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Propuestas para el pacto contra la crisis

El Gobierno niega que alimente la burbuja con sus ayudas al ladrillo

Corredor: "Cambia el modelo de construcción a edificación".- Sebastián: "Buscamos un acuerdo amplio".- Blanco destaca las coincidencias con el PP.- Corbacho cree que ayudará a frenar el paro

El Gobierno se ha lanzado a explicar que las ayudas a la construcción anunciadas ayer por la vicepresidenta segunda, Elena Salgado, no suponen una vuelta al ladrillo ni alimentar una nueva burbuja inmobiliaria, sino que responden a la necesidad de invertir en un sector que emplea a cientos de miles de personas no sólo en grandes empresas sino en pequeñas y medianas que son auxiliares de aquellas.

"Hemos planteado una reestructuración total del sector", ha defendido la ministra de Vivienda, Beatriz Corredor, en TVE donde ha concretado que se trata de "pasar de la construcción extensiva a la edificación" con especial atención a la rehabilitación. "Si vamos a las afueras de las ciudades", ha ejemplificado, "vemos grúas y edificios sin ocupar. Pero si vamos al centro, lo que vemos son casas viejas, de los 50, que dejan escapar el calor, que necesitan nuevas calderas, nuevas fachadas, etcétera".

Corredor, además, ha asegurado que la nueva política del Gobierno no tiene porqué significar una vuelta a la burbuja inmobiliaria y ha recordado que los últimos informes publicados muestran un aumento del precio de la vivienda en 21 provincias. La ministra se refiere al índice que elabora su departamento y que publicó el pasado 15 de enero (consulta el documento íntegro). En él se observa que en términos intertrimestrales los precios subieron o se mantuvieron en Cádiz, Jaén, Zaragoza, Asturias, Burgos, León, Palencia, Salamanca, Soria, Zamora, Albacete, Ciudad Real, Guadalajara, Toledo, Barcelona, Girona, Lleida, A Coruña, Ourense, Navarra, Guipúzcoa y Ceuta.

Según la ministra la explicación radica en que el stock de viviendas ha comenzado a ajustarse a la demanda allí donde las construcciones se amoldan a las "necesidades de las familias". "Es normal", ha asegurado, "que en la costa, en cuarta línea de playa, bajen más los precios porque no son lugares donde la gente quiera vivir".

Un acuerdo amplio y rápido

El ministro de Industria, Miguel Sebastián, que forma parte de la comisión designada por el presidente José Luis Rodríguez Zapatero para negociar un pacto anticrisis, ha manifestado en Hannover (Alemania), donde participa en la feria sobre tecnologías de la información y la comunicación, Cebit, que el Gobierno busca un acuerdo amplio y rápido, informa Miguel González.

"Amplio en contenidos y también en fuerzas políticas. Nos gustaría tener el acuerdo del mayor número de fuerzas políticas posibles", ha acarado. Y también rápido, porque, ha recordado, Zapatero "dejó claro que el plazo máximo para cerrar el acuerdo son dos meses"

El ministro ha eludido comentar las declaraciones del líder del PP, Mariano Rajoy, quien ha descalificó los procedimientos del Gobierno, pero ha señalado: "Hemos pasado de discutir procedimientos a discutir propuestas. "Hemos planteado alrededor de 55 propuestas muy concretas. A partir de mañana tendremos ocasión de sentarnos todo el tiempo que sea necesario para escuchar lo que opina sobre cada una de ellas el PP y los restantes partidos".

Blanco destaca las coincidencias con el PP

El ministro de Fomento, José Blanco, ha asegurado en la cadena SER (audio) que "no se trata de volver a construir obra nueva, sino de conectar a la gente desempleada de la construcción con otras necesidades, como la de renovar el parque ya existente, sobre todo en los cascos históricos y por motivos de eficiencia energética".

Blanco, que forma parte de la troika negociadora nombrada por el presidente del Gobierno, ha asegurado que el sector "tiene que seguir ejerciendo un papel en la economía española, pero no para especular ni hacer dinero fácil".

El titular de Fomento se ha mostrado confiado en que las propuestas que el Gobierno ha puesto sobre la mesa, especialmente en los créditos directos del ICO "va a generar liquidez, dinamismo económico y empleo", al mismo tiempo que afectará al Consumo y permitirá inyectar confianza en la economía. Un factor que, en opinión de Blanco, en "estos momentos es lo que más importa". "El crédito no ha llegado y nuestra propuesta es para garantizar liquidez para que ninguna empresa solvente se quede sin crédito", ha reiterado.

Además, el ministro ve posibilidad de acuerdo en poner en marcha medidas para "facilitar el tiempo de creación de empresas y eliminar las barreras". El Gobierno estima que este plan promoverá 350.000 empleos. "Todos queremos que ninguna empresa cierre por falta de crédito, todos queremos que los parados de la construcción encuentren trabajo y una gestión más eficiente de las empresas", ha defendido.

Finalmente, Blanco ha defendido la necesidad de sumar al PP al pacto. Partiendo de la base de que Ejecutivo y oposición comparten algunas ideas, como la apuesta por la rehabilitación de vivienda o en el sector energético de renovables, Blanco ha dejado abierta la puerta a posibles concesiones para que "en la concreción de esos esfuerzos vaya a haber un acuerdo".

También el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, ha defendido las medidas anunciadas por el Gobierno. Tras conocerse los datos del paro de febrero, con un ascenso de 82.132 personas más sin trabajo, Corbacho se ha mostrado convencido de que los grupos parlamentarios apoyarán las ayudas al sector porque tiene "capacidad de crear empleo".