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Corbacho insiste en que la Seguridad Social no está en crisis

El Ministro de Trabajo cree que hay tiempo de sobra para abordar la reforma de las pensiones

"Las cuentas de la Seguridad Social, a pesar de la intensidad de la crisis, podemos decir que han aguantado bien. No está en crisis". Así comenzó su intervención el ministro de Trabajo Celestino Corbacho en un debate sobre el sistema de pensiones en el XXVI reunión del Círculo de Economía de Sitges. Respondía a varias intervenciones, como la de Claudio Boada, presidente del círculo de empresarios o la de José María Fidalgo, ex secretario general de CC OO, que expresaron su preocupación por el futuro de las pensiones si no se lleva a cabo una reforma profunda del sistema cuanto antes.

"El fondo de reserva terminó el 2009 cerca de los 70.000 millones de euros como consecuencia de la buena gestión", respondió el Ministro. Aún así, reconoció la necesidad de abordar medidas para asegurar las pensiones, pero sin prisas y no por efectos de la crisis, sino porque los cambios demográficos de los próximos lustros así lo exigen, ya que en 2030 pasaremos de los actuales 8,6 millones de pensionistas a los más de 12,5 millones, al tiempo que la edad de entrada en el mercado de trabajo de los jóvenes se va retrasando. "Esto obliga a hacer algunos cambios, pero con calma y reflexión", señaló.

El primer cambio que debe hacerse, según Corbacho, debe ser cultural. "Una persona de 52 años no puede pasar a ser un pasivo. Hay que frenar la jubilación anticipada. Porque cuestan dinero al sistema", defendió. Además considera que hay que trabajar en los próximos años para asegurar que haya el máximo número posible de personas en el mercado laboral. Además, la edad de jubilación real (hoy situada cerca de los 63 años) debe acercarse a la edad legal, que es de 65 años. "Hay que lograr incentivar la permanencia en el trabajo, que está poco premiado hoy por hoy", propuso.

"Los sistemas de pensiones no quiebran", coincidió Boada. "Como concepto están garantizadas. Pero lo que no lo están garantizadas son las cantidades", añadió. Para Fidalgo, la reforma también es un asunto que debe considerarse prioritario. "Si no se aborda, por este gobierno o el siguiente, van a crear un roto entre generaciones. Porque la generación que llega no va a querer pagarnos una pensión a nosotros más alta que su propio sueldo", zanjó.

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