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La 'Juventud sin futuro' imita a sus vecinos portugueses

"Queremos recuperar nuestra capacidad para ser actores de un motor de cambio, combatiendo un país de precariedad", apuntan en su manifiesto.- Convocan una manifestación esta tarde a partir de las 19.00 en Madrid

En Portugal, miles de jóvenes salieron a la calle para protestar contra la crisis y la falta de oportunidades. En Inglaterra, los estudiantes protestaron por los recortes del Estado y en Italia se preparan para manifestarse contra la precariedad en la que viven. Ahora en España, el colectivo Juventud Sin Futuro busca seguir los pasos de sus homólogos europeos y manifestarse contra lo que ellos consideran que está acabando con sus expectativas de futuro. Para ello, han convocado este jueves una manifestación a las 19.00 en la Plaza de Antón Martín de Madrid. Lo han anunciado, como se hace en estos tiempos, a través de Facebook, Twitter y de su página web, donde han colgado un manifiesto, al que ya se han adherido más de 2.000 personas.

Esta iniciativa parte del mundo universitario, aunque se ha extendido hasta contar con el apoyo de asociaciones de la sociedad civil, apuntan desde la organización. "Su origen está en la coordinadora de estudiantes de Madrid. En un principio nació en la Universidad Complutense y se ha ampliado a nivel estatal donde se espera que en otras ciudades haya concentraciones o algunos actos", explica Carmen Domínguez, de la plataforma. Entre los firmantes del manifiesto se encuentran además de los propios estudiantes, profesores como Jorge Riechmann, titular de filosofía moral de la UAM o Félix Ovejero, titular de ciencias económicas Universidad de Barcelona. Además, hay poetas como Marcos Ana o Luis García Montero, escritores como Almudena Grandes Hernández o Nacho Murgui, el presidente de la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM).

"Queremos recuperar nuestra capacidad para ser actores de un motor de cambio, combatiendo un país de precariedad, desempleo y privatización de nuestra educación. Somos además conscientes de que la movilización y la lucha tienen sentido, pero sobre todo de que son necesarias", apuntan en el texto en el que exponen sus razones para protestar y fijan la mirada en sus vecinos. "Italia, Francia, Grecia o Islandia nos enseñan que la movilización es indispensable. El mundo árabe nos demuestra que la victoria es posible", añaden.

En Inglaterra, en noviembre del año pasado fueron los estudiantes los que encabezaron las protestas contra el plan de ajuste del Gobierno esgrimiendo como principal protesta el elevado incremento de las tasas universitarias. Una reivindicación que comparte la plataforma de juventud sin futuro que asegura que existe una "mercantilización de la educación pública, que apuesta por la rentabilidad privada, y no por la formación y el conocimiento".

Las redes sociales se convierten en el altavoz para estos movimientos, como antes fueron los pasquines o después los mensajes de móvil. En Portugal, la llamada Geracao a rasca (generación en apuros) colgó su manifiesto el 5 de Febrero para convocar su manifestación. Cinco semanas más tarde, el 13 de marzo, 300.000 manifestantes, según la organización, acudieron a la protesta convocada en Lisboa. Juventud sin futuro, tiene actualmente en su página de facebook 1.782 seguidores. Más de 2.000 han firmado el manifiesto de su página web. Y algo menos de 500 seguidores en Twitter. Cifras modestas comparadas con otras como las 56.000 personas que prometieron la asistencia a la convocatoria portuguesa.

En Italia, también se preparan para protestar contra la precariedad. Y convocan a "todos a la plaza" para el 9 de abril en la web http://www.ilnostrotempoeadesso.it/(nuestro tiempo es ahora), con casi 6.500 personas siguiendo su página de Facebook. "Somos una generación precaria, de desempleados, mal pagados o forzados a un trabajo invisible y gratuito, condenado a una dependencia de nuestros padres", señalan en su web.

La plataforma española quiere reivindicar que no es verdad que esta generación se conforme con todo, que existe un estado de disconformidad. Y es que como decía un joven portugués en la manifestación de Portugal, quieren mostrar, que "este no es país para jóvenes".