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Renault y Nissan se unen a Daimler para crear nuevos coches pequeños

Los tres fabricantes sellan una alianza estratégica con un intercambio de acciones que "tendrá impactos positivos" en España

El fabricante francés Renault y su socio japonés Nissan han sellado una alianza estratégica en el sector con el grupo alemán Daimler para desarrollar nuevos vehículos dentro del segmento de los coches pequeños y compartir motores. El acuerdo, según ha adelantado el consejero delegado del grupo franco-nipón, Carlos Ghosn, "tendrá impactos positivos en el ámbito de fabricación, especialmente en el área de motores, como en el de ingeniería en las plantas de Nissan y Renault en España" y en la de Mercedes de Vitoria, donde se ensamblará la nueva furgoneta Vito, más ecológica.

Según ha explicado Goshn, que ha destacado que el pacto "no afectará a la identidad de cada marca", la cooperación se centrará en las "futuras generaciones del Smart fortwo de Daimler y del Renault Twingo, incluidas las versiones eléctricas, así como sobre la extensión de estas dos familias de vehículos.

"Daimler y Renault-Nissan combinan intereses comunes", ha celebrado el presidente ejecutivo de Daimler y responsable de Mercedes-Benz, Dieter Zetsche. En la misma línea, Ghosn ha destacado que creará valor para todos ya que ampliarán y fortalecerán su oferta a la vez que utilizan "eficientemente" todos los recursos disponibles. Asimismo, ambos directivos han revelado en su rueda de prensa conjunta en Bruselas que la respuesta de los sindicatos, a los que ayer trasladaron los detalles del acuerdo, ha sido "muy positiva".

Sobre su impacto en Daimler España, Zetsche ha afirmado que "tendrá impacto positivo para el empleo en un proyecto en concreto que es del Vito". Mercedes fabrica esta furgoneta en Vitoria, pero con la nueva alianza ensamblará la nueva versión, más ecológica, con un motor diesel más pequeño producido en Alemania.

El acuerdo se materializará con un intercambio de acciones por el que el fabricante germano tendrá una participación del 3,1% en Nissan y otro 3,1% en Renault. Al mismo tiempo, el grupo franco-japonés se hará con un porcentaje idéntico en Daimler. Renault ostenta actualmente un 44,4% de Nissan que, a su vez, dispone del 15% del capital del fabricante francés tras 11 años trabajando juntos.

La crisis financiera ha dejado al descubierto las debilidades del actual modelo de la industria de las cuatro ruedas, condicionada por la sobreproducción, el agotamiento de algunos de sus principales mercados y el reto de crear vehículos más eficientes medioambientalmente y desarrollar el vehículo eléctrico, clave para el cambio y el futuro de la industria. De hecho, los tres implicados en el acuerdo anunciado hoy cerraron el año pasado con pérdidas. Más abultadas en el caso de Reanult, que registró unos números rojos de más de 3.000 millones de euros frente a los 2.600 millones de Daimler.

Bajo el estigma de la sobreproducción

Según cálculos de los propios fabricantes, al año se producen en todo el mundo unos 94 millones de vehículos, aunque el mercado sólo está preparado para absorber 60 millones, y eso en condiciones normales, tal y como defiende Sergio Marchionne, consejero delegado de otro de los habituales aspirantes que está en las hipótesis sobre nuevas fusiones: la italiana Fiat. En su opinión, cuando acabe la actual crisis sólo quedarán seis o siete fabricantes a nivel global, aquellos con una producción anual de entre 5,5 y 6 millones.

La evolución del sector sufrió un punto de inflexión entre finales de 2008 y la primera mitad de 2009 cuando los tres grandes de Detroity símbolos del sector, General Motors, Ford y Chrysler, tuvieron que acudir al Gobierno de EE UU para que les salvase de una inminente bancarrota. Extremo que en el caso de GM llegó a hacerse realidad.

Antes de llegar a esta situación límite, Daimler intentó comprar a Fiat y Chrysler, aunque al final sólo se quedó con la estadounidense hasta que la vendió en 2007. Más recientemente, los movimientos han estado protagonizados, principalmente, por el futuro de la filial europea de GM, Opel. El fabricante alemán al final se ha quedado en manos del gigante de Detroit tras suspender in extremis su venta al consorcio formado por la austro-canadiense Magna y el banco ruso Sberbank.

En Bolsa, las acciones del grupo presidido por Ghosn se dejaba un 1,84% hasta los 36,18 euros mientras Daimler también caía, aunque menos, un 0,30% hasta los 35,41 euros a las 10.55.