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España busca contratos en Panamá

Bernardino León se reúne con el presidente del país para impulsar las opciones españolas en el plan de infraestructuras tras el éxito de Sacyr en la ampliación del Canal

El secretario de Estado de Presidencia, Bernardino León, aterrizó ayer lunes en Panamá en busca de contratos. El representante del Gobierno español se reunió con el presidente panameño, Ricardo Martinelli, con el objetivo de facilitar el acceso de las empresas españolas al ambicioso plan de infraestructuras puesto en marcha por el país centroamericano por valor de 20.000 millones de dólares (unos 15.000 millones de euros). León mantuvo un almuerzo con Martinelli en el que estuvo acompañado por Luis del Rivero, presidente de Sacyr Vallehermoso, lo que revela el buen cartel y la penetración de dicho grupo tras la consecución del contrato de ampliación del Canal de Panamá por 3.118 millones de euros y el prestigio alcanzado por la obra civil española. León quiere utilizar esta circunstancia como plataforma para otros contratos en el país.

Para España, lograr contratos sustanciosos en otras partes del planeta en etapas como la actual de recortes internos resulta muy importante y, en ese sentido, destaca el hecho de que el secretario de Estado se trasladó expresamente desde Madrid para este encuentro que estaba previsto, en todo caso, aprovechando el viaje a Brasil con motivo de la Alianza de Civilizaciones que finalmente Zapatero suspendió a última hora. Bernardino León llevaba también el mensaje de que el problema de la doble imposición entre Panamá y España está totalmente arreglado, lo que es fundamental para que las empresas españolas logren nuevos contratos. Asimismo, trató la posibilidad de que haya un encuentro bilateral de los dos países con la probable visita de Zapatero al país del istmo.

De hecho, el acuerdo de Sacyr estuvo precedido por unas duras negociaciones entre los Gobiernos de ambos países, donde España adquirió el compromiso sobre la imposición y en las que León participó activamente. Precisamente, ahora Sacyr tiene previsto entrar en puja por los proyectos de autopistas de peaje y carreteras que forman parte de ese plan de infraestructuras, cuyo plato fuerte fue precisamente la ampliación del Canal. Esta ampliación consiste en la creación de dos nuevos brazos y nuevas esclusas en ambas partes del mismo para elevar el flujo y el tamaño de los barcos que lo atraviesan. Las obras comenzaron el 25 de agosto y en ellas trabajan 8.000 personas. Para las nuevas esclusas serán necesarias 16 compuertas cuyo valor de construcción es de 300 millones de euros, lo que abre una oportunidad a los grandes astilleros, entre ellos los españoles.

El consorcio liderado por Sacyr (48%) -con la participación de la italiana Impregilo (48%), la holandesa Jan de Nul (3%) y la local Constructora Urabana- Ptrimy tiene previsto sacar a concurso la construcción de dichas compuertas en septiembre. El objetivo de Sacyr es adelantar la entrega en, al menos, 250 días, lo que le reportará una bonificación de 50 millones de dólares (216.000 por día), que es le máximo estipulado por el contrato. El empeño no es en balde, porque la empresa que preside Del Rivero trata también de impulsar sus contratos en el área latinoamericana desde Panamá, lo que supondrá un aporte importante a su cifra de negocio, que ya proviene en un 55% del exterior.

Pero el próximo plato que se va a cocinar en Panamá es el Metro de la capital, por valor de 1.500 millones de dólares (unos 1.200 millones de euros). La licitación será el próximo mes de agosto y a ella se presentan tres empresas españolas agrupadas en dos consorcios. Por un lado, FCC, que está asociada con la brasileña Odebrecht y la francesa Alstom, y por otro, Acciona y CAF, que van con Mitsubishi. Su rival es el consorcio italiano formado por Implegilo, Astaldi y Ghela. León reconoció que la consecución de este contrato entraña dificultades, pero también aseguró que va a poner toda la carne en el asador para apoyar a uno de los grupos españoles porque "contratos como estos son una cuestión de Estado". Además, de los contratos citados, el plan panameño prevé la construcción de hospitales, minas y aeropuertos, principalmente.