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Basagoiti insta a López y Urkullu a abordar una postura unitaria sobre las cajas vascas

El PNV alude a la confianza de los ciudadanos para justificar su representatividad

El PP movió ayer ficha para intentar desbloquear el conflicto político abierto en Euskadi en torno a la posible fusión de las tres cajas vascas, después de que el PNV haya paralizado el proyecto de fusión fría en que se habían embarcado BBK y Vital. El presidente de los populares vascos, Antonio Basagoiti, trasladó ayer por escrito tanto al lehendakari, Patxi López, como al presidente del PNV, Iñigo Urkullu, la necesidad de que los tres principales partidos de Euskadi se pongan de acuerdo lo antes posible en esta materia y acuerden una propuesta conjunta, según fuentes populares.

Basagoiti recuerda a ambos en su escrito el escenario triple abierto en estos momentos y al que habría que dar respuesta: la reforma legal aprobada por el Gobierno el pasado viernes, la mayor abordada en la historia del sector en España, que eleva las exigencias legales de solvencia a las entidades financieras; la propia reforma en marcha de la ley vasca de Cajas, y el escenario pendiente de una fusión en Euskadi. A la espera de la respuesta de sus dos interlocutores, el líder popular quiere ponerse en también en breve en contacto telefónico con ambos para sondear su opinión, según dirigentes del PP al tanto de la iniciativa.

El propio Basagoiti adelantó en su blog el pasado domingo su intención de plantear un acuerdo en esta materia a los máximos responsables del PSE y el PNV. "Necesitamos sentarnos los tres en una mesa y no levantarnos hasta acordar un futuro para las cajas vascas basado en su viabilidad e implicación en el territorio", escribió entonces. Aunque las fuentes informantes reconocen las dificultades que tiene la propuesta de Basagoiti, cuando el enfrentamiento por el futuro de las cajas vascas y su regulación legal ha ido creciendo en las últimas fechas, sobre todo entre socialistas y peneuvistas, creen factible la puesta en marcha de un grupo de trabajo conjunto elegido por los tres partidos que abordase los cambios precisos.

Fuentes del PP alavés, muy sensible a la reforma de las cajas por la incidencia que pueda tener en el futuro de la Vital, creen que, a menos de tres meses de las elecciones, es complicado que la situación registre cambios cuando antes de fin de año las asambleas generales de las tres entidades deben renovarse, lo que trasladará a su composición el resultado de los comicios. Entonces entraría en juego también la reforma de la ley vasca de Cajas, que el Ejecutivo de Vitoria está negociando con su socio preferente y que reduce el peso de Ayuntamientos y Diputaciones en las asambleas. La pretensión es que la ley pudiese quedar aprobada antes del verano, pero el PNV ya ha dejado clara su oposición frontal a los planteamientos que manejan socialistas y populares.

Mientras no se ponga otra propuesta sobre la mesa, el PP sigue defendiendo el sistema institucional de protección (SIP, la fusión fría) cuyos términos ya tenían avanzados BBK y Vital y en cuyo respaldo se había implicado el propio Gobierno vasco.

Desde el PNV, su parlamentario Ricardo Gatzagaetxebarria criticó ayer que el objetivo de la nueva Ley de Cajas es recortar la representación en las asambleas de los municipios y entidades fundadoras hasta el 29%, del 40 % establecido por la normativa básica, informa Efe. Para este jeltzale, que la "fuerza" que tiene su partido por su presencia en los ayuntamientos se la ha dado "la confianza política" de los ciudadanos y que eso no se puede "desnaturalizar" en los órganos de las cajas.

EA, a su vez, advirtió de que no apoyará ninguna operación que suponga la conversión en bancos de las cajas vascas. Sostiene que las fusiones frías son un "modelo agotado" que "conduce invariablemente a la bancarización de estas entidades públicas". Aralar, por su parte, cree que PNV, PSE y PP están negociando el modelo futuro de las cajas "a espaldas de las instituciones" y EB pide a estos tres partidos que "abandonen sus luchas de poder".