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Bruselas da el visto bueno al plan francés de ayuda al automóvil

La comisaria europea de Competencia muestra sus satisfacción tras recibir garantías de París de que las ayudas no se traducirán en proteccionismo económico

La Comisión Europea ha mostrado su satisfacción por que el plan de ayuda francés para los fabricantes de automóviles no vaya a suponer la adopción de medidas proteccionistas. "Estoy satisfecha con las garantías dadas por las autoridades francesas sobre la ausencia de elementos proteccionistas en el plan de ayuda al sector del automóvil", ha señalado la comisaria europea de Competencia, Neelie Kroes en un comunicado.

La afirmación de Kroes llega a menos de 24 horas de la cumbre extraordinaria de la Unión Europea, convocada por República Checa, que ocupa la presidencia de turno, y centrada en la crisis económicas y en las respuestas de los diferentes países miembros a la misma.

El plan de préstamos francés para la industria automovilística prevé 7.800 millones de euros de ayuda al sector, de los que 6.000 millones irían destinados a los fabricantes franceses, Renault y PSA Peugeot Citroën. El anuncio francés suscitó recelos en otros países europeos porque el presidente francés, Nicolas Sarkozy, sugirió que las ayudas podrían estar condicionadas al mantenimiento de plantas de fabricación en Francia y a no deslocalizar la producción "en la República Checa o en otro lugar".

Proteccionismo "inaceptable"

El presidente checo, el liberal Mirek Topolanek, calificó entonces el plan francés de proteccionismo "inaceptable" y recabó apoyos contra el plan en diversos países europeos. Posteriormente, convocó la cumbre de mañana de la que no saldrán decisiones ejecutivas debido a su carácter informal, en una maniobra que se ha interpretado una escenificación de unidad y de rechazo del nacionalismo económico.

Con la convocatoria, Topolanek contraprogramaba de paso la idea de Sarkozy de celebrar una cumbre extraordinaria de países de la eurozona, a la que la república Checa no pertenece.

A pocas horas del encuentro entre Topolanek y Sarkozy, la Comisión Europea ha suavizado más las posibles diferencias señalando que el ministro francés de Industria, Luc Chatel, ha enviado una carta a Kroes en la que se señala que el plan francés no contravendrá los principios del mercado común europeo.

Por si quedaran posibles suspicacias, el comunicado de la comisaria de Competencia puntualiza que el ministro francés se ha referido "en particular" al acceso por parte de las empresas automovilísticas a los préstamos, y a que estos "no contendrían ninguna condición relativa a ni a la localización de las actividades [de los fabricantes de automóviles] ni a la preferencia por los proveedores ubicados en Francia".