsa, IAG ha ganado 33 millones de euros entre enero y marzo cuando el balance simulado del mismo periodo de 2010 arrojó unos números rojos de 243 millones. En el parqué, estos resultados han sido recibido positivamente, ya que las acciones de la aerolínea repuntaban un 2,6% -en la Bolsa de Madrid- hasta los 2,84 euros.

Según ha informado la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores CNMV, la cifra de negocio trimestral alcanzó los 3.636 millones de euros, lo que representa una mejora del 15,4% con respecto a los tres primeros meses de 2010, cuando ingresó 3.152 millones. Los ingresos por pasaje se situaron en los 3.018 millones, un 14,9% más, mientras que la facturación del negocio de carga avanzó un 24,5% hasta los 290 millones de euros.

Sobre este extremo, en los cuatro primeros meses del año transportó 15,88 millones de pasajeros, un 6,8% más, gracias a los avances en las rutas europeas (10%) y a Estados Unidos (13,5%), sus dos principales mercados con 3,7 millones. Los usuarios en los vuelos nacionales cayeron, sin embargo, un 3,6% con 3,6 millones. Aunque tienen menos peso en el total, también evolucionaron al alza (11,6%) los pasajeros con destino a Asia-Pacífico, hasta 432.000, mientras que los que viajaron en las rutas hacia Oriente Próximo y Africa se incrementaron un 1,1%, hasta 1,3 millones. Con estos mimbres, el factor de ocupación de los vuelos alcanzó el 75,4%, lo que representa un descenso de 1,3 puntos porcentuales, mientras que la demanda medida en pasajeros por kilómetro transportado (PKT) aumentó un 10,2%.

Pese a estos avances, el grupo registró unas pérdidas operativas de 102 millones de euros, lo que supone un retroceso del 57,1% con respecto al mismo trimestre del ejercicio anterior, cuando se dejó 238 millones. La persistencia de estos números rojos se explica por el coste del queroseno, que avanzó un 30,9% en el trimestre hasta los 1.128 millones. Y eso aunque logró compensar en parte el precio más alto del combustible gracias a las coberturas. También ayudó a enjugar la factura derivada del alza del petróleo el recorte en un 5,2% de la partida de gastos -excluyendo el queroseno-.

El consejero delegado del grupo, Willie Walls, ha destacado, no obstante, que el coste del queroseno "sigue siendo el gran desafío" para el sector aéreo y auguró que el gasto por combustible se situará en los 5.200 millones de euros en 2011, 100 millones más que en la anterior estimación, realizada a finales de año.

Siguiendo con las previsiones para el ejercicio completo, IAG asegura que está "en vías" de alcanzar los objetivos de sinergias, de 400 millones en los primeros cinco años de la fusión. De forma más inmediata, el grupo prevé un impacto negativo en 2011 de entre 90 y 100 millones de euros como consecuencia de la crisis de Japón y los problemas geopolíticos de Norte de Africa y Oriente Próximo.

Por otra parte, el coste de la salida a Bolsa de la nueva Iberia-British, que tuvo lugar el pasado 24 de enero, supuso 50 millones de euros a ambas compañías, en concepto de cánones, protocolos legales, asesoría financiera y legal, registro y notaría, además de la inserción de publicidad obligada. El coste total de la fusión asciende a 350 millones de euros.

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS