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Los operadores prevén que el ajuste británico afecte al turismo

"Creo que este verano seguirá siendo difícil", apunta el presidente de Thomas Cook en un congreso en Benidorm

El turismo es el sector que mejor aguanta la crisis en España, pero también se resiente. En la Costa Blanca el retroceso del mercado británico, su principal cliente extranjero, se dejó sentir el año pasado. Y a las puertas del verano, la temporada alta por antonomasia, el anuncio del primer ministro británico, David Cameron, de que prepara "recortes dolorosos", crea no pocas incógnitas sobre el comportamiento del turista inglés. Los dos principales operadores turísticos británicos coinciden en que las medidas tendrán algún efecto, aunque difícil de acotar.

Manny Fontenla Novoa, presidente de Thomas Cook, ha explicado hoy a preguntas de este periódico que los recortes afectarán, aunque cuánto dependerá de las medidas concretas. Y desde TUI, Dermot Blasland, director de la compañía en Reino Unido e Irlanda, limita el efecto al recorte de las estancias en las vacaciones. Blasland considera que los británicos pueden recortar en gastos como escapadas cortas, la compra de un coche o salir a cenar, pero que no renunciarán a sus vacaciones "reales", aunque puede que sí las acorten unos días.

Fontenla y Blasland han participado hoy en el hotel Asia Gardens de Benidorm en el congreso anual del Institute of Travel and Tourism, agrupación profesional que acoge a los principales directivos de los negocios turísticos británicos. Un encuentro que ha creado gran expectación, por la importancia del turista británico. De hecho, las máximas autoridades turísticas han inaugurado el encuentro.

La gran pregunta ha sido si el turista británico va a recuperar en la Costa Blanca el brío perdido este verano. La respuesta, con matices, es que todavía no, aunque se habla de una estabilización sobre 2009. "Creo que este verano seguirá siendo difícil", ha apuntado el presidente de Thomas Cook. "Pese a ello, se ve la luz al final del túnel", ha agregado. Fontenla ha asegurado que por primera vez en varios años la compañía piensa en "poner más capacidad para el destino España". Asegura que el destino de Mallorca resurge, un camino que cree seguirán los demás si aplican las mismas medidas de tarifas competitivas y un servicio excelente.

Blasland, mientras, considera que será en 2011 cuando las cifras se muestran más alentadoras. La libra gana terreno al euro y convierte las vacaciones a futuro más baratas.

Turespaña, por su parte, asegura que las ventas están en recuperación a pesar de estar todavía por debajo de las del año anterior. En el caso de Benidorm, por ejemplo, hace dos semanas había un 7% menos de ventas (pero dos meses atrás este retroceso era del 17%). Las reservas de última hora harán el resto. Sin ser un año "espectacular", Turespaña confía en que la llegada de turistas británicos esté en la misma línea que en 2009, punto arriba o punto abajo, y en Benidorm subirá un poco más que en el resto.