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El conflicto en Libia encarece el crudo pero no afecta al suministro mundial

España importa del país norteafricano un 10% del total del crudo que consume a través de Repsol.- Arabia Saudí enjuga la caída de la producción libia

El inicio de la ofensiva aérea de los aliados sobre Libia ha avivado la tendencia al alza en la cotización del petróleo. Libia es el tercer mayor productor de África, el más importante de la cornisa norte del continente y se caracteriza por tener en su subsuelo crudo de alta calidad, lo que facilita su transformación en carburantes. No obstante, las preocupaciones de los inversores sobre el recrudecimiento del conflicto van más por el lado de una eventual extensión de la crisis a otros países que por el lado de que genere problemas en el suministro internacional de petróleo, ya que otros países de la OPEP, principalmente Arabia Saudí, tienen capacidad suficiente para sustituir el crudo que deje de salir de Libia.

Así, el barril de crudo brent, el que se usa en Europa, ha llegado a tocar hoy los 116 dólares, cada vez más cerca del récord que marcó a finales de febrero al borde de los 120. En paralelo, el euro también está subiendo y hoy ha superado los 1,41 dólares, lo que enjuga parte del ascenso.

En cuanto al impacto directo del conflicto en España, las importaciones de petróleo procedente del país norteafricano, donde está presente con Repsol, ascienden al 10% del total, aunque ahora están siendo sustituidas por Arabia Saudí. En números, cada año se importan de Libia más de 5 millones de toneladas de crudo o 37.000 barriles, cuando el consumo total de España es de 52,3 millones de toneladas. A cambio, la presencia española en Libia es casi testimonial, ya que las empresas del país venden allí productos por apenas 2.500 millones de euros.

Según datos del sector, España está entre los países que recibe más petróleo libio recibe con un 10% del total. Por delante están Italia, el mayor socio comercial del Gobierno de Gadafi, Alemania, con un 14%, mientras Francia y China participan en las exportaciones de crudo del país en un porcentaje similar al español.

Por delante de Libia, los países suministradores de petróleo más importantes para España son Rusia, con 8,2 millones de toneladas al año, e Irán, que importa unos 6,2 millones. Según los últimos datos oficiales del Ministerio de Industria, la economía española también utiliza crudo de Arabia Saudí a razón de unos 5,8 millones de toneladas anuales, y de México y Nigeria, con otros 5,6 y 5,3 millones, respectivamente.

En cuanto a los nombres propios, España está presente en Libia, fundamentalmente, con Repsol, que a su vez actúa a través de una empresa conjunta en la que el Estado libio tiene el 51%. Según explicó el presidente de Repsol, Antonio Brufau, durante la presentación de sus últimos resultados en febrero, la producción diaria de los proyectos en los que participa la compañía en el país africano es de 360.000 barriles, de los que 30.000 corresponden a la petrolera española. Frente al resto del petróleo que obtiene de otras partes del mundo, este número de barriles equivalen a un 3% de la producción de Repsol.

No obstante, con el estallido de las revueltas, la producción en todo el país cayó a un cuarto de su volumen en situaciones normales, que es de entre 1,5 a 1,6 millones de barriles al día. Ahora, tras el inicio de la ofensiva bélica de los aliados, de momento, se mantiene en los mismos niveles. También es relevante el hecho de que los rebeldes controlen algunos de los puertos del este del país, ya que en esta región es donde están los más importantes puntos de salida de petróleo hacia Europa. Con vistas al futuro, sin embargo, desde el actual Gobierno de Gadafi, el director de la empresa estatal de petróleo ya ha advertido de que la producción quedará, tarde o temprano, paralizada, lo que en cualquier caso no tendrá impacto en la producción mundial.

Según la Organización de Países Productores de Petróleo (OPEP), otros países como Arabia Saudí o Kuwait están sustituyendo la cuota de barriles que no están saliendo de Libia, que habitualmente extrae el 2,3% de la producción mundial. En reservas, sin embargo, su cuota aumenta al 3,3%. De ellos, 115 millones de barriles están en manos de Repsol, lo que supone el 5% del total de las reservas de la petrolera española.

En opinión de Francisco López, analista de XTB, el conflicto en Libia no debe por qué afectar al suministro, aunque eso no quita que esté tensionando al mercado. "El impacto en términos de suministro será limitado teniendo en cuenta la capacidad de producción no utilizada de Arabia Saudí, que actualmente ya está produciendo 9 millones de barriles al día". En total, este país puede extraer hasta 12,5 millones. Sin embargo, esto no evita problemas dada la incertidumbre que genera en la región, máxime en momentos como los actuales en los que el foco de preocupación en Europea está sobre las tensiones inflacionistas y el temor a una escalada de los precios.

Sacyr, la otra española en Libia

Fuera del sector petrolero, en el terreno de la construcción, Sacyr Vallehermoso se adjudicó un contrato en Libia en diciembre de 2008 por 400 millones de euros. A través de la sociedad Svildco, participada en un 60% por la española y en 40% por la Lybian Company for Development and Investment (organismo dependiente del Gobierno libio). La obra consiste en la urbanización sobre una superficie total de 2.700 hectáreas en la ciudad de El Beida. Además de la construcción, la sociedad es la encargada de la implantación de las redes de servicio público.

Otra de las empresas españolas que han tenido relación con el país árabe es Pycsa Construcciones. La compañía firmó un contrato con la libia LIDCO en 2009 para construir un campo de fútbol en Misurata, la tercera ciudad por tamaño del país. La operación fue por un importe de 25,13 millones de euros. Abengoa y ACS, a través de su filial Instalaciones Inabensa, ganaron en 2003 dos contratos en Libia por valor de 300 millones para construir infraestructuras para el transporte de la energía eléctrica del país.

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