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Crisis mundial

Reino Unido dedicará el 1% del PIB a salir de la crisis

El Gobierno británico prepara un plan de estímulos fiscales en el que invertirá 20.000 millones de libras.- Además, reduce en un 2,5% el IVA.- Merkel rechaza secundar a Reino Unido y bajar este impuesto para reactivar la economía

El ministro de Economía británico, Alistair Darling, ha avanzado un plan de estímulos fiscales para aliviar la situación de la economía británica por valor de 20.000 millones de libras (más de 23.400 millones de euros), cerca del 1% del PIB británico. Darling explicó el plan ante el Parlamento durante la presentación de los presupuestos preliminares del Estado para el curso 2009-2010, muy esperados en esta ocasión debido a la actual crisis económica.

Además, Darling ha anunciado un descenso del IVA británico, que pasa del 17,5% al 15% en una medida destinada a relanzar la economía y que estará en vigor hasta 2009, cuando se prevé que la situación económica mejore, en una medida que ya había sido anunciada por los laboristas. El gobierno laborista también ha anunciado una disminución de las previsiones de crecimiento de la economía de las islas, que crecerá este año un 0,75% y pasará a decrecer entre el 0,75% y el 1,50% en 2009 en lo que será la mayor contracción desde 1991. En marzo, los datos del propio Darling preveían un crecimiento de entre el 2,25% y el 2,75% para Reino Unido. "Confío en que la ralentización sea más corta de lo que hubiese sido si no se hubiesen adoptado estas medidas", ha asegurado el ministro. Entre las medidas fiscales se encuentra una subida de los impuestos (del 40% al 45%) a las rentas más altas (176.400euros) a partir de 2011, con lo que se rompe, además, con un compromiso electoral.

Sarkozy calcula que las medidas de Washington serán "efectivas" entre finales de marzo y principios de abril.

Para compensar en parte los efectos de la reducción temporal del IVA, los presupuestos británicos contemplan un incremento de los impuestos al alcohol y el tabaco a partir de diciembre de 2009, así como un aumento de dos peniques por litro en las tasas al combustible desde el 1 de diciembre de 2008. Con estas medidas y el aumento del déficit, hasta el 8%, el gobierno espera tener los suficientes recursos como para afrontar los peores momentos de la crisis. El anuncio ha animado a las bolsas europeas, que ya subían gracias al rescate de Citigroup, que han registrado una jornada de fuertes subidas.

Merkel y Sarkozy, en contra

Sobre estos planes, la canciller alemana, Angela Merkel, ha rechazado desde París adoptar rebajas del IVA para atajar la crisis al igual que ha anunciado Reino Unido. "Una reducción general del IVA puede ser la respuesta apropiada para ciertos países pero no es una medida adecuada para Francia y Alemania", ha asegurado la dirigente tras entrevistarse con el presidente Nicolas Sarkozy en el marco de las negociaciones sobre el plan de choque que deben acordar esta semana los países de la UE en el Consejo Europeo.

En la misma línea, Merkel ha advertido contra las prisas y los efectos perjudiciales que tendría acordar un plan económico de forma "precipitada" ya que las informaciones de las que se dispone a día de hoy "no son siempre fáciles" de interpretar y se corre el riesgo de confundir "acción y precipitación". Por este motivo, han abogado por medidas de relanzamiento económico "apropiados para cada país en función de su situación" y coordinados con el resto de la UE. Ambos países quieren que Europa entre en el "camino de la coordinación", ha declarado por su parte Sarkozy, que también comparte la visión de Merkel sobre la rebaja de este impuesto.

Otro punto en común entre ambos líderes ha sido su apuesta por la industria del automóvil. "No dejaremos caer a la industria del automóvil". De este lado, según el presidente francés, no se puede encontrar "en una situación con un régimen de ayudas de Estado" que imponga no ayudar a los fabricantes de automóviles europeos y, al mismo tiempo, "ponerles obligaciones suplementarias para fabricar vehículos limpios", mientras los estadounidenses lanzan un plan de ayudas de 25.000 millones de dólares a sus tres gigantes de la automoción.